lunes, 13 de julio de 2020

La Sima de Orduña

¡¡Brummm brooomm brroonmmmm!!

¿Qué ha sido eso? ¿Qué ruido es ese? Pascual está terminando de desayunar, se le hace tarde ya que tiene que ir a la estación de Orduña a coger el tren para ir a Izarra, donde le espera su cuñado José que le acompañará a Abecia a hablar con un amigo de éste que vende un novillo. Pascual lo quiere engordar para llevarlo este año a la feria de Quejana, allá por San Juan.

¡Pascual!, ¡Pascual!

¡Estoy aquí!, Pascual sale a la calle y se encuentra con su vecino Andrés que bajaba de Montaleon hacia Orduña cuando se ha topado con un espectáculo dantesco. Viene acalorado y con la cara blanca, asustado.

¡Pascual, Pascual!, ¡válgame Dios, Pascual!

¿Qué pasa?, ¿qué ha pasado?, ¿qué ha sido ese ruido? ¡Parece un trueno!

¿Un trueno?, ¡no, no ha sido un trueno!, ¡la tierra Pascual!, ¡la tierra se hunde!  

¿Pero qué ha pasado?

No sé, solo sé que estaba bajando por el camino y de repente todo ha empezado a temblar ¡y la tierra se hundía!,

¿Pero dónde?

Ahí arriba, junto al camino a Montaleón, donde la fuente Vieja. Pero yo no vuelvo Pascual, ¡es horrible! ¡Parece que el mundo se hunde en un agujero!



Las crónicas de los diarios de la época son escuetas. Cuentan el hecho acaecido en Orduña el día 2 de febrero de 1911 por la mañana, cuando, de forma repentina, se produjo un hundimiento del terreno en el término de Arbieto. El abismo que se formó se inundó de agua, formándose una laguna en el lugar.


La Gaceta del Norte 


El Globo

El Imparcial


La correspondencia de España


Laguna de Arbieto
                  


Un poco de geología

El amplio valle de Orduña y Arrastaria tiene una forma abierta y circular debido a su particular estructura geológica que se denomina “diapiro”. Un diapiro es el resultado del empuje, por fuerzas tectónicas, de rocas de gran plasticidad desde capas profundas hasta su afloramiento en superficie, en un proceso que se lleva a cabo durante millones de años. Es una especie de erupción volcánica a cámara lenta, sin explosiones, ni terremotos, ni ríos de lava. Al ascender adquieren una forma de chimenea, que en el caso del diapiro de Orduña tiene unos 7 km. de profundidad.

Corte esquemático del diapiro de Orduña. Fuente: “Mineralizaciones de Zn-Pb asociadas a los diapiros de Murguía y Orduña (cuenca vasco-cantábrica”). Joaquín Perona Moreno. Tesis doctoral. https://core.ac.uk/reader/132089238



Las rocas profundas que emergen a través de las margas y calizas suprayacentes son evaporitas, con gran contenido en arcillas, sales y yesos (en color rosado en la imagen). Se las denomina arcillas del Keuper, por el nombre del periodo geológico en el que se formaron. 

En esa época, hace unos 210 millones de años, la comarca estaba ocupada por un mar somero donde la intensa evaporación generó potentes depósitos de materiales con alto contenido en sales. Por eso el diapiro de Orduña es salino y en Orduña se han explotado minas de yesos.  

Las formaciones diapíricas en muchas ocasiones tienen un interés económico ya que actúan como trampas de hidrocarburos, puesto que sus arcillas y sales son muy impermeables, actuando como reservorios de estos preciados compuestos. Por eso en la zona se realizaron a los largo de la segunda mitad del siglo XX  varias campañas de búsqueda y exploración de hidrocarburos.




Una vez que han aflorado a la superficie estos materiales con alto contenido en sales empiezan a erosionarse, creándose formas en el relieve que recuerdan a un gran cráter. El afloramiento diapírico de Orduña se abrió paso entre las margas y calizas de la Sierra Salvada y montes de la zona.


