sábado, 1 de abril de 2023

2022, el año más cálido desde que se tienen registros

 

Desde que en enero de 2012 comenzó la andadura de este blog hemos hablado en numerosas ocasiones del cambio climático, unas veces para mostrar que los datos registrados en las estaciones meteorológicas de Euskalmet y Aemet situadas en nuestra comarca apuntan también a un aumento de las temperaturas y a un descenso del régimen de precipitaciones anuales desde que se tienen registros, otras veces para explicar cómo estas alteraciones están afectando a nuestro medio natural: a las especies de fauna y flora, al régimen hídrico de los ríos o a las explotaciones ganaderas. El año 2022 ha sido calificado como el más cálido de las series históricas, y también como un año muy seco desde el punto de vista de la pluviometría, por esta razón hemos creído conveniente publicar una entrada en el blog con los datos concretos del año pasado en nuestra comarca, especialmente sobre las precipitaciones, y acompañarlos con unas reflexiones sobre la tendencia de estos dos elementos del clima a lo largo del siglo.

Pinos silvestres secos en el entorno de Etxaurren

Euskalmet, la Agencia Vasca de Meteorología, emitió un comunicado a principios de 2023 en el que calificaba el año 2022 como el más cálido de las series históricas, con un valor de temperatura media en Euskadi que alcanzaba los 1,8 °C por encima del promedio normal. Este comportamiento cálido había comenzado en mayo y alcanzado su punto máximo en otoño y, especialmente, en octubre cuando presentó una anomalía positiva histórica de 4ºC, la más alta observada. Según los datos de Euskalmet, las temperaturas medias del 2022 llegaron a rondar los 16-17 °C en el litoral y los 14-15 °C en los valles interiores de Bizkaia y Gipuzkoa, mientras que en la Llanada Alavesa se situaron en torno a los 13 °C, valores todos ellos claramente por encima del promedio del periodo normal 1981-2010.

Pozo en Kobata 2022.

Por otra parte, Aemet, la Agencia Estatal de Meteorología, consideró igualmente el año 2022 como el más cálido desde el comienzo de la serie en 1961 con una temperatura media sobre la España peninsular de 15,4 °C, 1,7 °C por encima de la media del periodo de referencia 1981-2010.

Las temperaturas máximas se registraron en el episodio histórico de calor entre los días 11 y 18 de julio cuando los termómetros llegaron a alcanzar 43’6º C en la estación de Gardea, 42’9º C en Saratxo, 42’4º C en Orozko y 43º C en Amurrio. Y eso que las 16 heladas que cayeron en enero (una de ellas bajó hasta los -6ºC) parecían anunciar un año frío.

Temperatura media anual Amurrio (1956-2015)


Vayamos ahora a los datos sobre la precipitación. Euskalmet calificó 2022 como un año muy seco en general para todo el País Vasco. Dentro de este territorio, hubo áreas como el litoral oriental donde se registraron cantidades de lluvia similares a la media, mientras que en otras como la Llanada Alavesa el número de litros fue inusualmente bajo para los valores de media por lo que se consideró el año como extremadamente seco en dicha comarca, el más seco desde que se tienen registros. Los valores más altos de precipitación, como es habitual, se registraron en el nordeste de Gipuzkoa (Eskas 2237 l/m²; Añarbe 1655 l/m²), mientras que los más bajos correspondieron a puntos del sur de Álava (Moreda 215 l/m²), y con valores intermedios en el resto (Arrasate 809 l/m²; Derio 796 l/m²).

El informe de Aemet apuntaba en la misma línea: la precipitación acumulada en 2022 fue inferior al valor normal en prácticamente toda la península, pero en determinados puntos de la cornisa cantábrica y sur del País Vasco fue inferior al 75%.




La estación meteorológica de Amurrio recogió 784 litros durante 2022, una cifra bastante baja para lo que suele ser lo habitual en esta localidad. La estación meteorológica de Amurrio (perteneciente a la Agencia Estatal de Meteorología en Euskadi) lleva registrando datos de manera continua desde mayo de 1955, la tercera estación más antigua de Euskadi con registro continuo de datos por detrás de Igeldo (1928) y Sondika (1947). Hay que reconocer este esfuerzo primeramente a Pedro Albizua y a Fernando Arregui, y a partir de 2016 a José Luis Albizua que tomó el relevo de la toma de datos de esta estación y a quien le agradecemos los datos que nos ha aportado para esta entrada en el blog.

