En este blog siempre nos ha gustado
dar cuenta de las excavaciones arqueológicas que se llevan a cabo en nuestra
comarca. Así hemos publicado entradas en este blog sobre el yacimiento de la
época romana de Elexazar (Amurrio) dirigido por Juanjo Hidalgo y situado entre las cumbres de Ezkurrola y Aspaltza; o sobre el castro de la Edad del Hierro localizado en la cima
del pico Babio, excavado por la Sociedad de Ciencias Aranzadi bajo la dirección
de Jon Obaldia.
En esta ocasión vamos a hablar de la
excavación llevada a cabo en julio del año pasado sobre el lugar donde se
encontraba la Ermita de Nuestra Señora del Yermo en Altube, (también conocida
como Nuestra Señora de Ermua) por iniciativa de los etnógrafos José Antonio
González Salazar y Carlos Ortiz de Zárate, y dirigida por José Rodríguez
Fernández profesor del Departamento de Geografía, Prehistoria y Arqueología de
la EHU. La excavación ha sido financiada por el Ayuntamiento de Zuia.
En esta primera campaña se ha
retirado el material vegetal de toda la superficie a excavar, aproximadamente
100 metros cuadrados, dejando a la vista el plano original del edificio con
todos los muros que se han conservado y sus habitáculos. El edificio contaba
con la propia ermita, un pequeño pórtico y un anexo que correspondía a una
cocina-comedor.
Resulta curioso el lugar donde se
erigió esta ermita, dentro del extenso bosque de Altube, alejada de cualquier
núcleo de población, de ahí el nombre tan adecuado de Nuestra Señora del Yermo.
Así que no es de extrañar que esta ermita tuviese que repararse en varias
ocasiones a lo largo del tiempo y que para finales del siglo XVIII se
abandonase definitivamente.
La fiesta de esta ermita se celebraba
el día de la Pascua del Espíritu Santo y el Valle de Zuia aprovechaba la
ocasión para recaudar el dinero que debían pagar los vecinos de Baranbio por
utilizar los pastos de estos montes en propiedad de dicho valle, razón probable
de la existencia de esta ermita. Así que debemos imaginar un monte con mucha
menos densidad arbórea que la actual, con pastos donde pacían vacas, bueyes y
cerdos.