Valle diapírico de Orduña y Arrastaria

La gran solubilidad de las arcillas y los yesos del Keuper hace que la circulación del agua de lluvia que se infiltra en el terreno vaya erosionando esos materiales generando conductos y cavidades por los que circula el agua. Estas aguas cargadas de sales afloran en manantiales, como el de La Muera. El nombre lo define bien, un manantial salino, con sales provenientes de la disolución de las arcillas y yesos del diapiro. Aguas que fueron motivo de la creación del balneario de Arbieto.

manantial La Muera

Las cavidades subterráneas formadas por la circulación del agua pueden llegar a colapsar y provocar hundimientos repentinos como el ocurrido aquél 2 de febrero de 1911, creándose una dolina, que en el caso de Orduña se llenó de agua dando lugar a la laguna de Arbieto.

En realidad en Arbieto podemos encontrar dos dolinas, la más llamativa es la que se generó de manera abrupta aquél día de Candelas de 1911, si bien unos metros al oeste existe otra dolina menos profunda y que no se llenaba de agua de manera permanente, actualmente ocupada por un campo de pitch & putt. 


Esquema litológico del entorno de la Sima de Orduña. Como se ve hay dos dolinas, la más llamativa es la situada al este, denominada “la Sima” 

Esquema de la formación de la dolina de Arbieto. Fuente: “Puntos de interés geológico de Bizkaia. Diputación Foral de Bizkaia”

El alcalde está callado, la mirada fija en el socavón abierto en las campas de Arbieto. La gente se agolpa unos metros por detrás, en un gran revuelo, ya que el espectáculo es inaudito. Tomás, el alguacil, enfadado porque hoy era su día libre y por motivo del incidente tiene que estar de servicio, está a su lado sin saber muy bien qué pensar sobre lo que está viendo. El alcalde reacciona: ¡Tomás!, ¡dile a la gente que se eche para atrás o vamos a tener una desgracia aun mayor!

¡Echaros para atrás, joder! ¿O queréis acabar en el hoyo?

¡Tomás!, ¡Tomás!, le llama entre la multitud su amigo Manolo, ¿cómo es el agujero?, ¿es grande?

Joder grande…, piensa para sí Tomás, grande es.

¡Sí!, contesta gritando, ¡como una sima de la Sierra!  ¡Pero está llena de agua!

La Sima

La Sima de Orduña, así se conoce a esta dolina inundada en Orduña y en la comarca. Pronto se convertiría en lugar de referencia en la ciudad y en el entorno, dando lugar a dimes y diretes y motivo de bromas como esta canción que se publicó en semanario local “El Bollo”:

Canción al hundimiento de la sima

De la sima un hundimiento

alto os tengo que contar

ya que hemos perdido el miedo

todos los de la ciudad.

 

Chicos, jóvenes y viejos

todos van al agujero

todos dan sus opiniones

todo el mundo es ingeniero.

 

Para comprobar lo dicho

allá van los zapateros

que provistos de una cuerda

su polea y un caldero.

 

Creyendo ya ver petróleo

tiran listos el caldero

y lo único que sacan

es un trozo de mortero

 

Se desprenden más terrazos

y la cuerda les rompió

unos gritan santo cielo

otros dicen santo Dios.


Todos corren espantados

entre matos y berezos

miedo tienen de los diablos

se queden con sus pellejos.


De las demás opiniones

es cuento de no acabar

unos ven barcos veleros

y otros gaviotas volar.

 

EL BOLLO
Semanario antipolítico y satírico-juerguista. Domingo 7.7.1914


A lo largo de los años fue lugar popular de baño de orduñeses. Cuentan que los más atrevidos se zambullían desde el borde del precipicio hasta el agua.