Litros recogidos en Amurrio durante 2022

A continuación, mostramos una tabla con la cantidad de litros acumulados por años en Amurrio desde 1956 donde se aprecia que el año 2022, aun no siendo el más seco desde que se tienen registros, se encuentra entre los cinco años con datos inferiores a los 800 litros. En 2022 sólo tres meses llovió por encima de los 100 litros, enero con 110 l, abril con 238 l y noviembre con 109 l, siendo el 29 de abril el día más lluvioso del año cuando cayeron 119 litros. Mayo y octubre, que suelen ser meses lluviosos, únicamente se recogieron 9,2 l y 4,9 l respectivamente , aunque el mes más seco fue julio con 3,3 l.

Precipitación anual Amurrio (1956-2022)


Fueron muchos los efectos adversos de esta combinación de calor extremo y sequía en la Comarca Cantábrico Alavesa. En una entrada en este mismo blog que realizamos en julio del año pasado sobre la mariposa Parnassius apollo comparábamos la sequedad de los pastos con los paisajes castellanos de cereal cosechados y mostrábamos fotos con tramos del río Nervión completamente secos. Hacia el mes de julio fue evidente el secado prematuro de quejigos en zonas de suelo escaso, estrategia de esta especie para soslayar la sequedad del suelo, y ya entrado el otoño se produjo la muerte de numerosos árboles y especialmente pinos silvestres. Los ganaderos sufrieron especialmente la sequía y tuvieron que aportar alimento al ganado en régimen extensivo; al igual que los apicultores que vieron con impotencia cómo se morían las colmenas ya que la falta de humedad provocó una disminución de néctar disponible para muchas de las especies de flora usadas por los polinizadores.

Rio Nervión a su paso por Orduña. 2022
Es cierto que son datos referidos a un solo año y, además, aún se discute si los 150 millones de toneladas de vapor de agua lanzadas a la atmósfera por la erupción del volcán submarino Hunga Tonga el 15 de enero de 2022 fueron la causa de las elevadas temperaturas que se registraron en Europa y otras partes del mundo ese año.

Erupción del volcan Hunga Tonga

Pero no nos engañemos, todos los escenarios sobre el cambio climático apuntan en la misma dirección. Por ejemplo, la Guía de escenarios regionalizados de cambio climático sobre España a partir de los resultados del IPCC-AR5 (2017) recoge para el periodo 2081-2100 un aumento de la temperatura máxima que podría variar entre los 2º C-6º C en función de los escenarios más o menos emisivos; y en cuanto a las precipitaciones se espera una disminución con valores relativos a los del periodo de referencia (1961-1990) entre un 16% y un 4%. En definitiva, los datos de 2022 que hoy representan una anomalía y nos generan alarma, a medida que avance el siglo podrían convertirse en valores normales.



Los datos de la estación meteorológica de Amurrio muestran un aumento de las temperaturas desde que se tienen registros como se observa en el gráfico mostrado anteriormente, y un descenso de las precipitaciones que queda patente en el incremento de años que llueve por debajo de los mil litros.

Quejigos secos en la cumbre del Eskoritas

Nos queda la esperanza de que alcancemos los objetivos del Acuerdo de París por el cual 196 países se comprometieron en 2015 a tomar medidas para que la temperatura del planeta no superase 1’5ºC respecto a los niveles preindustriales (periodo que va de 1850 a 1900), de ninguna manera alcanzar los 2ºC, y de esta manera evitar los impactos más negativos del cambio climático. Pero ya sabemos que el papel lo aguanta todo, aunque sea un acuerdo jurídicamente vinculante. En el mes de marzo el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) nos ha exhortado una vez más para que tomemos medidas con carácter de urgencia. Seguimos aportando ingentes cantidades de gases de efecto invernadero a la atmósfera y a día de hoy estamos rozando ya 1’2ºC respecto a los niveles preindustriales según la Organización de Meteorología Mundial.

La Unión Europea ya está tomando medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, incidiendo en aquellos sectores que más están contribuyendo a ello como la producción energética o el transporte: el Parlamento Europeo ha aprobado que en 2030 el 42,5% del consumo final de energía debe proceder de energías renovables o que en 2035 dejarán de venderse vehículos diésel y gasolina.

