domingo, 4 de abril de 2021

Una imagen

Una imagen: contenedores de basura del área recreativa habilitada por la Diputación.

Lugar: en la cola del embalse de Maroño (Ayala),

Fecha: días 3 y 4 de abril de 2021, Semana Santa

Contenedores del área recreativa del embalse de Maroño 03/04/2021

Contenedores del área recreativa del embalse de Maroño 04/04/2021

Cada uno tendrá su reflexión viendo las imágenes. Es evidente que las personas que echan la bolsa de basura en unos contenedores desbordados piensan que alguien vendrá a recoger la mierda que se ha acumulado en este sitio. Consideran que llevarse la mierda a su casa o a otro lugar donde los contenedores no estén llenos no es un esfuerzo asumible. Forma parte del ritual del botellón y del dominguerismo más chusco. Y es lo que pasa cuando ese ritual se lleva a cabo en plena naturaleza, un lugar emblemático de la comarca, fotogénico, como el embalse de Maroño. Atractivo natural, destino turístico, lugar de esparcimiento… convertido en un mierdal infame.

La solución pasa por la educación pensarán algunos. Lo de respetar el medio ambiente, el reciclaje, el contacto respetuoso con la naturaleza es como un mantra que se repite a la población desde la tierna infancia. Por tanto algo falla, parece claro que la educación no sirve para cambiar los comportamientos incívicos de mucha gente cuando sale de casa desbocada.

Lo mejor sería quitar esos contenedores de ese sitio que, como se ve, actúan de atrayente para la basura. Aunque puede que sea peor, ya que acostumbrados a que haya contenedor, quizá los usuarios del área recreativa empezarían a dejar la basura tirada en cualquier sitio. O protestarían porque no hay donde dejar los desperdicios, vaya incordio.

Seguramente imágenes como esta o parecidas se han repetido en otros sitios “naturales” durante esta Semana Santa de confinamiento en la CAPV, donde los lugares emblemáticos y publicitados son precisamente los menos indicados para disfrutar de la tranquilidad, dada su masificación.

Dado que no hay solución para nuestro incivismo las iniciativas turísticas y de esparcimiento debieran ser profundamente revisadas si no queremos degradar los lugares atractivos y crear un nuevo conflicto entre lo urbano y lo rural. 

Y, de verdad, se echa de menos un poquito más de vigilancia y de control por parte de las autoridades además de evidenciarse una evidente falta de previsión de los efectos del esparcimiento colectivo en la naturaleza en tiempos de confinamientos y toques de queda.

sábado, 3 de abril de 2021

Ascensión a la Peña de Aro en invierno y descenso en primavera

Así de revuelto fue precisamente el 20 de marzo, el día que terminaba el invierno y comenzaba la primavera. El mes de marzo no es el mejor mes para deleitarnos con la flora o para observar fauna: la mayor parte de las aves migratorias que se reproducirán aquí en abril o mayo aún no han llegado y hace frío como para que los reptiles salgan a solearse o para que se activen las mariposas. Pero la previsión meteorológica anunciaba la entrada de un frente y estas nevadas poco intensas de marzo son excelentes para descubrir, a través de las huellas, los mamíferos que viven en nuestras montañas, en esta ocasión en la Sierra Salvada.

Peña de Aro

Dejo el coche en la pista del Aro, en el aparcamiento del cruce de Añes. De aquí hasta el portillo del Aro se tarda algo menos de una hora. El comienzo del recorrido transcurre entre pinares silvestres y quejigos con el coro de fondo formado por el canto de mirlos, zorzales comunes, chochines y currucas capirotadas. Una ardilla intenta pasar desapercibida y un corzo se dirige hacia su lugar de encame. El bosque da paso a la ladera herbosa bajo la escarpada pared de la Peña del Aro y comienzan escucharse a los incondicionales del cantil: las chovas piquirrojas y los cuervos.



Los dos abrevaderos que encontramos antes del Portillo del Aro y algún que otro charco han sido aprovechados por sapos parteros y ranas bermejas para depositar sus puestas y se encuentran a rebosar de zanpaburus. Varias cagarrutas de garduña o marta junto a uno de los abrevaderos nos indican que visitan el lugar asiduamente.

El renacuajo grande es un sapo partero y el pequeño una rana bermeja.

A partir del Portillo del Aro la acumulación de nieve es mayor así que me pongo a buscar huellas trazando un recorrido donde espero encontrar más movimiento de animales: cabañas de Kobata, Fuente Askaita, Portillo de los Lobos y Hayal de Sendayala. La Sierra Salvada es un enclave natural protegido por la figura de Zona de Especial Protección para las Aves, en virtud de su rica biodiversidad, no sólo por el más de un centenar de aves reproductoras sino también por otros taxones faunísticos y vegetales.



Sin embargo, hoy no es un día con suerte y apenas encuentro el rastro de algún corzo, raposo, liebre europea y ardilla, además de las huellas omnipresentes de cornejas y zorzales. Otras veces no ha sido difícil dar con los pasos del tejón, marcando característicamente las uñas y dejando unas huellas que pueden recordar a un oso; o con el rastro de garduñas y martas que desaparecen en la base de algún árbol que habrán utilizado para acechar a sus presas. En algunos lugares que visité esperaba encontrar las huellas de algún gato montés, una de las joyas de nuestras montañas. Y hubiera sido la mejor sorpresa de todas haber dado con el rastro de uno de esos lobos divagantes que de vez en cuando visitan la sierra. Pero hay más mamíferos que se pudieran haber detectado en un espacio con esta rica biodiversidad: jabalíes, turones, ginetas o comadrejas. Otra vez será.