Como se puede ver en la transcripción de los recortes de prensa, también hubo un intento de aprovechamiento de las aguas embalsadas, por parte de la empresa Papelera Española S.A., para bombearlas al río Nervión y poder aprovecharlas aguas abajo, en la fábrica que esta empresa tenía en Arrigorriaga.

Pasado los años, un domingo 23 de agosto de 1964 volvió a ocurrir un hecho similar al  ocurrido cincuenta y tres años antes, volvió a darse un hundimiento en las inmediaciones de la Sima, volviendo a causar gran revuelo. Según puede leerse en las crónicas de la prensa de aquellos días, también se rumoreaba y se especulaba con la existencia de petróleo dado que,  parece ser, con el nuevo hundimiento afloraron aguas con indicios de hidrocarburos. Como hemos dicho antes las formaciones diapíricas pueden actuar como trampas de hidrocarburos, por lo que las especulaciones se dispararon.

La Gaceta del Norte



  


Junto a la Sima que se formó en el hundimiento del año 1911, como hemos dicho, existe otra dolina de dimensiones similares que se puede visualizar en las fotos aéreas, pero con una profundidad menor y taludes menos pronunciados y espectaculares que los de la Sima. Aparentemente, según se puede dilucidar de las fotos aéreas antiguas, solo con un nivel freático elevado llegaba a formarse una charca:


“La Sima” o laguna de Arbieto a la derecha. A su izquierda se adivina la otra dolina que en esta foto del año 1956 aparece sin agua

 


Foto área del año 1977, donde se observa que la elevada cota de la lámina de agua en la Sima y la laguna que se formaba en la dolina occidental


A finales de los años 70 y durante los años 80 la dolina hermana de la Sima fue utilizada como vertedero de residuos urbanos de la ciudad de Orduña:




Alud de basura sobre la laguna de la dolina occidental de Arbieto, años 80. Fuente: Archivo fotográfico  Mendiko Lagunak Taldea


Vista de la dolina occidental desde el este, en la parte alta de la lengua de residuos que desembocaba en la laguna que se formaba temporalmente. Fuente: Archivo fotográfico Mendiko Lagunak Taldea

El vertido de residuos urbanos cesó a principios de los años 90

En el año 2002 se construyó un campo de golf municipal sobre el antiguo vertedero, actualmente campo de pitch & putt:



Dolina occidental hace 35 años (misma vista que la foto anterior), cuando se usó para depositar la basura generada en Orduña


Por las características geológicas, hidrológicas y topográficas no es frecuente la existencia de zonas húmedas de las características de la laguna de Arbieto en los valles cantábricos. Su origen natural en un ámbito singular como el diapiro de Orduña le confiere relevancia y un elevado valor ambiental.

La Sima hoy

¡Gracias!,a la Asociación ADRATAN de Orduña por la información aportada, las copias de los recortes de prensa y comentarios sobre la Sima. 

miércoles, 8 de julio de 2020

Se busca vivo o muerto: el topo.


Topo. Murga.
En realidad, el topo nunca ha figurado entre los primeros puestos de las alimañas más perseguidas, pero siempre ha sido un vecino indeseable allí donde se cultivase la tierra puesto que las galerías que excava en busca de lombrices y las toperas que genera acaban afectando a sembrados y cultivos. Antiguamente se creía que el topo se alimentaba de materia vegetal y que roía las raíces de las plantas, hoy se sabe que su dieta se basa fundamentalmente en lombrices de tierra, larvas de coleópteros y dípteros, pupas de lepidópteros y un sinfín de pequeños invertebrados que sorprende en los túneles que habita.

Toperas en Lezama.

Al desaparecer el sistema agrícola tradicional que había ocupado los valles con campos de trigo, maíz, patatas y pequeños huertos, finalizó también su atávica persecución. Sin embargo, pronto surgiría una nueva amenaza para los topos, esta vez procedente del uso exclusivamente residencial de las casas de campo y por motivos estéticos en vez de económicos: las toperas afeaban el cuidado césped que rodeaba las viviendas.