Pinos silvestres secos en el entorno de Etxaurren


Desde  luego que todas estas políticas son encomiables, pero no nos dejemos deslumbrar por términos como transición energética, era pospetróleo, sostenibilidad, energía verde o descarbonización. Detrás de ellos se esconden retos no menos urgentes a los que tenemos que hacer frente igualmente ¿de dónde extraeremos el mineral para satisfacer la demanda creciente de recursos de ocho mil millones de personas?¿nos estamos acercando a Thanatia, es decir, a un mundo donde se han extraído, procesado y utilizado todos los depósitos minerales?¿cuándo dejaremos de externalizar los países ricos los impactos medio ambientales a los países menos desarrollados?...


jueves, 12 de enero de 2023

Lluvia de telarañas

 

Prado en Murga

Los días de altas presiones con los que finalizaba el año 2021 y comenzaba el 2022 amanecieron con un sinfín de telarañas que cubrían los prados y se enredaban en zarzas y alambres espinos. Un año más tarde, alrededor del día de Reyes, también en un momento de estabilidad atmosférica, hemos visto cómo se repetía este mismo fenómeno.

Zuaza

Como podemos imaginar, son cientos de arañas diminutas las que se encuentran detrás de cada uno de estos hilos que, sin embargo, no han sido tejidos para atrapar e inmovilizar a sus presas, sino para desplazarse, una técnica que ha sido llamada vuelo de araña o balooning, consistente en lanzar su hilo bajo determinadas condiciones atmosféricas propicias y dejarse arrastrar por el mismo, pudiendo llegar de este modo a decenas de kilómetros de distancia.

Zuaza

Seguramente, las arañas esperaron a esos días caracterizados por las altas presiones y de gran estabilidad atmosférica, donde el calor que acumula la tierra asciende a gran altura sin el obstáculo de las nubes.

Zuaza

Estas arañas pasan a formar parte del aeroplancton o plancton aéreo, es decir, ese grupo de organismos microscópicos compuesto por múltiples formas de vida como virus, hongos o pequeños artrópodos como arañas e insectos que viven en el aire y que utilizan la atmósfera para completar su ciclo vital.

Una de las cientos de arañitas

Es un fenómeno del que se tenía constancia desde la Antigüedad y que el propio Charles Darwin observó en 1832 cuando navegaba con el Beagle por la costa oriental del Rio de la Plata: En varias ocasiones estando en el Beagle dentro de la desembocadura del Plata, las jarcias se cubrieron de telas de una araña menuda. Un gran número de pequeñas arañas de 2,3 milímetros de longitud y color rojo oscuro, estaban pegadas a las telas. Calculo que habría algunos millares en el barco.

Monte en Ayala

Las lluvias de telarañas son más espectaculares en otros lugares del globo como Australia o Sudamérica donde son llamadas babas del diablo o hilos de la virgen, aunque como se aprecia en nuestras fotos, los días en los que se observa aquí este fenómeno crean un paisaje único, fantasmagórico.



viernes, 30 de diciembre de 2022

Homenaje a la mula

 

Mula en el barrio bilbaíno de Buia

El ganado mular desapareció de nuestros campos hace ya varias décadas, con el declive del mundo agrícola, cuando se sustituyeron los arados y trillos por tractores, y los carros y carretas por automóviles y camiones. Esta es la razón por la que los niños y los jóvenes no han visto en su vida una mula y cuando se les muestra una imagen indican que se trata de un tipo de burro; se conoce mucho mejor al reno que acompaña a Santa Claus que a la mula del Belén.

Mula en el barrio bilbaíno de Buia

Las generaciones de más edad tuvimos la suerte de conocer las últimas mulas trabajando en los campos o empujando carros como el de Jesús para repartir la paquetería por el pueblo de Amurrio, aquello era sostenibilidad y no la furgoneta de Amazon. Y en el caso de las personas ancianas de nuestro valle, ellas sí que conocieron a las mulas y a los machos siendo parte de su paisaje, de su economía e, incluso, de su propio patrimonio, y sabían su verdadero valor.