Tras varias horas buscando huellas dejo atrás los hayedos y los escasos cantos de zorzales charlos y trepadores azules, y me encamino a la Peña de Aro (1.133 m). Algo tienen estas cumbres que atraen a las aves de montaña: Xabi fotografió aquí este mismo invierno acentores alpinos y gorriones alpinos, también se han observado treparriscos, y ahora me encuentro con un pequeño bando de bisbitas alpinos soportando un viento gélido.


Bisbita alpino

Desciendo la montaña sin haberme encontrado con nadie en todo este tiempo, algo realmente infrecuente dada la alta masificación que últimamente soportan algunas de nuestras montañas: la cascada de Gujuli, el Salto del Nervión, Gorbea o la Sierra Salvada, es decir, aquellas mejor conservadas y de mayor belleza. Es curioso que las áreas de explotación forestal resultan auténticos agujeros negros en los mapas de las actividades recreativas (merenderos, pruebas deportivas, rutas señalizadas) de modo que no parecen existir, ni dichas áreas ni la problemática medioambiental que generan como es el creciente y preocupante cultivo del eucalipto. 


Pero por hoy vamos a quedarnos con el buen sabor de boca de haber disfrutado de una manaña de nieve en la Sierra Salvada y una tarde soleada por la sopeña.









jueves, 25 de marzo de 2021

Asociación Uhandre Baso Biziak y apoyo a los productores locales

En las páginas de este blog siempre hemos apoyado a los productores locales como los generadores de un paisaje como es el nuestro con una rica biodiversidad pero también como elementos clave que crean empleo y mantienen con vida los pueblos. En esta entrada queríamos dar a conocer a la asociación Uhandre Baso Biziak que entre otros fines pretende poner en valor el consumo de los productos locales. Copiamos a continuación el texto que ha redactado la propia asociación.

Uhandre Baso Biziak elkarteak gure ingurune hurbilenean kontsumitzeak ingurumenaren gainean, tokiko ekonomian eta gizarte garapenean dituen inpaktu positiboak balioetsi nahi ditu.

La asociación Uhandre Baso Biziak quiere valorar los impactos positivos que tiene el consumo en nuestro entorno más cercano sobre el medio ambiente, la economía local y el desarrollo social.

Gure inguruko saltoki txikietan kontsumitzeko ohiturak inpaktu positibo ugari ditu; ekonomia auzotarrengana itzultzen da, auzoari nortasuna ematen dio, konfiantza sareak sortzen ditu, auzo harremanak sendotzen ditu, enplegua sortzen du eta karbono aztarna murrizten laguntzen du, ibilgailu motordunekin joan-etorriak saihesten baitira.

La costumbre de consumir en el pequeño comercio de nuestro entorno tiene numerosos impactos positivos; la economía vuelve a los vecinos, da personalidad al barrio, genera redes de confianza, fortalece las relaciones vecinales, genera empleo y ayuda a reducir la huella de carbono, ya que evitan desplazamientos con vehículos motorizados.

Uhandre Amurrioko Baso Biziak elkarteak tokiko kontsumoari balioa eman nahi dio, espezie autoktonoak dituzten zuhaitzak landatuz, lehenago Baranbion intsinis pinuarekin landatuta zegoen lurzati publiko batean.

Para ello Uhandre Amurrioko Baso Biziak quiere poner en valor el consumo local plantando árboles con especies autóctonas (robles y fresnos) en una parcela pública plantada antes con pino insignis en Baranbio el sábado 27 de marzo. Se ha convocado a las 09’30 en la plaza de Amurrio a todas aquellas personas que quieran participar en esta iniciativa.


Para aportar nuestro granito de arena  hemos elaborado un listado de los productores locales y de los productos que ofrecen a partir también de otro listado publicado en el blog Amurrio Kilómetro 0 de Mikel Salazar. Nuestra intención es ir añadiendo nuevos productores y contactos para que esté actualizado en la medida de lo posible.

Productores locales y de proximidad

Aceite de oliva virgen extra.
La masriquita - Martínez López, Pedro Jesús. Bastida. 
Trujal Coop. La Equidad. Moreda de Álava. Tel.: 945 60 16 02.

Avena, harina de maíz.
Ekotaloa. Hernandez Altzelai, Julen. Urduña. Maíz, avena. Tel.: 685752987.

Caracoles.
Barraskibide.  Lendoño Behekoa,  Orduña.  Tel.: 60615 0949.

Carne de cerdo
Urigoitiko txorizoak. Lore Momeñe. Orozko.  Txistorra, salchichón, papada, papada de taco, chorizo, costillas adobadas, lomo adobado, tocino blanco. Tel.:657739499. 

Carne de ovino.
Julian Elejalde Urbina. Mendeika. 
Kintaga baserria. Mendez Zorrozua, Julio. Orozko. Tel.: 6330613. 
Robina Álava, Raquel. Urduña. 
Tologorri. Kormenzana Okeranza, Mikel. Urduña.  Tel.: 660 491 001. 