Detalle de extremidad delantera.

Mientras que garduñas, ginetas, comadrejas, milanos o azores dejaron de ser perseguidos, los topos volvieron a convertirse en fugitivos. Ahora pasan a pertenecer al grupo de aquella fauna que molesta a los propietarios de las casas porque generan suciedad con sus excrementos, ruido o simplemente afean el lugar en el que residen: vencejos, golondrinas, aviones, lechuzas, topillos, murciélagos, lirones, musarañas, culebras, sapos y todo tipo de bicho que se le ocurra acercarse.

Cepo para atrapar topos y ahuyentador mediante vibración.

Ciertamente, a pesar de creer haber superado aquella manera de pensar en la que cualquier especie de animal que no fuese útil para el hombre podía ser exterminada, sigue operando actualmente una mentalidad similar de eliminar todo tipo de fauna que interfiera en nuestros intereses y, por supuesto, operan también las mismas prácticas al emplear métodos crueles para matarlos como son las famosas trampas para atrapar topos o el uso de veneno, ilegal por supuesto. Parece que una conciencia real de conservación de nuestro patrimonio natural y nuestra fauna aún están lejos.

Página de la revista El Carabo en la que se explica la manera de excavar y extraer la tierra hacia el exterior.

Aunque quizá, para poder respetar y amar a toda esta fauna que convive con nosotros lo mejor sea conocerla un poco mejor: cómo viven, qué comen o qué grado de conservación poseen. En el caso del topo realmente es fascinante su adaptación a la vida subterránea: el gran tamaño de sus pulmones y el doble de cantidad de sangre y hemoglobina que circula por sus venas para aprovechar el escaso oxígeno que existe dentro de las galerías subterráneas, las fuertes palas en las que se han convertido sus extremidades anteriores para poder excavar la tierra o un pelaje que se levanta verticalmente de la piel y que facilita la circulación hacia delante o hacia atrás por los túneles que transita.

Topo en un nido de lechuza. Murga.

Pero, por supuesto, hay mucho más, como la velocidad a la que se desplaza (un metro por segundo), la profundidad en la que están construidos sus túneles aunque eso depende también de la profundidad en la que en esos momentos se encuentren sus presas principales o la manera de pasar el invierno que no es otra que almacenar una gran cantidad de lombrices a las que previamente les ha asestado un mordisco en la cabeza que las mantendrá vivas durante todo el periodo invernal. Una buena manera para acercarse a la vida del topo es la lectura de número 55-56 de la revista El Carabo dedicado al topo.

Cráneo de topo.

Para terminar, sólo decir, que en nuestra comarca tenemos la fortuna de contar con las dos especies de topo presentes en la península Ibérica: el topo europeo (Talpa europaea) y el topo ibérico (Talpa occidentalis). Este último de menor tamaño, con el hocico más corto y las extremidades anteriores más anchas, aunque el análisis genético sigue siendo el método más fiable para determinar la especie.

 


sábado, 20 de junio de 2020

Nuestras recetas de fauna silvestre



Desde que se difundiera que el origen de la pandemia de SARS-Covid-2  se encontraba posiblemente en la ciudad china de Wuhan (Hubei), concretamente en el llamado Mercado Mayorista de Mariscos del Sur de China, donde efectivamente se vendía marisco, pero también numerosas especies de fauna silvestre, hemos recibido un bombardeo de imágenes por parte de los medios de comunicación de cómo llegaban estos animales a éste y a otros mercados similares en Asia, cómo eran troceados, preparados y puestos a la venta para el consumo humano.
Las imágenes emitidas, los comentarios que acompañaban a las mismas e incluso las entrevistas realizadas a las personas que degustaban estos manjares estaban dirigidos a escandalizar al público y a generar la opinión de que estas prácticas eran aberrantes y arcaicas para una sociedad desarrollada como la europea. Pero curiosamente el rechazo que debían producirnos estos mensajes no parecía proceder de las medidas higiénicas existentes en estos mercados húmedos, o de las consecuencias para la biodiversidad del lugar, sino más bien de los prejuicios en cuanto a las especies de animales consumidas: murciélagos, grandes saltamontes, serpientes, etc.


