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miércoles, 19 de agosto de 2026

Hormiga león en Artziniega

 


Cuando se observan por primera vez los pequeños hoyos excavados en la arena por la larva de la hormiga león es fácil que creamos que han sido hechos por gruesas gotas de lluvia o por alguna especie de hormiga. Sin embargo, en el fondo de cada uno de estos hoyos y escondida entre la arena aguarda una larva de hormiga león dispuesta a capturar cualquier presa que se precipite por el cono con sus terribles mandíbulas alargadas.


Así que, como podemos imaginar, el nombre de hormiga león procede de esta original estrategia de caza exclusiva de su estado larvario, para lo cual se sirve de un cuerpo ovoide, de una cabeza aplanada y de unas mandíbulas curvadas y muy desarrolladas. La forma adulta se muestra activa principalmente durante las noches de verano y si se observa algún ejemplar es fácil confundirlo con una libélula al poseer ambos animales dos pares de alas, aunque cuando se posan las de la hormiga león quedan plegadas en vez de extendidas (fijémonos también para diferenciarlas en sus largas antenas).



A pesar del nombre de hormiga, se trata en realidad de insectos Mimerleonidos, familia de amplia distribución geográfica, aunque con mayor representación en regiones cálidas y ausente en zonas de alta montaña y climas fríos. En la península ibérica se cuenta con varias decenas de especies de hormiga león. Estas imágenes fueron tomadas una noche del mes de julio junto al Santuario de Nuestra Señora de la Encina de Artziniega.



viernes, 4 de julio de 2025

SORGIN-ORRATZAK, IRATXO DISTIRATSUAK

 

 



Sorgin-orratzak, iratxo distiratsuak

Bai, ederki gogoratzen dut. Urteak pasa arren gogoan fresko daukat Laliqueren bitxien kontenplazioa nigan sortutako zirrara. Lisboan nengoen, Gulbekian museoan. Bisita amaieran, arreta barreiatzen hasi zitzaidalarik, iritsi nintzen ezustean XX. mende hasierako bitxigile frantsesari eskainitako gelara. Erabat ezezaguna nuen artista, eta agian horregatik hainbeste eragin ninduen.

Art Nouveau edo Art Déco izendatutako arte-korronteari loturiko beste artista askok bezala, Lalique naturarekiko miresmena eta zirrara erakusten du, eta naturaren baitan aurkitzen du inspirazioa. Niretzat ikusgarrien diren bere artelanak, intsektuen edertasunean oinarritutakoak dira. Garaiko burgesiako emakumeek harrotasunez zeramazkiten bere kakalardo, tximeleta, sorgin-orratz… bitxia bihurtuta.

Nire begiradak ere atsegin handiz ferekatzen zituen gizakiaren trebeziaz arte bihurtutako objektu horiek. Baina barru barruan, ederragoak iruditzen zitzaizkidan, Laliqueren diseinuak baino, haien inspirazio iturri izandako jatorrizko ereduak. Zorionez edo zoritxarrez, gizakiak ezin baitu bizitzaren edertasuna erreproduzitu.

…………

Sarrera luze hau udaberriro aurkitu dezakegun ikuskizun miresgarri baten kontura dator. Urtero errepikatzen den ikuskizuna, behatzeaz nekatzen ez naizena: sorgin-orratz eta burruntzien berragerpena.

Eguzkiaren lehen berotzeekin batera, sorgin-orratzen edertasun distiratsuak aska eta putzuak apaintzen ditu. Askotarikoak dira erakusten dituzten itxurak eta koloreak, espeziearen, adinaren eta sexuaren arabera. Larba garaiko ur-azpiko bizimodua atzean utzirik, imago edo helduak ugalketako lehia, lan eta plazerei erabat emanak daude. Elkarri segidan hegaldi akrobatiko eta azkarrean ibili ondoren, bikotea osatzen da eta estalketa-gurpila izeneko bihotz itxurako jarreran hegan loturik darraite, ernalketa gertatu bitartean. Nik besarkada zeharo askatu gabe aurkitu ditut, aska bateko landaretza artean arrautzak jartzen.

Odonatoen artean bi talde nagusi ditugu, Zygopteroak eta Anisopteroak. Zygopteroak txikiagoak dira, delikatuagoak, harrapakari trebeak izanik hala ere. Euskaraz ematen diogun izenak, sorgin-orratz, primeran islatzen du bere liraintasun majikoa. Ez da harritzekoa Lalique-k iratxo distiratsu horiengan inspiratu izana. 

Argazkien identifikazioak orientatiboak baino ez dira...

Enallagma cyathigerum arra

Estalketa-gurpila




Lestes barbarus


Calopteryx virgo


 

Caballitos del diablo, duendes resplandecientes.

Me acuerdo perfectamente. Aunque han pasado años, tengo fresca en mi memoria la impresión que me produjo la contemplación de las joyas de Lalique.  Estaba en Lisboa, en el museo Gulbekian. Al final de la visita, mi atenció empezaba a desparramarse cuando llegué de improviso a la sala dedicada al orfebre francés. El artista en cuestión me era totalmente desconocido, y tal vez por eso me impresionó tanto.