Carne de potro
Pinedo Zurimendi, Ramon. Urduña. 
Urkijo Urtaran, Zigor. Kuartango. 

 Carne de vacuno.
Basabe Baserria. Amurrio. Lotes de carne. Tlfno.: 945891917 / 616662939 
Caserío Zubiako. Amurrio. Tlfno.. 659194140
Elejalde, Endika. Mendeika. 
Kintaga baserria. Mendez Zorrozua, Julio. Orozko. Tel.: 6330613. 
Olamendi CB. Urduña. Hortalizas. 
Robina Álava, Raquel y María Teresa. Urduña. 
Tologorri - Kormenzana Okeranza, Mikel. Urduña. Hortalizas, fruta, zumos. Tel.: 660 491 001.
Urquijo Urtaran, Oscar. Urkabustaitz.
Urkijo Urtaran, Zigor. Kuartango. 

Cerveza.
Baias garagardotegia. Oiardo. Tel.: 615 78 36 24.

Conservas
Ekotarriko S. Coop. Kuartango. Conservas ecológicas y artesanas. Tel.: 945 362 673.

Harinas
Panadería Zerrabe. Zuaza. . Tel.: 945 39 99 15. 

Fruticultura, frutos secos.
Ameztuiko baserria.  Alberto Camino. Laudio. Avellana, cereza, ciruela, higo, kiwi, manzana de sidra, melocotón, níspero, pera.  
Han, Yu Hua. Karrantza. Arándano. 
Legasa Laburu, Angel Mª. Iruraiz-Gauna. Albaricoque, almendra arándano, avellana; ciruela, endrina, frambuesa, grosella, manzana, melocotón, membrillo, pera, cultivo de patata de consumo. 
Julen Cicero. Amurrio. Cereza ciruela, manzana, pera. 
Kintaga baserria. Mendez Zorrozua, Julio. Orozko. Tel.: 6330613. 
Lekanda Garcia, Jon. Laudio. Avellanas, cereza, higo, kaki, kiwi, manzana, membrillo, nueces, pera.  
La masriquita. Bastida. Martínez López, Pedro Jesús. Almendra, nuez, caqui, ciruela, manzana, pera. 
Landetxe - Bitor Elorriaga Pelegrin.  Urduña. Avellana, membrillo, cereza, ciruela, manzana, avellana. 
Lurrenea - Ibarrola Albinarrate, Jon. Urkabustaitz. Albaricoque, avellana, castaña; ciruela, manzana, membrillo, nuez, pera. 
Olamendi CB. Urduña. Avellanas, níspero, kiwi, pera, manzana, nueces, membrillo. 
Pinedo Zurimendi, Javier. Amurrio. Avellanas y nuez.  
Beltzitina SC. Mermeladas Ecológicas y Artesanas de Alava.  Anúcita. 615 78 82 00. 
Orleki.  Beltrán de Guevara Vigalondo, Unai.  Kuartango. Cestas de fruta y verdura ecológica.
Sagargorri SC. Zuia. Nuez, cereza, ciruela, kaki, manzana, níspero, pera. 

Hortalizas
Ameztuiko baserria.  Alberto Camino. Laudio. Acelga troceada, crema de calabacín, remolacha al natural, vainas al natural. Horticultura de invernadero.
Atxa Andikoetxea, José Miguel. Laudio. Hortalizas en ecológico y en conversión. 
Bitxilur. Zuia. Hortalizas, frutas y verduras. 
Etxebarri Mintegi Ekologikoa. Lekanda Ilarramendi, Juan Angel. Laudio. 
Kintaga baserria. Mendez Zorrozua, Julio. Orozko. Tel.: 6330613. 
Landetxe - Bitor Elorriaga Pelegrin.  Urduña. Hortalizas, horticultura de invernadero. 
Lekanda Garcia, Jon. Laudio.  Hortalizas, tomate, vainas. 
Lureder. Alberto Campo. Amurrio. Hortalizas, zumos. Tel.: 669198328. 
Lurrenea - Ibarrola Albinarrate, Jon. Urkabustaitz. Hortalizas.
Olamendi CB. Urduña. Hortalizas. 
Orleki.  Beltrán de Guevara Vigalondo, Unai.  Kuartango. Cestas de fruta y verdura ecológica.
Tologorri - Kormenzana Okeranza, Mikel. Urduña. Hortalizas, fruta, zumos. Tel.: 660 491 001.

Huevos
Saez Sarachaga, Aitziber. Urduña. 
Oilobide. Granja de huevos ecológicos. Lendoño de Abajo.  Tel.: 606150949. 