Hemos olvidado, o quizá hemos querido olvidar, que aquí hasta hace no mucho tiempo hemos hecho exactamente lo mismo, aunque la comparación resulta difícil por la gran variedad de especies de fauna existente en las regiones templadas y tropicales y la enorme densidad humana de estos lugares, pero el hecho es el mismo: la fauna silvestre del lugar forma parte de la gastronomía local. Para mostrarlo hemos recogido algunas de las recetas empleadas por nuestros mayores, aunque debemos apuntar que los ingredientes utilizados aquí también han sido más escasos que en dichas regiones, en proporción a los productos que ofrecía la tierra: las patatas, las cebollas, el tocino o el tomate han sido sin duda los ingredientes más recurrentes a la hora de acompañar a los guisos de fauna cantábrica.

Rata de agua. Salburua.
El dicho de Ave que vuela a la cazuela se ajustaría perfectamente al consumo que se hacía de las aves. Desde luego que perdices, codornices, sordas, patos o palomas eran las aves más apreciadas por su cantidad de carne y su sabor, pero no se desdeñaban las abundantes malvices que llegaban todos los inviernos, los tordos y, por supuesto, la multitud de pequeños pájaros que se desplumaban, se limpiaban y se freían: los pajaritos fritos, plato que se ofrecía también en algunos restaurantes de la ciudades.

Paloma torcaz
También debería existir un dicho similar para los peces porque se pescaban y comían todas las especies existentes: truchas, barbos, loinas, bermejuelas o anguilas. Esta especie fue muy apreciada, todavía hay quien recuerda las anguilas con tomate que ponía un conocido restaurante del centro de Amurrio, aunque hay quien prefería trocearlas y guardarlas en una orza con vinagre antes de consumirlas tiempo después como un encurtido. Las loinas y bermejuelas, cuando todavía eran de pequeño tamaño, se cocinaban como si fuese un revuelto de angulas, únicamente se limpiaban, se añadía un poco de ajo y para adentro.

Anguila. Artziniega
En cuanto a los mamíferos siempre han gozado de buena reputación culinaria, sobre todo los de gran tamaño como corzos, jabalíes, ciervos o liebres, de donde se puede extraer una buena cantidad de carne y un sinfín de guisos y embutidos, pero sin rechazar otras especies más pequeñas. Las ardillas han sido uno de estos casos, una manera habitual de cocinarla era acompañarla con arroz, a veces previamente conservada en salazón un tiempo. Otro animal muy apreciado en las cocinas ayalesas era la rata de agua, tristemente extinguida tras la contaminación de los ríos. El erizo tampoco se desdeñaba, hay todavía quien recuerda la piel desechada de un erizo en la cocina de casa, o cuando Vicente te daba dos pichones si le traías un erizo que lo guisaba con unas patatas y cebolla.

Ardilla.
De los anfibios ya sabemos que el plato estrella ha sido el de las ancas de rana. Algunos vecinos de Orduña subían regularmente a las charcas de Bigandi y Zanpazu para coger los ejemplares más grandes de rana común para después cocinar sus ancas, con un rebozado de harina y huevo. El resto de anfibios no son de tamaño tan grande como la rana, resultan mucho más difíciles de encontrar y en algún caso como el sapo común su piel es tóxica, es decir, es un grupo faunístico poco atractivo para el consumo.

Rana común.
Y si hablamos de invertebrados es cierto que aquí no se ha consumido ningún insecto ni nada parecido, pero sí cangrejos y caracoles. La costumbre de comer cangrejos ha estado muy arraigada y se mantenía en secreto los arroyos donde vivían, de manera similar a lo que ocurre con los perretxikales. Respecto a los caracoles aún se mantiene la tradición en Álava de comerlos el día de su patrón San Prudencio ¡qué buenos los preparaba Maiteder hasta hace poco en el bar de Garrastatxu!