Arabako Artxiboa. Archivo de Álava. Photoaraba

La mula y el mulo (también llamado macho) es el resultado de cruzar una yegua y un burro, es decir, es la hibridación de dos especies diferentes: Equus ferus caballus y Equus africanus asinus. El producto de esta unión posee múltiples ventajas respecto a los caballos: soportan mayores cargas, son más resistentes, viven hasta los 40 o 50 años, son menos exigentes en cuanto a la cantidad y calidad de alimento, aprenden más rápido y son menos asustadizos por lo que resultan más seguros para la cabalgadura o el tiro.


Arabakoa Artxiboa. Archivo de Álava. Photaraba


No es de extrañar, por tanto, su conocimiento, uso y alto valor desde los albores de la domesticación de los animales. Adquieren gran importancia para el trabajo en el campo y tanto más en aquellos lugares donde transcurren importantes vías de comunicación y se necesitan estos animales para el transporte, como es nuestra propia comarca. Existe un documento en el archivo de Ayala datado en 1630 que señala las bajas causadas a la mulatería como el mayor perjuicio de los ataques de los lobos en la Sierra Salvada.


Mula en mosaico romano.

A medida que avanzaba la industrialización a lo largo del siglo XX, con la consiguiente trasformación económica y social de todo el territorio, dejaron de criarse gran parte de las razas de ganado que hasta entonces formaban parte de la economía tradicional por ser menos productivas y competitivas en los nuevos mercados. Llega un momento en el que estas razas se ligan con la pobreza y el atraso, son despreciadas, y algunas de ellas como el chato vitoriano desaparecerán para siempre, mientras otras se encontrarán en una situación crítica.


Pottokas en Oiardo de Martha

Por fortuna, pronto nos dimos cuenta de que algunas de estas razas estaban circunscritas únicamente a nuestro territorio, que sus orígenes podían ser muy antiguos y que con el paso del tiempo se encontraban perfectamente adaptadas al entorno. Adquieren entonces un valor patrimonial: forman parte de nuestro paisaje, historia y cultura, y se convierten en una marca exclusiva de cara a fines comerciales donde cada día son más reconocidos los productos de kilómetro 0 y con etiquetado de denominación de origen. Actualmente las administraciones velan por la conservación de nuestras razas, proporcionan ayudas económicas para quienes las crían y organizan ferias para su fomento.


Caballo losino en Lezama de Javier.

El ganado mular queda fuera de cualquier objetivo de conservación, lo cual resulta bastante obvio ya que no es ninguna raza pura, ni siquiera una raza ¡Pobres mulas y mulos! Del mismo modo que hablaba la mula Francis démosles voz a estos animales para defenderse y no ser condenados al olvido. En un hipotético juicio sobre su condena o salvación su abogado preguntaría al juez:  “¿por qué razón tenemos que conservar u las razas puras y no a la mulatería?,¿por su particularidad genética? Si es así que me presenten pruebas de esa pretendida uniformidad genética a lo largo del tiempo que demuestren que durante siglos no ha habido cruces con otras razas o que el cambio sustancial operado en el paisaje sobre todo en el último siglo, pero también en otros momentos de cambio en la historia, no ha modificado la morfología de estos animales una y otra vez para adaptarse a la funcionalidad que requería el momento”.


Arabako Artxiboa. Archivo de Álava. Photoaraba. Arriero en las inmediaciones de Vitoaia.

Finalmente, el abogado mular invitaría  al jurado popular a reflexionar sobre cuánto hay de objetivo en la preservación de las razas puras y si no hay algo también de reafirmación de nuestra propia identidad en un mundo cada día más globalizado y despersonalizado. Quizá por esta razón gocen de mayor popularidad los caballos pottokas, las ovejas latxas o los perros pastores vascos que, incluso, especies en peligro de extinción que habitan muy cerca de nosotros como el milano real o el murciélago mediterráneo de herradura.


Arabako Artxiboa. Archivo de Álava. Photoaraba. Inmediaciones de Vitoria.

En cualquier caso, tenemos que reconocer que no es necesario conservar el ganado mular mientras existan caballos y burros, aunque aquí también habría que preguntarnos si no hay igualmente ciertos prejuicios de rechazo hacia la hibridación: un rechazo popular que lo veía como un apareamiento antinatura y un rechazo académico donde la hibridación no parecía encajar con las teorías y categorías al uso. Hoy día se considera la hibridación como uno de los motores de la evolución y son cientos los casos que se conocen, incluido el nuestro sin ir más lejos, los Homo Sapiens,  ya que portamos genes de Neandertales, de los cuales poseemos entre un 1 y 4% de su ADN.