Leche de oveja
Txapel Koop Elkarte Txikia. Arrieta- Bizkaigane. Ganadería de ovino, leche de vacuno. Hortalizas, queso de oveja maduro, queso de vaca maduro, queso de vaca semimaduro, queso fresco, yogur natural. Tel.: 946 256 215 / 608 123 750.
Komuntzo baserria - Igarataundi Arregi, Ioritz. Azpeitia. Ganadería de ovino, leche, cuajada, leche de oveja envasada, queso azul, queso tierno. Tel.: 618225277

Leche de vaca
Errotik - Agirregoikoa Etxebarria, Jon Kepa. Amorebieta. Ganadería de vacuno, leche, queso de leche de vaca, queso fresco, queso secado con enmohecimiento, queso seco con enmohecimiento, yogurt. Tel.: 656 792 347.
Bizkaigane SZ. Errigoiti. 
Bizkaigane SZ. Arrieta. 
Vista Alegre Baserria - Cesar Valera Palenque y Otros SC. Karrantza. Ganadería de vacuno, leche de vaca pasteurizada, queso afinado, queso fresco, queso maduro, queso tierno, yogur natural. Tel.: 654 14 51 54

 Licores. 
Destilerías Manuel Acha. Amurrio. Tel.: 945 89 18 12.

Mermeladas
Beltzitina SC. Mermeladas Ecológicas y Artesanas de Alava.  Anúcita. Tel.: 615 78 82 00. 
Lureder. Alberto Campo. Amurrio. Hortalizas, zumos, frutas. Tel.: 669198328.
Tologorri - Kormenzana Okeranza, Mikel. Urduña. Hortalizas, fruta, zumos. Tel.: 660 491 001.

Miel
Izoria baserria. Izoria. Quesos y miel. Tel.: 945 39 91 38.
Kintaga baserria. Mendez Zorrozua, Julio. Orozko. 6330613. 
Lurrenea - Ibarrola Albinarrate, Jon. Urkabustaitz. Hortalizas. 

 Panes
Atxa Andikoetxea, Jose Miguel. Laudio. 
Roberto, Irabien. Okondo. Pan casero, barra casera, pan de pasas y nueces.  Tlfno. :659877157
Panadería Zerrabe. Zuaza. Tel.: 945 39 99 15. 
Panadería La Torre. Zuaza. Tel. :  945 39 94 87

Pasteles
Arantzazu gozogintza. Arantza Meabe. Urduña. Pastel de chocolate, pastel de moras, pastel vasco, pastel de queso, pastel de arroz. 607941478.

Pollo
Oleta baserria - Urkijo Pérez, Iñaki. Laudio. Tel.: Teléfono: 607 43 44 52.

Queso.
Quesería María Isasi. Olabezar.  Queso curado. Tlfno.: 945890634. 
Quesería Ibarrola. Menoyo. Tlfno. :945399797 / Queso curado y queso fresco
Queso Aguiñiga. Tlfno. :945399257.
Quesos Izoria. Izoria. Tlfno. 945399138.
Quesos Ziorregi , Ziorregi baserria.  Inoso.  Tlfno.: 945403009.

Setas (Shiitake)
Delika2 - Perez de Arriba, Jose Maria. Delika. Tel.:652 749 700

Trufa
Pinedo Zurimendi, Ramon. Urduña. 

 Yogur de cabra
Aldaba-Zahar - Juan Luis Irastorza y Otros SC. Tolosa.

 Yogur de vaca
Bizkaigane SZ. Errigoiti .

Finalmente, recogemos una tabla con el listado de productores locales que venden sus productos en el mercado de Amurrio.

EKOIZLEA PRODUCKTUA KONTAKTUA
Alberto Campo Hortalizas frescas, en conservas y  zumo . 669198328
Arantzazu (Arantza Meabe) Pastel vasco 607941478
Pablo Azkoaga Pan  casero 946610196
Ines Iturrate Miel 675711487
Urigoitiko Txorizoak Embutidos de cerdo 657739499
Quesos Ibarrola Queso de oveja 606665949
Quesería Ziorregi Queso de oveja 660955471 / 616674515
Quesos Aguiñiga Queso  de oveja 945399257 / 629892434 /644370104
Jon Maeso Carreño Miel 667540937
Estibaliz Hernandez Ayesa Gazta
Arantza Burutxaga Ibarretxe Embutido artesano
Gloria Rodriguez Kiwis




domingo, 14 de marzo de 2021

De la construcción de loberas en la Sierra Salvada a la protección legal del lobo

 

Lobo disecado en el antiguo bar de Oruro. Orduña.

A grandes rasgos las loberas consisten en dos muros de varios centenares de metros de longitud construidos en forma de embudo que convergen en un foso hacia donde eran conducidos los lobos tras una batida organizada por los vecinos de algún valle o usuarios de un monte. En Álava poseemos dos de estas trampas: la lobera de Gibijo y la lobera de Barrón, aunque en las montañas burgalesas próximas hay algunas más como la de Santiago, Loberas Viejas, Gurdieta o San Miguel, ésta última situada en la Sierra Salvada, en la misma muga entre Álava y Burgos.

Lobera de Barrón. Imagen de archivo.

Gracias a un documento conservado en el archivo de Ayala en Respaldiza y fechado en 1630 sobre la necesidad de construir una lobera en la Sierra Salvada cuyo foso se cavaría cerca de la ermita de San Vítores, podemos hacernos una idea de cómo era el proceso para erigir una de estas trampas. Concretamente el documento trata de la solicitud que hacen los ayaleses al Corregidor del Señorío Vizcaya para que autorice el reparto del coste de la lobera estimado en doce mil ducados entre los vecinos de los pueblos situados en 20 leguas a la redonda de dicha lobera, lo que tocaba a dos reales por vecino.