Algunos artículos periodísticos subrayan el hecho de que en estos mercados se consume todo tipo de animales. Como hemos visto hasta ahora, aquí hacíamos lo mismo y si no formaba parte de nuestro menú era por otras razones. Excepto en alguna ocasión como aquel de Baranbio que se comió un raposo, los carnívoros no han servido de alimento, pero es que la venta de su piel siempre ha estado muy bien pagada y el comprador solía pedir el ejemplar entero para trabajar bien la piel. De las culebras ya nos podemos imaginar que se pensaba y aún se sigue pensando que como todas ellas tienen veneno lo mejor es matarlas y apartarlas del camino. Las aves rapaces tampoco han estado en los menús caseros, pero  a ver quién se comía una de ellas con el veneno que se movía por el campo…aunque ya conocemos un caso de uno que se preparó una buena sopa con la lechuza que dormía en el campanario.

Murcièlago hortelano. Amurrio
Y volvemos al principio, los murciélagos. Nunca han estado en nuestros platos, pero es que han sido unos animales muy enigmáticos como para atreverse a comerlos: aún hay quien pregunta si ponen huevos o si hay más de una especie de murciélago, si chupan sangre o comen fruta.
Hasta aquí una parte de nuestra gastronomía tradicional. Sin palabras en francés, esferificaciones o elegantes emplatados, eso sí con productos de kilómetro 0, de nuestro entorno, con el sabor de nuestra tierra.

Gustavo

domingo, 14 de junio de 2020

Okiletxea, hide para la observación y fotografiado de fauna en Gordexola / Okiletxea, fauna behatzeko eta argazkiak ateratzeko hide-a Gordexolan.

Camachuelo
Azken urteotan fauna behatzeko eta fotografiatzeko turismoa garapen handia jasotzen ari da. Eskeintza gero eta zabalagoa da, eta naturazaleek entrepresa eta ekimen hauen bitartez aukera izaten dute bestela oso nekeza egingo zitzaizkien fauna espezieak ikusteko eta argazkietan jasotzeko, beren etxebizitzaren urruntasunagatik eta lokalizatzeko zailtasunagatik.
En los últimos años el turismo para observar y fotografiar fauna ha experimentando un gran desarrollo. Las ofertas son cada vez más amplias y los amantes de la naturaleza tienen la posibilidad a través de estas empresas e iniciativas de poder observar y fotografiar especies de fauna que de otra manera les sería muy difícil por lo lejanas que se encuentran de sus lugares de residencia y lo costoso de localizarlas.
Pico picapinos
Eskeintza zabala da beraz, kalitate handikoa eta nahierara: hartzak, otso eta basakatuak Kantauriar Mendikatean, katamotz eta eguzki arranoa Andujarko mendietan, ugatza eta sai motza Piriniotan, izurde eta baleak Kantauriar itsasoan, Basoilo ea basoilo handi sekale-estepetan, etabar.
La oferta es muy amplia, de gran calidad y a gusto del consumidor: osos, lobos y gatos monteses en la Cordillera Cantábrica, linces y águilas imperiales en la Sierra de Andujar, quebrantahuesos y buitres negros en Pirineos, delfines y ballenas en el mar Cantábrico, avutardas y sisones en las estepas cerealistas y un largo etcétera.
Ardilla
Hementxe ondo-ondoan, Gordexolan, Egoitz Llanok hiru pertsonetarako lekua duen behatoki bat eraiki berri du, nagusiki baso-hegaztiak behatu eta argazkietan jasotzeko, hala nola gailupa, txano-amilotxa, garrapoa, okila eta baita aztorea ere, tarteka agertzen dena.
Aquí cerquita, en Gordexola, Egoitz Llano ha construido un observatorio con capacidad para tres personas desde el que poder observar y fotografiar aves, fundamentalmente forestales como el camachuelo, el herrerillo capuchino, el trepador azul, el pico picapinos e, incluso, el azor visita el lugar de vez en cuando.
Malviz
Hegaztiez gain, beste ornodun batzuk hurbildu egiten dira ere edateko edo besterik gabe kuxkuxean ibiltzeko: orkatza, basurde, azeri, azkonar, lepahori, kattagorri, basasaguak…
Además de las aves también se acercan a beber y merodean por el lugar otros vertebrados como corzos, jabalíes, zorros, tejones, garduñas, ardillas o ratones de campo.
Matxintxu
Eta inor ez Egoitz baino trebeago gure ingurunea eta bere natur balioak ezagutarazteko, haien babeserako kontzientzia esnatzearekin batera.
Pero sobre todo nadie mejor que Egoitz para descubrir nuestro entorno y sus valores naturales a la vez que concienciarnos para su conservación.

