domingo, 1 de febrero de 2026

2 de febrero Día Mundial de los Humedales

 

Como en otras ocasiones en este blog recordamos que el 2 de febrero se celebra en todo el mundo el día de los humedales. Marismas, lagos, lagunas, embalses, esteros, manglares, pozas, charcas, turberas, encharcamientos, tanto de origen natural como artificial, son ecosistemas caracterizados por la presencia temporal o permanente de una lámina de agua, dulce, salobre o salada. Son ecosistemas singulares por sus particularidades hídricas, muy complejos y dinámicos.

En nuestra comarca no disfrutamos de humedales de especial relevancia, son generalmente pequeñas charcas o lagunas, muchas veces creadas de manera artificial para dar de beber al ganado o embalses para abastecimiento como Maroño u Olarte. Aunque sí hay algunos relevantes como la charca de Arbieto, que fue objeto de una entrada en este blog.

Aría de Larrinbe



Mina de Tertanga

Pese a su pequeño tamaño o escasa entidad son ecosistemas de gran importancia, pues nos abastecen de agua para consumo humano o del ganado, albergan comunidades de flora y fauna características, muchas veces con especies de interés por su singularidad y especialización, aportan una gran biodiversidad al territorio, rompen la monotonía del medio terrestre, juegan un papel relevante como sumideros de carbono y enriquecen el paisaje.

Pensemos en la icónica imagen del embalse de Maroño con el fondo de Sierra Salvada. O la singularidad geológica de la laguna de Arbieto (La Sima de Orduña).

Otros son pequeñas charcas de uso ganadero como las que salpican Sierra Salvada, que sirven de punto de abrevaje para el ganado y albergan una relevante comunidad de anfibios.


Pozo Las Escalerillas, Sierra Salvada



Sequía en el pozo Kobata, Sierra Salvada

Pozo Trebejo, Sierra Salvada

Algunos humedales de nuestra comarca son los vestigios de otra época en la que su extensión y esplendor fue mayor como por ejemplo los encharcamientos del Aria de Larrinbe o de Zaldubitxi en Délika. El Aria de Larrinbe fue lugar de caza de anátidas. Son lugares que se fueron rellenando y desecando a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, sobre todo mediante las concentraciones parcelarias, ya que se consideraban y puede que haya quien los siga considerando, como zonas incultas y desagradables que no tienen provecho.

Zaldubitxi, Delika



Cantera de yeso inundada, Orduña

Pero también hemos creado algunos pequeños humedales para recrear o recuperar estos ecosistemas maltratados, con ánimo primero de recuperar el hábitat de ciertas especies emblemáticas.

También los hemos acondicionado y mejorado, corrigiendo ciertos impactos que sufrían y mejorando la calidad de las aguas.

A día de hoy el cambio climático supone una amenaza directa sobre estos ecosistemas. El aumento de las temperaturas y oscilación de las precipitaciones disminuye la disponibilidad de agua de las que dependen estos singulares ecosistemas. Poniendo incluso en peligro no solo a las comunidades biológicas que albergan sino también el servicio de abastecimiento de agua que nos proporcionan. 

Por ello debe ser una prioridad tratarlos bien, evitar su contaminación, evitar su desecación, mejorar su entorno y, si es posible, aumentar su superficie y distribución.


Sopeña y embalse de Maroño

Pozo Astakobil, Madaria

Embalse de Olarte, Laudio-Luiaondo

Llano de Abaro, Larrinbe

Charcas de Larrinzar, Orduña

domingo, 25 de enero de 2026

Excavación arqueológica en Nuestra Señora de Ermua o del Yermo (Altube). Julio 2025.

 


En este blog siempre nos ha gustado dar cuenta de las excavaciones arqueológicas que se llevan a cabo en nuestra comarca. Así hemos publicado entradas en este blog sobre el yacimiento de la época romana de Elexazar (Amurrio) dirigido por Juanjo Hidalgo y situado entre las cumbres de Ezkurrola y Aspaltza; o sobre el castro de la Edad del Hierro localizado en la cima del pico Babio, excavado por la Sociedad de Ciencias Aranzadi bajo la dirección de Jon Obaldia.