Arabako Artxiboa. Archivo de Álava. Photoaraba. Trabajos de vendimia en Labastida.

Es tan escaso el ganado mular que sólo hemos localizado un animal en toda la comarca, una mula de 41 años en Orduña, lástima que no hayamos podido fotografiarla para abrir esta entrada del blog, para ello hemos tenido que ir hasta el mismo Bilbao por extraño que parezca, en el barrio de Buia.


Mula y burro en el barrio de Buia. Bilbao.


viernes, 28 de octubre de 2022

Revisión de cajas refugio para murciélagos en Amurrio y detección de murciélago rabudo mediante la grabación de ultrasonidos

 

Midiendo el antebrazo de un nóctulo pequeño. Foto Enrique Arberas.

El pasado sábado 22 de octubre revisamos las 12 cajas refugio para murciélagos que tenemos colocadas y repartidas entre dos zonas de Amurrio, el Reformatorio y el parque. Excepto una de ellas que se colgó hace aproximadamente cinco años en un plátano del parque municipal, el resto las instalamos entre septiembre del año pasado y primavera de este. Todas las cajas refugios han sido adquiridas gracias a una ayuda económica y a la colaboración del Departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Amurrio.

Caja refugio ocupada por nóctulos pequeños. Foto Enrique Arberas.

Descolgando cajas refugio para limpiarlas.Foto Enrique Arberas.

Uno de los problemas a los que se enfrentan las especies de murciélagos que utilizan los árboles para refugiarse es la falta de fisuras, huecos bajo la corteza, agujeros de pícidos y un sinfín de oquedades que proporcionan los ejemplares añosos. Las talas abusivas causadas a nuestro arbolado durante siglos para la extracción de leña o piezas para la construcción de casas, unido a la actual explotación forestal basada en especies de turno corto como eucaliptos o pinos de Monterey, ha generado un paisaje con escasa presencia de árboles viejos y, por tanto, con una ausencia destacada de toda fauna asociada a ellos como pueden ser los murciélagos arborícolas.


Nido de chochín y párido

A finales del año pasado descubrimos en una caja del parque seis nóctulos pequeños (Nyctalus leisleri) y como la caja está abierta por la parte interior también sabíamos que este año estaba ocupada, en esta ocasión eran solamente tres los ejemplares. Como señalábamos el año pasado en este mismo blog, los nóctulos pequeños capturados en el País Vasco indican que existe una población sedentaria de machos que ocupa la región durante todo el año y que sólo a partir de finales de verano, momento de la época reproductora, hacen presencia las hembras procedentes de sus lugares de cría situados en Europa. Así que desde un primer momento consideramos que se trataba de un harem que se forma en otoño para la reproducción de la especie.

Zoropsis spinimanus. Foto Enrique Arberas

Joseba y Miguel fotografiando la araña. Foto Enrique Arberas.

El resto de las cajas no fueron ocupada por ningún murciélago, ni tampoco encontramos señales que indicasen su ocupación. Ha sido otro tipo de fauna la que ha ocupado las cajas: hormigas, arañas, avispones europeos, avispas asiáticas y paseriformes que han construido su nido dentro de ellas, seguramente un chochín y alguna especie de párido.

Avispón europeo

Avispón europeo

Unos resultados pobres, que cabía esperar dado el poco tiempo que llevan colocadas. Aunque la revisión también ha servido para mejorar y afianzar la técnica para ascender a revisar las cajas y manipularlas de manera segura.

Revisando las cajas refugio con pertiga y endoscopio

La revisión de las cajas refugio también nos ha llevado a detectar la presencia del murciélago rabudo (Tadarida teniotis) sobre el parque de Amurrio. Para comprobar que los nóctulos que ocupaban la caja del parque de Amurrio eran nóctulos pequeños y no medianos (Nyctalus noctula) colocamos un par de noches un grabador de ultrasonidos junto a la caja. Efectivamente, interpretamos los registros sonoros de nóctulo como pertenecientes a nóctulo pequeño y no al mediano, aunque la sorpresa fue la grabación de pulsos de murciélago rabudo en varios momentos de la noche de manera distintiva, acompañados de los típicos armónicos de la especie.