Como tantos otros artistas adscritos al Art Nouveau o Art Déco, Lalique muestra sensibilidad y admiración hacia la naturaleza, y encuentra en ella inspiración. Sus obras para mí más vistosas son aquellas basadas en la belleza de los insectos. Las mujeres de la burguesía de la época portaban con orgullo sus escarabajos, mariposas, libélulas… convertidos en joya.

Mi mirada acariciaba con placer esos bellos objetos convertidos en arte por la destreza del artista. Pero en mi interior, se me antojaban más hermosos que los diseños de Lalique los modelos originales que fueran su fuente de inspiración. Por suerte o por desgracia, el ser humano no puede reproducir la belleza de la vida.

…………

Esta larga introducción viene a cuento de un espectáculo fascinante que podemos contemplar cada primavera. Espectáculo repetido cada año, pero del que no me canso de admirar: la reaparición de libélulas y caballitos del diablo.

Con los primeros calores, la belleza brillante de los caballitos del diablo vuelve a adornar charcas y abrevaderos. Su aspecto y colorido es muy variado, en función de la especie, del sexo y de la edad. Dejando atrás la vida acuática de las larvas, los imagos o adultos están totalmente centrados en las ansias, disputas y placeres de la reproducción. Tras rápidas y acrobáticas persecuciones aéreas, la pareja se forma y continúa volando unida en postura llamada rueda de apareamiento, a veces en forma de corazón. Yo me las he encontrado sin soltar aun del todo el abrazo, depositando huevos en la vegetación de un abrevadero.

Los Odonatos se clasifican en dos subordenes, Zygopteros y Anisopteros. Los Zygopteros o caballitos del diablo son más pequeños y delicados, siendo aun así diestros depredadores.  Su nombre en euskara, “sorgin-orratz”, refleja de maravilla su mágica esbeltez. No es extraño que Lalique encontrara inspiración en estos duendes brillantes. 

La identificación de las fotos son para coger con pinzas...

Patxi Aiaratik

 

Pyrrhosoma nymphula, tandema











 

jueves, 30 de mayo de 2024

La gran migración de la mariposa cardera

 


Durante las primeras horas del sábado 11 de mayo recorrimos todo el cantil que discurre entre el pico Bagate y el nacimiento del Nervión para observar aves, sin embargo, pronto nos dimos cuenta de que las verdaderas protagonistas de ese día soleado y de viento sur eran las mariposas de los cardos (Vanessa cardui). Había decenas de ellas en los prados más próximos a los cortados, en las áreas más expuestas y ventosas, estaban inquietas y asustadizas. Estas mariposas se encontraban en pleno viaje, migrando hacia el lejano norte de Europa.


No ha sido hasta hace un par de años que se ha descubierto que la mariposa cardera pasa los inviernos en el África subtropical (Kenia, Uganda, Camerún o Ghana, entre otros países) y desde allí y en sucesivas generaciones (especie polivoltina) comienza su viaje hacia el norte atravesando el Sahara, el mar Mediterráneo, Europa y, si las condiciones son adecuadas, llegará al norte de Escandinavia. Una vez allí inician el regreso nuevamente a los cuarteles de invernada. Un viaje que completa su ciclo migratorio estimado en 15.000 kilómetros, la ruta migratoria conocida más larga para un insecto.



Así que ahora, en estas fechas primaverales, el grueso de estas mariposas se encuentra atravesando el sur de Europa, también nuestro territorio. Se desplazan buscando las condiciones climatológicas óptimas para el desarrollo de las plantas nutricias de las que se alimentan sus orugas. El nombre de esta especie en castellano, la vanessa de los cardos o cardera, nos da una pista sobre su alimentación: cardos, asteráceas, aunque se han descubierto plantas nutricias de otras muchas familias como boragináceas y malváceas.

A pesar de que la mariposa monarca realiza una migración de menor distancia, unos 4000 kms entre Canada-Estados Unidos y Mexico, ha recibido mucha más atención por parte de los investigadores y los medios de comunicación, se ha hecho mundialmente conocida. Tristemente ha vuelto a ser noticia recientemente: la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza declaró en 2022 a la mariposa monarca migradora en peligro de extinción al haber disminuido entre un 23% y un 72% en los últimos 10 años. Nuestra mariposa cardera resulta hoy día tan abundante como también lo fue en su día la mariposa monarca. Disfrutemos de momento de esta bella mariposa.


miércoles, 26 de julio de 2023

Ruta por el Valle de Urkabustaiz: una encrucijada de la Red Natura 2000.

 

Esta ruta discurre por el valle de Urkabustaiz, un pequeño municipio del noroeste alavés compuesto por once núcleos de población cuya cabecera es Izarra. Son pueblos pequeños, humildes, dedicados fundamentalmente a la ganadería. No cuentan con un gran monasterio medieval, una torre fortificada o una iglesia con una imponente portada gótica, en su lugar poseen un rico y espectacular patrimonio natural que les ha hecho merecedores de formar parte de la Red Natura 2000, la red de espacios naturales protegidos de la Unión Europea. Y lo hace por partida triple ya que dentro sus límites coinciden tres zonas de especial conservación: ZEC Gorbea, ZEC Arkamo-Gibijo-Arrastaria y ZEC Robledales Isla de Urkabustaiz, y eso sin contar el alto valor natural que posee la campiña, un paisaje que domina en este valle.