Okiletxea. Txabarri auzoa/ Barrio Txabarri. 48192 Gordexola (Bizkaia). Teléfono de contacto 637 034 837
Okiletxea. Txabarri auzoa/ Barrio Txabarri. 48192 Gordexola (Bizkaia). Harremanetarako telefonoa 637 034 837

jueves, 4 de junio de 2020

HARRIBITXI IZKUTUAK: ITZALPEETAKO ORKIDEAK







HARRIBITXI IZKUTUAK: ITZALPEETAKO ORKIDEAK



Basoaren itzalpean
Cephalanthera damasonium
Errepide ertzetako eta zelaietako orkideak detektatzeko errazak izan daitezke begirada zailduarentzat, eremu eta sasoi egokietan agertu ezkero. Badira ordea beste espezie batzuk askoz lotsatiagoak, konfidentzialagoak. Bizi diren inguruneagatik ikusteko zailagoak, eta izatez urriagoak, niri behintzat nahiko kostatu egiten zait ikuskatzea! Horregatik, halako zirrara berezi batek betetzen nau harribitxi izkutu horietako batekin tupust egiten dudan bakoitzean. Itzalpeko orkideak dira.

Cephalanthera damasonium


Salbadako magaletako pagadien itzalpean, han-hemenka agertu daiteke Cephalanthera damasonium izeneko orkidea, lore zurixka-horixkakoa. Kantauri isurialdean oso arraroa omen den espezie hau sekula ez da talde ugaritan agertzen, ale bakan batzuk baino ez. Nekez ikusiko ditugu bere loreak erabat zabalik, bere burua polinizatzeko gaitasuna bait dauka, baita lorea itxita egonda ere. Begirada erne beharko dugu Cephalanthera damasonium ederra bezain urria aurkitzeko, beraz, maitzaren erdian pagadietatik gabiltzanean.

Cephalanthera
Neottia nidus-avis
Antzeko zerbait esan genezake Neottia nidus-avis espezieari buruz. Pagadietako eremu ilun hauetan are zailagoa izan daiteke antzematea klorofilarik ez duelako. Neottia nidus-avis landare saprofitoa da, lurzoruan usteltzen doan orbel eta materia organikoaz elikatzen dena, fotosintesirik egin gabe. Bere burua nabarmentzea ez zaio gustatzen antza, eta ondorioz landare osoa, loreak barne, gris-arre kriptiko batez janzten da, landareek izan ohi duten berdearen izpirik gabe. Orkidea aparta beraz, bere urritasunagatik eta bizimoduagatik, ikusgarritasunagatik ez bada.