En esta ocasión vamos a hablar de la excavación llevada a cabo en julio del año pasado sobre el lugar donde se encontraba la Ermita de Nuestra Señora del Yermo en Altube, (también conocida como Nuestra Señora de Ermua) por iniciativa de los etnógrafos José Antonio González Salazar y Carlos Ortiz de Zárate, y dirigida por José Rodríguez Fernández profesor del Departamento de Geografía, Prehistoria y Arqueología de la EHU. La excavación ha sido financiada por el Ayuntamiento de Zuia.


En esta primera campaña se ha retirado el material vegetal de toda la superficie a excavar, aproximadamente 100 metros cuadrados, dejando a la vista el plano original del edificio con todos los muros que se han conservado y sus habitáculos. El edificio contaba con la propia ermita, un pequeño pórtico y un anexo que correspondía a una cocina-comedor.


Resulta curioso el lugar donde se erigió esta ermita, dentro del extenso bosque de Altube, alejada de cualquier núcleo de población, de ahí el nombre tan adecuado de Nuestra Señora del Yermo. Así que no es de extrañar que esta ermita tuviese que repararse en varias ocasiones a lo largo del tiempo y que para finales del siglo XVIII se abandonase definitivamente.


La fiesta de esta ermita se celebraba el día de la Pascua del Espíritu Santo y el Valle de Zuia aprovechaba la ocasión para recaudar el dinero que debían pagar los vecinos de Baranbio por utilizar los pastos de estos montes en propiedad de dicho valle, razón probable de la existencia de esta ermita. Así que debemos imaginar un monte con mucha menos densidad arbórea que la actual, con pastos donde pacían vacas, bueyes y cerdos.

Para más información de esta ermita se puede consultar el libro de Julián Olabarria Sautu, El Valle de Zuya (1973).

jueves, 4 de diciembre de 2025

Presentación del último libro de Enrique Arberas Mendíbil: El lobo en Euskadi. 30 años lobeando entre ovejas y pastores. 12 de diciembre, Amurrio.

 


El viernes día 12 de diciembre el biólogo Enrique Arberas Mendibil presentará su último libro, en esta ocasión para abordar la gran pasión que le ha acompañado toda su vida: el lobo ibérico. Mostramos a continuación el índice del libro para hacernos una idea de sus contenidos, además de algunas fotografías que acompañan el texto.





En esta ocasión el libro está editado por Aprende Argitaletxea, una editorial recientemente creada por un grupo de amigos e investigadores que buscan poder publicar sus propios proyectos centrados en el ámbito cultural de la comarca costeando ellos mismos la edición. Esta es su segunda publicación tras Aiara. Once meses de guerra, del historiador Sergio Balchada, Satxa.



La presentación se anuncia con una mesa redonda en la que intervendrá el propio autor además de Odile Rodríguez de la Fuente y Juan Carlos Blanco.






La presentación tendrá lugar en Amurrio Antzokia a las 18:30.

Las personas que deseen adquirir un ejemplar del libro pueden solicitarlo en la siguiente dirección de correo electrónico:  ealoboeneuskadi@gmail.com


sábado, 22 de noviembre de 2025

La musarañita: el mamífero más pequeño del mundo

 

Nos parece que las especies de fauna más extremas tienen que estar en lugares recónditos, en la profundidad de las selvas o en remotos parajes de la tundra. En parte se debe a un gran desconocimiento de nuestra propia biodiversidad pues sin ir más lejos, la comadreja es el carnívoro más pequeño que existe y habita en nuestros campos como hemos reflejado en más de una ocasión en este blog. Y entre nosotros también se encuentra la musarañita (Suncus etruscus) o musgaño enano, el mamífero más pequeño del mundo, título que comparte con el murciélago abejorro.


A la izquierda musarañita y a la derecha musaraña enana


Como su propio nombre indica, la musarañita es una musaraña de pequeñas dimensiones que no alcanza los cinco centímetros de longitud y pesa alrededor de dos gramos, caracterizada también por un hocico y unas orejas proporcionalmente más grandes que el resto de sus congéneres. En las imágenes que compartimos aquí sirven para comparar diferentes mandíbulas y cráneos de micromamíferos y hacernos una idea de su tamaño.


Mandíbula inferior de musarañita


El cráneo y las mandíbulas de musarañita que recogen las fotos fueron halladas en una egagrópila de lechuza en la iglesia de Viñaspre, una localidad de la Rioja Alavesa.  Como puede observarse,  los dientes son de color blanco en vez de rojizos como presenta la musaraña enana (Sorex minutus), otra especie de pequeñas dimensiones con la que podríamos confundirnos.




