lunes, 26 de febrero de 2018

Un águila de Bonelli elige el Valle de Ayala para pasar los meses de invierno


Agiñiga. Este es el aspecto que ofrecía el valle de Ayala y la Sierra Salvada este invierno. Solamente en enero los pluviómetros del valle recogieron alrededor de 200 litros.
Atazar es el nombre de una hembra de águila perdicera o águila de Bonelli (Aquila fasciata) nacida en Valdepeñas de la Sierra (Guadalajara) en 2017 a la que se anilló y equipó con un radiotransmisor por personal de GREFA (Grupo de Rehabilitación de Fauna Autóctona y su Hábitat) en el marco de un proyecto denominado Life Bonelli financiado por fondos europeos y que  durante cinco años ha desarrollado numerosas acciones para la recuperación de esta especie. Gracias a este transmisor se ha podido saber que tras abandonar la zona de nacimiento recorrió el norte de Castilla y León y sur de Cantabria para acabar estableciendo su área de campeo durante los meses de invierno en el valle de Ayala.


Águila azor perdicera o águila de Bonelli
El águila de Bonelli posee en Europa una población reproductora cercana a las mil parejas de las cuales más de un 80% reside en España, el principal bastión de la especie en el continente. Como se observa en el mapa siguiente los principales núcleos poblacionales se encuentran en las montañas próximas al litoral mediterráneo, siendo más escasa en el interior peninsular excepto en Extremadura y norte de Andalucía.


Distribución del águila perdicera en España. Martí R & JC Del Moral (Eds). 2003. Atlas de las Aves Reproductoras de España. Dirección General de Conservación de la Naturaleza – Sociedad Española de Ornitología. Madrid.

En lo que concierne al País Vasco actualmente no existe ninguna pareja de las 4-6 citadas en la década de los setenta del siglo pasado en las sierras meridionales alavesas. A principios de este siglo aún quedaban dos de estos territorios en Álava, uno en Sobrón, cuya pareja desapareció en 2001 y 2002 y otro en un área limítrofe con Álava, Burgos y La Rioja, con varios nidos en territorio alavés y algún otro en Burgos; el macho de este último territorio, llamado Thor, quedó viudo en 2013 pero sigue en el territorio. Se emparejó en 2015 con Fila un pollo hembra liberado en Navarra en el marco del proyecto LIFE  procedente de Andalucía, que con solo año y medio de edad tuvo descendencia: un macho, Gobera, nacido en 2016, que actualmente vuela por La Rioja, Burgos y Álava. Por desgracia Fila murió por causas aún por concretar y el macho Thor sigue solo. El águila de Bonelli está incluida dentro del Catálogo Vasco de Especies Amenazadas como En peligro de extinción y desde el 2001 existe un plan de recuperación.

Localización del águila perdicera en los años ochenta del siglo pasado en el Páis Vasco. ALVAREZ, J., BEA, A., FAUS, J.M., CASTIEN, E. & MENDIOLA, I. 1985. Atlas de los vertebrados continentales de Alava, Vizcaya y Guipúzcoa (excepto Chiroptera). Ed. Gobierno Vasco. Vitoria.

El declive de esta especie no afecta únicamente a las poblaciones que se encontraban en las sierras meridionales alavesas o, incluso, a las vecinas comunidades de La Rioja, Navarra o  Castilla y León. Frente a la estabilidad que presenta el águila de Bonelli en el litoral mediterráneo, Andalucía o Extremadura en cuanto a su número y distribución, las poblaciones del centro y norte peninsular (norte de Aragón, Navarra, País Vasco, Madrid) han sufrido un descenso que se calcula en un 55% respecto a las existentes en la década de los setenta del siglo pasado.

Del Moral, J. C. (Ed.) 2006. El águila perdicera en España. Población en 2005 y método de censo. SEO/BirdLife. Madrid. Capítulos Fernández, C. y Azkona, P. 2006. 
El programa LIFE Bonelli nació precisamente con el objetivo de invertir esta tendencia negativa uniendo el esfuerzo de varios programas de recuperación del águila de Bonelli en diferentes poblaciones localizadas en la Península Ibérica y Baleares. Además de la Diputación Foral de Álava, han participado instituciones de Navarra (GAN), Madrid (GREFA y Comunidad), Baleares (COFIB y NaturaParc), Andalucía (Junta) y Francia (LPO). De manera concreta se ha llevado a cabo el reforzamiento poblacional en Madrid, Navarra y Álava, y la reintroducción en Mallorca pues se extinguió en esta isla en el siglo pasado, además de la corrección de numerosas líneas eléctricas.

Folleto Life Bonelli
Este proyecto LIFE tiene su continuidad en un nuevo proyecto AQUILA a-LIFE 2018-2022, en el que además de los anteriores socios se incorpora la recuperación de la especie en Cerdeña.