Murciélago rabudo. Foto extraída de la web Vertebrados ibéricos.

El murciélago rabudo es uno de los murciélagos más grandes de Europa, con una envergadura que puede alcanzar los 45 cms. Las grabaciones de ultrasonidos que hemos realizado este mismo año nos indican que habitan de forma habitual la Sierra Salvada y seguramente el Macizo del Gorbea, al menos el área de las canteras de Murua. Esta especie se refugia en roquedos y fisuras de puentes y otras construcciones humanas, y cazan sobre núcleos urbanos y espacios abiertos, desplazándose para ello grandes distancias. Este puede ser el caso de los murciélagos rabudos detectados en Amurrio, que procedan de la Sierra Salvada.


lunes, 22 de agosto de 2022

La mariposa apolo y el cambio climático

 

Parnassius apollo en la Sierra Salvada. Foto Gustavo Abascal

El pasado verano Euskalmet, la Agencia Vasca de Meteorología, publicó un informe meteorológico en el que indicaba que las temperaturas medias del mes de julio de 2021 habían sido frías, hasta el punto de haber sido el cuarto julio más frío desde que comenzó el siglo. Entonces nos preguntábamos ¿quizá el cambio climático fuese más despacio de lo que pronosticaban los científicos? ¿quizá la situación no fuera tan preocupante? Los datos sobre las temperaturas del pasado mes de julio aportados por Euskalmet son muy diferente a los del año pasado: julio ha sido uno de los meses más cálidos y secos de los últimos 50 años. Se destacaba el episodio histórico de la ola de calor sucedida entre los días 11 y 18 de julio y los valores máximos recogidos en algunos lugares como la estación de Gardea donde se alcanzaron los 43’6º C, Saratxo con 42’9º C o Orozko con 42’4º C.

A los pies del Babio y Santa Cruz de Burubio


En una entrada de este blog publicada en 2016 ya habíamos dado cuenta del aumento generalizado de las temperaturas registrado también en nuestra comarca a partir de los datos proporcionados por la estación meteorológica de Amurrio, perteneciente a Aemet (Agencia Estatal de Meteorología) y en funcionamiento desde 1955. Además, señalábamos las temperaturas máximas que se alcanzaron el 10 de agosto de 2012 cuando los termómetros de las estaciones de Euskalmet en Saratxo y Gardea marcaron 44’2º C y 44’7º C respectivamente.

Río Nervión a su paso por Lamuera. Orduña.

Las altas temperaturas unidas a la fuerte sequía (pues la primavera ya fue seca y en lo que llevamos de verano a apenas ha llovido unos pocos litros) nos han dejado un paisaje seco: la falta de agua se hace patente en pozos, arroyos y ríos, pero también en una campiña de prados amarillentos que recuerdan a campos de cereal cosechados.Las cumbres de montes como Eskoritas o Pico Asnos donde el suelo es poco profundo muestran una hilera de quejigos marrones, y aquí y allá encontramos pies de serbales y majuelos de hojas amarillas y marchitas. Esta situación solía darse en años con veranos secos e inicio del otoño sin precipitaciones, sin embargo este año se ha adelantado al menos dos meses.

Pozo del Portillo de las Escalerillas. Sierra Salvada.

En julio también se puede contemplar en la Sierra Salvada una mariposa diurna muy especial: Parnassius apollo. Se encuentra distribuida por todo Eurasia y en nuestro territorio está considerada como una especie relicta de la época de las glaciaciones, es decir, ha sido capaz de sobrevivir al aumento de las temperaturas con la llegada del Holoceno ocupando áreas montañosas donde las temperaturas son más bajas y se producen precipitaciones en forma de nieve. Sería muy similar al caso del lagópodo alpino o del mochuelo boreal que habitan en Pirineos, por poner ejemplos cercanos. Esta es la razón por la que sus poblaciones se encuentren en muchas ocasiones alejadas y aisladas geográficamente.