La musarañita llegó a la península Ibérica hace más de dos mil años procedente de Asia y actualmente se distribuye por todo el territorio  excepto el cuadrante noroccidental y fachada atlántica, razón por la que sólo podemos observarla al sur del País Vasco.




En la imágen superior se muestra de derecha a izquierda: musgaño patiblanco (Neomyx fodiens), musaraña gris (Crocidura russula), musaraña enana (Sorex minutus), musarañita (Suncus etruscus) y ratón espiguero (Micromys minutus). También se muestra el cráneo de un topo para comparar los tamaños.









viernes, 5 de septiembre de 2025

¿Cuándo llegará el oso pardo a la Sierra Salvada?

 


En el año 2010 la consejería de Medio Ambiente de Castilla y León informó que se había detectado un oso pardo (Ursus arctos) merodeando por las montañas del norte de Burgos: era la primera vez que se detectaba un oso en esta provincia desde las últimas noticias de su presencia histórica a comienzos del siglo pasado. Ya entonces se hablaba de una expansión de la especie tras décadas de trabajo para recuperar su población en la Cordillera Cantábrica, aunque en este primer momento, y fruto de la incredulidad, parecía una incursión puntual, un hecho anecdótico.

Oso pardo en la Cordillera Cantábrica

El tiempo ha confirmado esta expansión. Después de aquel año se han ido repetido varias observaciones de osos en el norte de Burgos, en la comarca de las Merindades. Este mismo verano los medios de comunicación han informado de daños producidos por osos en colmenares de Sotoscueva.


La población de oso pardo en la Cordillera Cantábrica pasó por momentos muy críticos cuando se estimaron unos 50-60 ejemplares en la década de los noventa del siglo pasado, pero gracias al esfuerzo de asociaciones ecologistas y de las administraciones competentes su población comenzó lentamente a crecer hasta alcanzar en la actualidad alrededor de 400 ejemplares: 250 en la población occidental y 150 en la población oriental. De manera paralela a este crecimiento de población se ha producido una expansión del territorio ocupado que llega hoy a 8.600 km2.

          
    

A raíz de esta expansión del oso pardo hacia el este, el Fapas (Fondo para la Protección de los Animales Salvajes) indicó en una publicación de su página web en abril de este año (Caminando con los osos hacia el este ibérico) que desde el lugar donde se han producido los avistamientos de osos en Espinosa de los Monteros hasta el País Vasco sólo hay 30 kilómetros y con “un hábitat de excelente calidad” para el oso por lo que la presencia de esta especie en territorio vasco “podría ocurrir con muchas probabilidades en los próximos años”.

Excremento oso pardo en la Cordillera Cantábrica

Es probable que el oso recale primeramente en el municipio vizcaíno de Karranza por su proximidad con las zonas donde se están observando osos en las Merindades, pero el oso tampoco se encuentra muy distante la Sierra Salvada, y aquí hay también un excelente corredor a través de la Sierra de la Magdalena y Montes de la Peña.

Falanges de os en cueva de los Montes de la Peña (Valle de Mena)

En otra entrada en este blog ya hablamos de lo difícil que era precisar con exactitud cuando se extinguió el oso pardo en nuestra comarca. Los libros de cuentas de los concejos alaveses recogen con bastante asiduidad hasta finales del siglo XVII las recompensas que se entregaban por osos cazados. Y también tenemos otros documentos del mismo siglo en los que habla directamente de los osos que habitaban en la Sierra Salvada, qué daños causaban y cómo se les cazaba.

Cráneo de oso pardo hallado en la Sierra Salvada


A partir del siglo XVIII las recompensas por la caza de estos animales se registran sólo en contadas ocasiones y  se empieza a tener conciencia de que los osos que quedan son los últimos ejemplares, como el que se abatió en el Macizo del Gorbea en 1818. En esta ocasión, cinco ayuntamientos, entre los que se encontraba Lezama, recompensan al cazador con 6oo reales cada uno por matar el último oso de esta montaña.

Oso pardo hallado en Gorbea. Museo de Ciencias Naturales de Álava

Las cuevas que existen en la Sierra Salvada dan testimonio de la presencia de este animal a través de las numerosas  yacijas dejadas por el oso durante su hibernación, los arañazos en las paredes para afilar sus uñas o los mismos huesos de ejemplares que encontraron su muerte al precipitarse por una sima.