Cartografiado de la lobera de Gibijo.

El Teniente General del Señorío de Vizcaya, en representación del Corregidor, se traslada a Ayala el día 22 de septiembre de dicho año para atender el caso y comprobar en los libros de cuentas de la provincia de Ayala que no posee propios suficientes para sufragar la lobera. El día 23 de septiembre visita el lugar donde quiere construirse la lobera, es decir, el portillo del Aro y Kobata, y le indican que la intención es construir una pared desde un foso que se construiría cerca de la ermita de San Vítores hasta la Fuente de Kobata; mientras que la otra pared que conformaría la lobera sería sustituida por el cortado que presenta la peña en su vertiente norte, tapando y reforzando los portillos como el de Menérdiga o Ungino.

Cantil, Peña de Aro. Sierra Salvada.

Al día siguiente comparecen en la localidad de Menoyo ante el Teniente General vecinos y autoridades de Ayala declarando todos ellos que los osos, lobos y gatos cerbales causan muchas bajas en el ganado que pasta en la Sierra Salvada, estimando en 4000 mil ducados los daños por la muerte de vacas y yeguas a lo largo de un año y en 3000 ducados los machos y mulas que se dejan de criar por tal motivo, cifras en ambos casos referidas a esa área de 20 leguas en torno a la lobera. Hasta la fecha habían recurrido a arcabuces, perros y maestros de reclamo traídos desde Gipuzkoa, pero se habían mostrado ineficaces y consideran que el mejor remedio es la construcción de una lobera.

Kobata. Sierra Salvada.

Finalmente, esta lobera no llegó a construirse, pero la documentación que se generó nos ha proporcionado información de gran interés, entre otras cosas para conocer el elevado coste económico que suponía para los vecinos y las arcas públicas levantar este tipo de trampas. Aunque el esfuerzo para acabar con los lobos no terminaba aquí, la persecución para dar caza a esta especie estaba reglamentada en las ordenanzas de pueblos y concejos y obligaba a un miembro de cada casa salir a correr los lobos regularmente o cada vez que pegaba. Es decir, la lucha contra las alimañas, especialmente contra el lobo, requirió de un importante esfuerzo económico, pero también organizativo y legal.

Pepín el Manco montando cepo lobero. Foto de archivo.

Las loberas que sí se construyeron fueron utilizadas hasta mediados del siglo pasado en el mejor de los casos. La comercialización de nuevos venenos más mortíferos y, sobre todo, la mayor eficacia de las armas de fuego hacía prescindible el empleo de las loberas: con realizar una batida hacia el lugar donde se apostasen los tiradores era suficiente. Hoy se encuentran todas ellas en estado de ruina tras el éxodo rural y el abandono del campo que trajo el desarrollo industrial a mediados del siglo XX, situación que aprovechó el lobo para iniciar una lenta recuperación.

Detalle muro lobera. Foto archivo.

Pero la sociedad ha cambiado radicalmente respecto a hace tan sólo unas pocas décadas. El discurso conservacionista se encuentra ahora aceptado en toda esfera social y el sistema educativo lo incorpora a la enseñanza como una materia transversal. El medio natural y las especies que lo habitan son hoy concebidos como parte de nuestro patrimonio natural y los ciudadanos demandamos a las administraciones que velen para su conservación.

Lobo extraído en una sima por espeleólogos en Sierra Salvada. Foto archivo.

En este contexto es como hay que entender que en marzo del 2020 se produjese un hito histórico respecto a la consideración legal del lobo en Euskadi ya que fue incluido en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas como de Interés Especial atendiendo a criterios técnicos y científicos.

Lobera de San Miguel

El pasado mes de febrero se produjo un nuevo hito. La Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad aprobó incluir al lobo ibérico en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE); paradójicamente con el voto en contra de Euskadi, una Comunidad Autónoma que, como ya hemos señalado, tenía ya incluido al lobo en su propio catálogo. Habría que preguntarse aquí a qué se debe esta disparidad de criterios y si no es mejor contar con un discurso común, consensuado, razonado y público.

Huellas de lobo en el Alto Asón. Foto Andoni Aldama.

Desde luego que el Comité Científico de Fauna y Flora del ministerio lo tenía muy claro al avalar la inclusión del lobo en el LESPRE y también la Comisión Europea que insta a los países miembros a posibilitar la coexistencia de la especie en territorio europeo con el sector ganadero a partir de medidas que pueden ser subvencionadas como la agrupación y protección de los rebaños, vallados eléctricos, mastines bien entrenados, compensaciones económicas por ataques al ganado, etc. Se acabó la época en la que las administraciones  ayudaban a los ganaderos a exterminar los lobos ofreciendo ayudas económicas, dando cobertura legal o construyendo loberas, ahora su misión es proporcionarles los medios necesarios para reducir al máximo los daños provocados por este emblemático carnívoro.

Gustavo 

lunes, 15 de febrero de 2021

Mantis palo (Empusa pennata) en Menagarai


A mediados de este mes Luis Zaballa y su mujer Virginia, vecinos de Menagarai (Ayala), nos enviaron el siguiente vídeo y varias fotografías realizadas en las proximidades de su casa de un insecto muy peculiar que les resultaba totalmente desconocido. Tampoco nosotros estábamos muy seguros de saber exactamente qué especie era ya que nunca lo habíamos visto por la zona, pero tras algunas consultas pudimos identificarlo como una hembra de mantis palo (Empusa pennata.).