Mariposa apolo en la Sierra Salvada

Como podemos imaginar, a medida que vayan aumentando las temperaturas a lo largo del siglo como consecuencia del calentamiento global los requerimientos climáticos de esta especie le obligarán a desplazarse a mayores altitudes, provocando consecuentemente la extinción en aquellas montañas de poca elevación. Es lo que ha podido ocurrir ya en Valderejo o Izki donde se ha dejado de observar a la Apollo, aunque en este caso la recolección de especímenes puede que haya sido también un factor determinante.

Mapa de la distribución de la mariposa apolo extraído de Mariposas diurnas de Euskadi de Yeray Monasterio y Ruth Escobés.

A lo largo del presente siglo seguiremos emitiendo a la atmósfera ingentes cantidades de gases de efecto invernadero que incrementarán aún más la temperatura del planeta así que la pregunta que nos surge lógicamente es la del momento en el que se produzca la extinción de esta mariposa en las sierras de Salvada, Gibijo o Arkamo. Sirva esta entrada como testimonio de la presencia de Parnassius apollo en nuestra comarca.

Pozo Kobata. Sierra Salvada.

El mes de julio no sólo ha sido sofocante en cuanto a las temperaturas sino a unos medios de comunicación que ocupaban titulares, portadas, programas, minutos y más minutos en radio y televisión sobre las altas temperaturas y las graves consecuencias derivadas de ello como los grandes incendios, las muertes por golpes de calor o los problemas que atraviesa la ganadería y la agricultura por la falta de agua. Esta sensación que nos ofrecen los medios de comunicación de estar viviendo una situación límite o los mensajes que emite la comunidad científica sobre los problemas a los que tendremos que enfrentarnos en el futuro contrastan enormemente con la tranquilidad del ciudadano que se adapta rápidamente desplazándose kilómetros para sumergirse en una playa o piscina o comprando equipos de aire acondicionado que aporten más gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Quejigos en la parte superior del pico Eskoritas

La mariposa apolo y las aves ligadas a la montaña como el acentor alpino no podrán adaptarse con esta rapidez, desaparecerán de nuestras montañas en sólo unos años.

miércoles, 27 de julio de 2022

Luciérnagas o larvas de luz

 

Las luciérnagas siempre han cautivado al ser humano por esa capacidad que poseen las hembras de generar luz y que las convierte en unos seres llamativos, inconfundibles, enigmáticos y, desde luego, mágicos. No tenemos más que observar la emoción que experimenta un niño la primera vez que encuentra una en el campo.

Macho y hembra de luciernaga. Foto: Ludovico de la Vega.

Sin embargo, después de esa primera emoción surge la sorpresa al comprobar que las luciérnagas no poseen el aspecto que creíamos, quizá confundidos por ese nombre tan utilizado hoy día que es el de gusanos de luz. Lo primero que hay que aclarar es que las luciérnagas son coleópteros, escarabajos, algo de lo que no tendremos dudas si observamos a un macho de élitros marrones.


Macho y hembra de luciérnaga. Foto: Ludovico de la Vega

Pero las hembras, que como hemos dicho son las que emiten luz, no poseen el aspecto de un escarabajo, ni del típico gusano, sino de larva (pedomorfismo), con el tórax y el abdomen claramente segmentado, sin capacidad de vuelo y de color oscuro en este caso. Se trata de una estrategia evolutiva conocida como neotenia por la que una especie encontraría ventaja manteniendo características morfológicas de estados larvarios cuando ha alcanzado ya la madurez.

Larva de luciérnaga alimentándose de un limako, Foto: Ludovico de la Vega

Los medios de comunicación y las redes sociales se hacen eco de las noticias que alertan sobre la importante disminución de las luciérnagas, y muchas personas relacionadas con el entorno rural también aseguran que hace décadas el numero de ejemplares que se observaba era mucho mayor que ahora. Además, todo ello sería coherente con el drástico descenso de los insectos registrado desde mediados del siglo pasado. Pero de momento hemos de ser cautos ¿en qué datos objetivos nos basamos para decir que han disminuido?¿qué periodo de tiempo abarcan esos datos?¿en qué área geográfica y hábitat? Si hubo más luciérnagas en su día ¿fue así siempre o se debió a la influencia del hombre en el medio?

Luciérnaga en Murga.

De cualquier manera, si salimos a caminar una noche de verano por el campo, tarde o temprano, acabaremos descubriendo esa pequeña luz emitida por la parte final del abdomen de una hembra, como bien apunta su nombre en euskera ipurtargi.