Valle de Urkabustaiz

Valle de Urkabustaiz

Comenzamos esta ruta en el aparcamiento que conduce al Salto del Nervión desde el pueblo de Unzá para dirigirnos a la cascada de Gujuli. La hora que dista entre un lugar y otro discurre íntegramente por un paisaje de campiña caracterizado por amplios prados donde pasta el ganado en régimen extensivo. A pesar de encontrarnos a finales de julio aún podemos ver la avifauna que caracteriza estos espacios abiertos como tarabillas, trigueros, pardillos o alcaudones dorsirrojos, muchos de ellos son pollos volantones, incluso se escucha el canto de una codorniz.

Tarabilla común

Llegamos al pueblo de Goiuri/Gujuli donde se ha habilitado un balcón para poder contemplar esta espectacular cascada de más de 100 metros de altura, ahora sin agua. Este balcón también nos permite contemplar gran parte de la vertiente alavesa del Parque Natural de Gorbea y, en su proximidad, el hayedo de Altube. Nos detenemos un buen rato observando los aviones comunes y roqueros que recorren incansablemente el roquedo, ni rastro del halcón peregrino.

Agujeros en el árbol practicados por el picamaderos negro. Cascada de Gujuli.

Molino Gujuli

Cascada de Goiuri/Gujuli

Volvemos un trecho sobre nuestros pasos y nos encaminamos por la carretera hasta Oiardo, es la manera de atravesar uno de los robledales pertenecientes a la ZEC Robledales Isla de Urkabustaiz. En ellos se refugia una amplia diversidad de fauna, desde pequeños artrópodos hasta murciélagos forestales; nosotros sólo somos capaces de detectar a nuestro paso arrendajos, mirlos y alguna paloma torcaz.

Robledal camino de Oiardo

Al llegar a Oiardo nos acercamos un momento a la ermita de Goikoama donde nos sorprende el vuelo de un alimoche. En el entorno hay varias charcas y su visita es obligada para detectar anfibios como la rana común o el sapo partero, libélulas o mariposas tan especiales como Heteropterus morpheus.

Rana verde.

Larvas de sapo partero

Heteropterus morpheus


Lycaena phlaeas

Gorriones en Oiardo

Alimoche sobre la ermita de Goikoama


Cerveza artesanal Baias. Oiardo.

La importancia de la hidratación en un día de calor

Ermita de Goikoama


Nuevamente tomamos la carretera para continuar primeramente hasta el pueblo de Uzkiano y después alcanzar la charca de Bigandi, pasando por la venta de Malabrigo. Este entorno es especialmente rico en especies pues el paisaje de campiña se alterna con robledales, un pinar de pino pinaster y varios puntos de agua como las charcas de Zanpazu o Bigandi. Un rato de observación nos lleva a localizar verdecillos, verderones, jilgueros, pinzones, currucas zarceras, zorzales charlos, mirlos, petirrojos, papamoscas cerrojillos, tarabillas, cornejas, alcaudones dorsirrojos, carboneros comunes, mosquiteros ibéricos, pardillos, estorninos negros, vencejos…

Golondrinas en una casa de Gujuli

Prado con plantas de estramonio a la salida de Gujuli

Charca de Bigandi. Importante lugar para la reproducción de la rana ágil, seca en esta fecha.

Desde aquí regresamos poco a poco al punto de partida: hace días que se segó y los fardos de hierba permanecen en los prados de modo que muchas aves los utilizan como atalayas: busardos, colirrojos comunes o alcaudones dorsirrojos. Un lebrato despistado recorre varios metros por la pista hasta que se escurre en el matorral.

Unzá

Lagarto verdinegro en las proximidades de Bigandi

Alcaudón dorsirrojo

Cardo azul

Ya estamos de vuelta en el punto de partida, pero continuamos hacia el sur para ascender el pico Bagate (724 m), adentrarnos en la ZEC Arkamo-Gibijo-Arrastaria y si hay suerte fotografiar las currucas tomilleras que localizó Juanma Pérez de Ana esta primavera. En un cuarto de hora nos encontramos ya en la cumbre y en otro cuarto de hora alcanzamos el lugar donde ha sido observada esta curruca. Ni rastro. No importa, las lluvias de este mes de junio han dejado los prados verdes, las cunetas y campos aún con cantidad de flores y es un placer observar tal número de aves y de tantas especies: mosquiteros musicales, escribanos montesinos, bisbitas alpinos, chovas piquirrojas, etc. Parece un verano de los de antaño y no en lo que se está convirtiendo con el cambio climático.

Ascensión al pico Bagate

Cañón de Delika desde el pico Bagate

Escribano montesino bebiendo cerca del pico Bagate

Culebra lisa cerca del pico Bagate



Curruca tomillera observada en otra ocasión cerca del pico Bagate


Gustavo