La bibliografía consultada nos dice que se distribuye por toda la península Ibérica y el litoral continental mediterráneo del norte de África, Italia y Francia, es decir, en torno a la región mediterránea occidental. Por lo tanto, esta cita de Menagarai queda dentro de su distribución geográfica posible, aunque ni las temperaturas ni el paisaje de campiña cantábrica que caracterizan a Ayala serían los más idóneos para una especie de carácter termófilo que vive preferentemente en áreas de escasa vegetación y herbazales de zonas cálidas y áridas. Por esta razón resulta habitual en las áreas meridionales de Álava y es más desconocida en el entorno eurosiberiano que comprende nuestra comarca.

Citas de mantis palo en la península Ibérica extraídas de la página de Biodiversidad virtual

Para nosotros lo normal es observar a su pariente la mantis religiosa. Su morfología y sus movimientos ya nos indican su parentesco, sin embargo, la mantis palo posee unas protuberancias en la cabeza a modo de cuernos y un abdomen pequeño y curvo que le hacen inconfundible. Debido a su aspecto en algunos lugares se le conoce como diablillo y el propio término en latín de empusa le relaciona con el mundo de los infiernos de la cultura clásica, pero es totalmente inofensivo. Se alimenta de multitud de artrópodos que captura mediante un rápido movimiento de sus extremidades anteriores dotadas de una serie de espinas que dificultan que la presa pueda escapar.



La razón de que veamos ninfas de esta especie en pleno invierno se debe a que las hembras depositan los huevos a finales de verano o principios de otoño y eclosionan tan sólo un mes después: concretamente serán 30 las ninfas que nazcan de cada ooteca. Y para poder sobrevivir a los momentos más fríos del invierno las mantis palo pueden entrar en estado diapausa resguardándose bajo piedras o entre la vegetación, y en cuanto aumentan las temperaturas retoman la actividad. Tras seis mudas alcanzan la madurez sexual en el mes de junio y ya están listos para la reproducción.



martes, 19 de enero de 2021

Del níspero europeo al mango africano / Europear mizpiratik mango afrikarrera

Deigarria da gaur egun edozein fruta-dendan aurkitu daiteken fruitu tropikalen ugaritasun eta aniztasuna, auzo berean, herririk galduenean ere. Negua bezalako urteko hainbat sasoitan, fruituei eskainitako azaleraren zati handia betetzen dute, laranja, udare edo sagarrekin lehian.

Llama la atención la gran cantidad y variedad de frutas tropicales que nos podemos encontrar hoy día en cualquier frutería, en el mismo barrio, en el pueblo más apartado. Podría decirse que, en momentos del año como el invierno, ocupan buena parte de la superficie dedicada a la fruta, compitiendo con manzanas, peras o naranjas.

Mangos, papayas, kiwis, bananas, aguacates.

Duela ez hainbeste, fruitu tropikalak dastatzeko Brasilera, Kosta Ricara, Guineara edo Tailandiara bidaiatu beharra zegoen, non izen arrotzez deituriko fruitu exotiko horiek berez landu eta jaten ziren. Orain ordea ez. Fruitu horien aukera zabala dugu bertan: anana, koko, guaiaba, txirimoia, marakuia, ahuakate, kaki, litxi, pitaia, kunkan, alkejenje… Abenduko hilabete honetan ia hogei fruitu desberdin aurkitu izan ditugu dendetan.

Hasta no hace muchos años para poder comer frutas tropicales había que viajar hasta Brasil, Costa Rica, Guinea Ecuatorial o Tailandia, donde efectivamente se cultivaban y consumían frutas exóticas, cuyos nombres resultaban difíciles de pronunciar. Pero ahora ya no. Existe aquí una gran oferta de estas frutas: piña, coco, guayaba, chirimoya, maracuyá, aguacate, kaki, litchi, pitaya, kumquam, alquejenje y así hasta casi una veintena de frutas diferentes que hemos podido comprar en el mes de diciembre.

Kumquams, maracuya, litchis, pitayas, chirimoyas

Egia da horietako batzuk Malagako, Granadako edo Almeriako kostaldetik datozela, batzuetan are inguru hurbilagoetatik ere, Asturiasen edo Bizkaian landatutako kiwien kasu. Baina aldi berean hurbileko diruditen beste fruitu batzuk, uda eta udazken garaian kontsumitzen ditugun laranjak bezalakoak, Sudafrika edo Txile bezain urrun diren lekuetatik datoz. Inguratzen gaituen globalizazioaren beste adibide bat baino ez da fruitu tropikal horien eskaintza.

Es cierto que algunas de ellas proceden también de la costa malagueña, granadina y almeriense, incluso de lugares muchos más cercanos como los kiwis que se cultivan en Asturias o Bizkaia. Pero también es cierto que otras que podrían parecer de proximidad, como las naranjas que consumimos en los meses de verano y otoño, llegan desde lugares tan lejanos como Sudáfrica o Chile. Sencillamente, la oferta de frutas tropicales es un ejemplo más de la globalización en la que vivimos inmersos.