 








domingo, 3 de agosto de 2025

El pez sierra expuesto como exvoto en el Museo Sacro del Santuario de Nuestra Señora de la Encina. Artziniega

 

Rostrum de pez sierra en Museo de Arte Sacro de Artziniega

El  sábado 2 de agosto se reabrió al público el museo sacro (Eleiz Museoa) del santuario de Nuestra Señora de la Encina en Artziniega tras varios meses de reformas. El museo cuenta con varios centenares de piezas procedentes principalmente de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Artziniega y del propio santuario, aunque también se encuentra aquí el altar de la iglesia de Santo Tomás de Mendieta o la cruz de la parroquia de Santa Coloma. A lo largo de la visita hallaremos todo tipo de objetos eclesiásticos como cruces, escapularios, candelabros, calices, ropajes de sacerdotes, piezas de retablos, cuadros o la maquinaria del antiguo reloj del campanario del santuario.

Museo de Arte Sacro de Nuestra Señora de la Encina. Artziniega

Pero lo que nos trae aquí es un exvoto muy particular que se expone en este espacio,  se trata de un pez sierra, concretamente, un pez sierra peine o pejepeine (Pristis pectinata). Los peces sierra poseen un hocico o rostrum característico en forma de sierra con el que atacan a sus víctimas, se defienden de otros depredadores o lo emplean para la detección de posibles presas por medio de los múltiples poros sensibles que cubren esta peculiar parte del cuerpo. El hocico del pez sierra expuesto en el museo posee una longitud de 92,2 cm y una anchura de 15 cm, por lo tanto, se trataría de un ejemplar adulto.

Rostrum de pez sierra peine en Museo de Arte Sacro de Artziniega. Nuestra Señora de la Encina

El pez sierra peine alcanza una longitud que sobrepasa los cinco metros y pesa alrededor de 400 kilos. Al igual que el resto de los peces sierra, habita en bahías someras, estuarios, desembocaduras de ríos, siempre cercano a la costa y en una profundidad que no suele exceder los cien metros. Además del pejepeine, existen cuatro especies más de peces sierra en el mundo, todos ellos distribuidos en áreas intertropicales-tropicales y subtropicales. A continuación, mostramos el mapa de distribución de esta especie ceñida a las zonas tropicales atlánticas.



Pez sierra peine (Pristis pectinata)

Según consta en diferente documentación la Virgen de la Encina de Artziniega gozó durante los siglos XVI, XVII y XVIII de una gran devoción entre los marineros de los puertos próximos, tanto vizcaínos como cántabros. En agradecimiento a sus ruegos y favores los marineros depositaban en el santuario todo tipo de donaciones y exvotos marinos, tal como queda recogido por Juan de Villafañe en  su compendio de1726:

"Por lo cual se veían colgados de las paredes de este santo Templo muchos modelos de navíos, pedazos de maroma, y de naves sumergidas y rotas, partes de varios pescados marítimos, como dientes, cabezas, espinazos de ballena y otros monstruos incógnitos"

Imagen de la descripción original. Pristis pectinata Latham, 1794

Se desconoce quién pudo traer hasta aquí este ejemplar de pez sierra y dónde fue capturado. Lo que sí conocemos es la fecha en la que llegó aquí si damos por cierto una inscripción que se halla en la parte trasera del soporte de la pieza: EL PEZ SIERRA //1668.

Exvoto. Maqueta de navío en el Museo Sacro de Nuestra Señora de la Encina. ¿Carabela Santa María?

Con el tiempo la gran mayoría de estos exvotos marinos han ido desaparecido del santuario, conservándose únicamente algunos de ellos como la maqueta de un barco o el rostrum de este pez sierra. En su día dedicamos una entrada del blog a otro exvoto marino conservado en nuestra comarca: la almeja gigante que sirve como aguabenditero en la iglesia de Nuestra Señora de la Antigua en Orduña.  Como comentábamos entonces las almejas gigantes pueden encontrarse en otras iglesias como las de Durango, Hondarribi o Mundada; el pez sierra no posee el mismo valor, pero sí que es excepcional y singular.

Almeja gigante en Nuestra Señora de la Antigua en Orduña.

Otra pieza que tiene pinta de ser también un exvoto marino, aunque en esta ocasión no se trata de ningún animal, es el barco que cuelga de la ermita de Nuestra Señora de la Piedad de Garrastatxu en Baranbio.