Neottia, lorearen xehetasuna.
Limodorum abortivum
Itzalpeetan bizi diren espezie berezi hauekin amaitzeko, pagadiak utzi eta artadi-erkameztietara pasako gara. Zorte apur batez (edo anitzez, espezie hau ere oso urria baita) Limodorum abortivum aurkitu genezake. Besteak ez bezala, ordea, orkidea hau oso ikusgarria da, eskama itxurako hosto, zurtoin eta loreak more eder batez apaindurik. Berriz ere landare saprofito baten aurrean gaude, klorofilarik gabekoa. Are gehiago, arteen sustraiak parasitatu omen ditzake antza.

Limodorum abortivum, loreak
Limodurum, zurtoinaren xehetasuna
Hiru orkidea espezie hauek oso arraro eta bakanak dira, Aiarako paisaiek gordetzen duten beste bioaniztasunaren altxor bat. Gune gutxi batzuetan baino ez dira ageri, eta ale gutxi baino ez. Akuilu gehiagarria harribitxi izkutu hauen  bila abiatzeko, bere salbuespenezko edertasunaz gozatzeko, eta babesteko. 
 
Eskerrak Gorettiri, Limodorum-en gordelekua erakusteagatik!


Cephalanthera damasonium
Joyas ocultas: las orquídeas de la penumbra.

Las orquídeas de cunetas y prados pueden ser fáciles de detectar para la mirada entrenada, si uno aparece en el lugar y el momento adecuado. Existen sin embargo otras especies más tímidas, casi confidenciales. Difíciles de ver por el entorno en que viven, y por ser más escasas, ¡a mí al menos bastante me cuesta localizarlas! Por eso, cada vez que me encuentro con una de estas joyas ocultas siento que me embarga una emoción especial. Son las orquídeas de la penumbra.

Cephalanthera damasonium
En las laderas de Sierra Salbada, a la sombra del hayal, aquí y allá aparece Cephalanthera damasonium, orquídea de flores color blanco-amarillentas. Esta especie, escasa y muy rara al parecer en la vertiente cantábrica, nunca aparece en grandes grupos, solo unos pocos pies cada vez. Es difícil verla con sus flores totalmente abiertas, de hecho es capaz de autopolinizarse incluso antes de abrir las flores. Así que para detectar a  Cephalanthera damasonium, cuando recorramos por mayo los hayedos tendremos que tener los ojos bien abiertos.
Cephalanthera damasonium

Lo mismo podríamos decir de la especie Neottia nidus-avis. Localizarla en la penumbra del hayedo puede ser incluso más difícil pues no tiene clorofila. Neottia nidus-avis es una planta saprófita, que se alimenta de la hojarasca y demás materia orgánica que va descomponiédose en el suelo, sin realizar la fotosíntesis. Vamos, que no le gusta destacar, y por eso se viste toda de un color gris-pardo críptico, flores incluídas, sin rastro del verde que acostumbrar a mostrar las plantas. Una orquídea extraordinaria por su rareza y su forma de vida, si no lo es por su vistosidad.

Neottia nidus-avis
Para terminar con estas especies de la penumbra, abandonaremos el hayedo y nos dirigiremos al encinar-quejigal. Con un poco de suerte (o mucha, pues esta especie también es muy escasa) podríamos encontrarnos con Limodorum abortivum. Pero al contrario que las otras, esta orquídea es muy vistosa, con su tallo, sus hojas reducidas a escamas y sus flores adornadas con un bello tono violáceo. De nuevo estamos ante una especie saprófita, sin clorofila. Es más, parece ser que es capaz de parasitar las raíces de las encinas.
Limodorum abortivum

Estas tres especies de orquídeas son muy raras y escasas, otro de los tesoros de biodiversidad que esconden los paisajes de Ayala. Solo aparecen en unas pocas localidades, y apenas unas pocas. Mayor estímulo para partir en busca de estas joyas ocultas, para disfrutar de su belleza excepcional, y protegerla.

¡Gracias, Goretti, por enseñarme el escondrijo de Limodorum!



 Patxi Aiaratik

Toma faltsuak:


Orkideazaleren laguna: kaparra! La garrapata, amiga del aficionado a las orquídeas!