Huerta con ejemplar de kumquam. Amurrio

Gure mahaietara iristeko milaka kilometro bidaiatu behar dituzten fruitu tropikal eta beste elikagai askoren kontsumoari buruzko eztabaida ez da batere erraza. ¿Ez al da atmosfera kutsadura gehiagorik sorten elikagai askoren ekoizpenean garraioan baino? Erabili gabe galtzen den janari guzti horrek, zer nolako karbono aztarna suposatzen du? Zilegi da elikagai horiek sortzen dituzten herrialdeak “zigortzea” kasu askotan beraien CO2 ekoizpena gurea baino askoz txikiagoa denean?

El debate acerca del consumo de fruta tropical y de muchos otros alimentos que recorren miles de kilómetros hasta llegar a nuestras mesas no es nada sencillo ¿no existe mayor contaminación atmosférica en la producción de muchos alimentos que en su propio transporte?, ¿qué huella de carbono representan toda esa comida que no se aprovecha?, ¿es justo castigar a aquellos países que los producen cuando en muchos casos su producción de Co2 es mucho menor que la nuestra?

Nispero europeo. Amurrio.

Zalantzarik ez ordea gaur egun gizateriaren aurkako mehatxurik larriena aldaketa klimatikoa dela, jarraitzen dugula atmosferara CO2 kopuru izugarritan isurtzen, eta kolapsoaren hurbiltasuna bistakoa dela. Eta negazionismoa giza mailan eta zientifikoki hain gaizki ikusia izan arren, erosotasunak eta pasibotasunak kokatzen gaitu gainerakooi ekintza eremu berean: axolagabeki ezer egin gabe bizimodu berarekin jarraitzeko tenorean.

De lo que no cabe duda es que el cambio climático es la mayor amenaza hoy día para la humanidad, que seguimos constantemente enviando Co2 a la atmósfera en cantidades ingentes y que el rumbo de colisión es evidente. Y, aunque, el negacionismo se encuentre tan denostado tanto social como científicamente, la pasividad y la comodidad nos sitúa al resto exactamente en el mismo campo de acción: en el de continuar despreocupadamente con el mismo estilo de vida sin hacer nada.

Manzano en flor. Zuaza.

Gure etxeetara iristeko milaka kilometro egin behar dituzten elikagaien erosketak suposatzen duen zentzugabekeriaz jabetzeko, ondo legoke bertako produktuen eskaintzarekin eta egiten dugun beraien kontsumoarekin parekatzea. Fruituen kasua muturreko adibidea izango litzateke, fruitu tropikalak fruta-denda eta supermerkatuetan xarmanki erakusten diren bitartean, gure ingurunera egokitutako sagar eta udare barietateak mendeetan zehar baserri ondoetan landatu direnak hazi-bankuetan gordetzen dira. Hori landatzeari erabat utzi diren fruituak aipatu gabe, europear mizpira  (Mespilus germanica) edo gurbea (Sorbus domestica) bezalakoak.

Así que quizá para tomar una mayor conciencia del absurdo que supone la compra de alimentos que recorren miles de kilómetros hasta llegar a nuestras casas, sea compararlos con la oferta de nuestros productos locales y el consumo que hacemos de los mismos. El ejemplo de la fruta sería un caso extremo ya que mientras las frutas tropicales se exponen atractivamente en las fruterías, supermercados y tiendas de ultramarinos, las variedades de manzanas o peras adaptadas a nuestro entorno y que se han plantado junto a los caseríos durante siglos se guardan ahora en los bancos de semillas; y eso por no hablar de frutas que se han dejado completamente de cultivar como el níspero europeo (Mespilus germanica) o el zurbal (Sorbus domestica).

Cerezo en flor, entre Menoio y Oleta. Foto Patxi Urruela.

Hori horrela, argi dago gure bertako fruituek ez dutela eskari nahikorik, baina horrek beste kontinenteetako produktuen erosketarik ez du justifikatzen. Beste elikagai asko ditugu bertako jatorria dutenak, hala nola barazki, lekale, gazta, ogi, ezti, behi nahiz arkumeko haragi, marmelada, ardo, eta zergatik ez, baita fruituren bat ere, piku, sagar, udare edo aranak bezalakoak. “Zero kilometroko” produktu hauen kontsumoak gure herrietako bizitza mantentzen du, bertako populazioaren parte bati lanbidea emanez, sortutako produktuei balioa eta distira eskainiz, eta bere edertasun eta bio-aniztasun aberatsarengatik harrotzen gaituen paisai kulturala sortzen du.

A la vista de ello nuestra fruta no parece tener la suficiente demanda, pero tampoco debe ser motivo para que justifiquemos una compra de productos procedentes de otros continentes. Lo que sí tenemos son muchos otros alimentos de origen local, de proximidad, como verduras, legumbres, quesos, pan, miel, carnes de vacuno y cordero, mermeladas, vinos y, porqué no, también alguna fruta como higos, manzanas, peras o ciruelas. No olvidemos que el consumo de estos productos de kilómetro 0 ayuda a dar empleo a una parte de la población local, mantiene viva la vida de nuestros pueblos, confiere valor y distinción a los productos generados y crea un paisaje cultural del que nos sentimos orgullosos por su belleza y rica biodiversidad.