Maqueta de navío en la ermita de Garrastatxu en Baranbio.

Actualmente el pez sierra peine se encuentra catalogado por la UICN como En Peligro Crítico debido a su extinción en determinadas áreas y a la fuerte reducción de sus poblaciones en el resto de su distribución. En España se halla incluido en el  LESPRE (Listado de Especies Silvestres en régimen de Protección Especial). Las causas de este declive nos las podemos imaginar: sobreexplotación pesquera, demanda de las aletas en el mercado asiático o simplemente son capturados por el comercio de curiosidades.

 


La información de esta entrada ha sido extraída de las publicaciones de José Iturrate, el Santuario de la Virgen de la Encina. Artziniega; y Exvotos y ofrendas marineras en el País Vasco. Estado del estudio e inventario de materiales votivos y marítimos, de Xabier Armendariz.

 

lunes, 28 de julio de 2025

Topillo agreste, topillo lusitano, topillo mediterráneo y topillo pirenaico


 

En esta entrada al blog vamos a mostrar algunos de los rasgos craneales y dentales que identifican a los  cuatro topillos que habitan nuestra comarca, que son el topillo agreste (Microtus agrestis), el topillo pirenaico (Microtus gerbei), el topillo lusitano (Microtus lusitanicus) y el topillo mediterráneo (Microtus duodecimcostatus). Contamos con un quinto topillo, el topillo rojo, al que le hemos dedicado anteriormente una entrada aparte por sus requerimientos de hábitat forestales y su facilidad de identificación.


Empecemos. Mientras que el topillo agreste se incluye dentro de los topillos medianos, el pirenaico, el lusitano y el mediterráneo son considerados topillos pequeños subterráneos. Sin embargo, el tamaño de los cráneos que podamos hallar en las egagrópilas puede llevarnos a la confusión cuando se trata de ejemplares juveniles, de modo que echaremos mano de caracteres morfológicos craneales y dentales que son distintivos de cada una de estas especies.


El topillo agreste posee una serie de rasgos que comparte con otros topillos medianos como el foramen de las coanas que es cuadrangular, el foramen incisivo grande y también cuadrangular o el m1 que posee al menos 4 triángulos cerrados. Como es el único topillo mediano que vive en nuestra comarca nos bastaría con estos criterios, pero para asegurarnos por completo podemos fijarnos en que existe un tercer triángulo cerrado en el borde lingual en el m2.

Izquierda foramen incisivo de topillo mediano, grande y rectangular. Derecha foramen incisivo de topillo pequeño, pequeño y ahusado.

Topillo mediano, foramen de coanas cuadrangular.



Mola inferior de topillo mediano con al menos 4 triángulos cerrados no conectados


Tercer triángulo cerrado en el borde lingual característico del topillo agreste

A diferencia de los topillos medianos, los topillos pequeños poseen un foramen de las coanas ojival, el foramen incisivo es pequeño y ahusado y el m1 posee tres triángulos cerrados. Una vez reunidas estas características que nos indican que son topillos pequeños pasamos a diferenciar las especies. Si vamos a los molares inferiores observamos que en los topillos pirenaicos el t2 y t3 se encuentran aislados y que el t2 tiene el mismo tamaño que el saliente anterior y posterior.

Foramen de las coanas de aspesto ojival en topillos pequeños

Molar inferior de topillo pequeño con tres triángulos cerrados y t4 y t5 formando un rombo

Molar superior de topillo pirenaico

Molar superior de otros topillo pequeños: topillo lusitano y topillo mediterráneo


Ahora para diferenciar al topillo mediterráneo y al lusitano nos tenemos que fijar en la vista lateral del cráneo. Si los incisivos son prognatos se trata de un topillo mediterráneo y si son ortognatos estaremos ante un topillo lusitano.

Topillo lusitano, incisivos ortognatos.

Topillo mediterráneo, incisivos prognatos.


Si ya tenemos recogidas unas egagrópilas de lechuza sólo nos hace falta un cuentahílos con luz, un pincel para limpiar  y una mascarilla. Manos a la obra y a identificar topillos.

 

Estos han sido alguno de los criteríos básicos, para mayor detalle consultar el Manual para la identificación de los cráneos de los roedores de la península Ibérica, islas baleares y Canarias, editado por la Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos, cuyo autor es Jacinto Román.