 

domingo, 10 de enero de 2021

El Salto del Nervión un día de temporal

Delika. Valle de Arrastaria

El sábado 2 de enero me dispuse a subir hasta la parte superior del Salto del Nervión desde el pueblo de Delika pasando por el pico Bagate, pero como no dejaba de nevar cambié de rumbo y me encaminé hacia  la parcelaria de Arrastaria. El Valle de Arrastaria y la Ciudad de Orduña se asientan sobre el Diapiro de Orduña, una estructura geológica que ha generado una orografía suave que permite cultivos agrícolas como maíz, alfalfa, vides de txakoli o encinas micorrizadas con trufa, aunque en sus prados también pastan ovejas o vacas. El paisaje se completa con pequeños núcleos rurales como el de Delika o Aloria, con el río Nervión atravesando todo el valle y con pequeños bosquetes de quejigos esparcidos por aquí y por allá. El fondo de este paisaje queda enmarcado por las hayas y los escarpes rocosos de la Sierra Salvada, el Monte Santiago y el Cañón de Delika.


Cumbres de Bedarbide e Iturrigorri

Este elevado mosaicismo ha creado una rica biodiversidad y en determinados momentos del año, como el paso migratorio postnupcial o durante los temporales de invierno muchas especies de aves encuentran refugio y alimento en estos campos. Así que recorrer estas pistas siempre depara sorpresas como aquella vez que Peru fotografió una hembra de sisón en el mes de noviembre. En esta ocasión los protagonistas fueron sin duda alguna los pinzones comunes, ya que se contaban a centenares, sobre todo alimentándose en los campos de alfalfa. Pero también abundaban los estorninos pintos, las cornejas negras, los bisbitas pratenses, los jilgueros, las tarabillas comunes o los gorriones comunes. Y presentes también, aunque en menor número, se podían ver otras aves habituales como mosquiteros comunes, chochines, petirrojos, mirlos, colirrojos tizones, urracas, zorzales comunes o escribanos soteños.

Estorninos pintos y bisbita pratense

Pinzón vulgar

Tarabilla común


Zorzal alirrojo

Las rapaces conocen bien esta abundancia de presas y siempre andan al acecho en sus posaderos favoritos: gavilanes, busardos y cernícalos. Fijándome en los chopos que crecen junto al Nervión descubrí una veintena de milanos reales posados en las ramas y supuse que se trataba de un predormidero, un lugar que eligen los milanos previamente a ocupar el dormidero definitivo donde permanecerán toda la noche; otros ejemplares se acercaban en vuelo, otros descansaban en postes…

Busardo ratonero

Cernícalo vulgar

Milanos reales

Además de estas aves, en lo prados se encontraban alimentándose una pareja de garzas reales, una cigüeña blanca que llegaba desde el Convento de Santa Clara, media docena de azulones, siete garcillas bueyeras y un bando de más de treinta avefrías. Ave ésta asociada a fuertes temporales, y acompañada en muchos casos de gaviotas y chorlitos dorados, aunque esta vez  no fue el caso.

Garcilla bueyera

Bando lejano de avefrías

Al día siguiente volví a dejar el coche en el mismo punto de Delika que la tarde anterior, y ante la previsión de buen tiempo me dirigí, esta vez sí, hacia el pico Bagate (724 m). Primero ascendí al barrio Erripatxu, cruce las vías del tren y tras pasar el Caserío Odia me desvié a mano izquierda para pasar junto a un pabellón ganadero y tomar la pista que me llevaría en poco más de una hora a la cima del Bagate.




Nos encontramos en la Zona de Especial Protección para las Aves de Sierra Salvada, una figura comprendida dentro de la Red Natural 2000 bajo la que se declaran ciertas áreas por su elevado interés ornitológico. Hoy no es el día más adecuado para observar aves aquí arriba, la capa de nieve es alta y tan sólo se observa algún que otro ejemplar de chova piquirroja, cuervo, zorzal charlo, paloma torcaz y, por supuesto, buitres leonados que se pegan al cantil para aprovechar el aire ascendente. Echo una ojeada de vez en cuando a las paredes rocosas con la esperanza de observar algún treparriscos, ave con numerosas observaciones en esta época, pero tampoco hay suerte.


De aquí hasta el Salto del Nervión tardo otra hora larga recorriendo todo el cordal. El Salto del Nervión es el mayor reclamo turístico de la zona por ser la cascada de mayor altura de toda la península Ibérica. En otra entrada en este mismo blog ya advertimos que los gestores de los espacios protegidos no deben olvidar el fin para el que se declararon, y que una afluencia de público tan masiva a este lugar puede llegar a perjudicar los objetivos de conservación. La principal ruta de acceso al Salto del Nervión es desde el aparcamiento del Monte Santiago, pero la afluencia desde Unzá o Delika, donde se ha señalizado la ruta y se ha construido un mirador, es cada día mayor, incluso días de nieve como hoy sorprende la cantidad de personas que llegan. La limitación de personas a los espacios naturales protegidos es una medida impopular, sin embargo es la manera de compatibilizar conservación y turismo. Las Islas Cies, la Reserva Integral de Muniellos o el Parque Natural de Grazalema son ejemplos de ello.


Gustavo