Fotografía aparecida en el Diario de Noticias de Álava de la liberación de ejemplares de águila perdicera en la Montaña Alavesa
En lo que se refiere a Álava, en el marco del citado proyecto Life Bonelli la Diputación Foral ha liberado seis ejemplares a lo largo de tres años aportados por Andalucía, la LPO de Francia y GREFA. Los dos primeros pollos procedentes de Francia, Oteo y Soila, fueron introducidos en 2015 y alimentados durante meses en un nido construido para la ocasión en la zona de la Montaña Alavesa, desgraciadamente, el primero fue hallado muerto por electrocución en Málaga y el segundo ha estado volando dos años hasta que se encontró muerto en Hereña (Álava) posiblemente atacado por un águila real; al año siguiente 2016 se volvieron a liberar otros dos ejemplares en la misma comarca alavesa: Ístora y Korres,  muerto por depredación el primero de ellos y electrocutado en su dispersión en el alto Aragón el segundo; finalmente en 2017 se pusieron en libertad en la Montaña Alavesa y Sierra de Árcena a Iber  y Gaube sobreviviendo ambos a día de hoy aunque los dos han tenido que ser atendidos en centros de recuperación de fauna (Mártioda en Álava y Grefa en Madrid) tras sufrir algún tipo de percance que les dificultaba el vuelo. Es muy posible que Iber vuelva en breve a ser liberada en la naturaleza alavesa.

Javi depositando alimento en el comedero para las águilas perdiceras en la Montaña Alavesa
Como hemos señalado más arriba esta águila es una especie termófila, de distribución mediterránea aunque tal como consta en el Plan de recuperación del águila azor perdicera de Álava o de Bonelli (2001): originalmente ocupaba todas las sierras submediterráneas del Valle del Ebro y oeste y sudeste alavés; desde Sierra Salvada y Sierra de Árcena, a través de los Montes de Treviño y Sierra Cantabria, hasta la Sierra de Lóquiz, incluyendo Codés y los valles de Campezo y Arana. Por lo tanto la Sierra Salvada está contemplada en este documento como una de las zonas potenciales para la especie.  Desde luego, Ayala está situada al norte de dicha sierra, en la vertiente cantábrica, aun así esperamos volver a ver a esta especie de águila por nuestros valles aunque sólo sea de paso con la esperanza de que haya establecido su territorio en algún lugar no muy lejano.

El buen estado de conservación de la campiña y de los bosques seguramente han proporcionado alimento suficiente a Atazar durante los meses de invierno.



viernes, 2 de febrero de 2018

Mokolodien negua / Un invierno de picogordos



Neguro iristen dira gurera Europako ipar eta erdialdetik datozen hegaztiak, sasoiari dagokion gogortasun klimatikotik ihesian. Hegazti hauetako batzuk, guretzat ezagunak diren espezietakoak izan ohi dira, txantxangorri edo txonta arruntaren kasu, eta orduan iritsi berriak bertakoak diren populazioei gehitzen zaizkie; beste batzuk ordea, negu sasoia dirauen bitartean bakarrik egongo dira gure artean, ondoren bere ugaltze-eremuetara itzultzeko. Horrela jokatzen dute birigarro txikia, garraztarro erregea, zelai-gurita, mendi txonta, eta beste hainbat, haien artean sarrera honen protagonista den mokolodia (Coccothraustes Coccothraustes).

Todos los inviernos llegan a nuestra comarca aves procedentes del centro y norte de Europa escapando de los rigores climáticos propios de esta época. Algunas de estas aves pertenecen a especies que ya conocemos como petirrojos o pinzones vulgares que engrosarán sus contingentes al sumarse a las poblaciones residentes; pero otras especies solamente permanecerán con nosotros estos meses invernales y después regresarán de nuevo a sus áreas de reproducción: zorzales alirrojos y reales, bisbitas pratenses, pinzones reales, treparriscos, y entre otros muchos más el protagonista de nuestra entrada, el picogordo (Coccothraustes Coccothraustes).

Picogordo en Murga

Nahiz eta noizbait aleren bat ikusia izan den ugal-sasoian, mokolodia, ez da gure bailaretan ugaltzen, ezta Euskal Herriko besteetan ere, eta halakorik egin badu, sakabanatuta eta bakan izan da.

Aunque en alguna ocasión se han visto ejemplares durante la época reproductora, el picogordo no cría en nuestros valles ni tampoco en el resto del País Vasco, o si cría o ha criado lo hace de manera dispersa y en escaso número.

Picogordo alimentándose de frutos del espino albar en la Sierra Salavada
Mokolodiak saldo txikitan elikatzen ikusiko ditugu, edo zuhaitz baten adar garaienetan pausaturik, beti izuti eta iheskor. Nahiz eta ohikoa gure landetan, sekula ez da ugaria izaten, oraingoa bezalako negu batzuetan izan ezik. Negu bakoitzean maiz ikusia izaten den Maroño urtegiko inguruak bezalako leku batean, aurten ehundik gorako alez osatutako saldoak zenbatu izan dira, eta Gorobel mendatean ikuserraza izaten ari da elorri zuriaren fruituaz elikatzen dagoelarik.

A los picogordos les veremos alimentándose en pequeños bandos, descansando en las ramas más altas de un árbol, siempre esquivos. Aunque habitual en nuestras campiñas no es abundante, a excepción de algunos inviernos como el presente. Un lugar donde es frecuente observarle cada invierno, como son los alrededores del pantano de Maroño, este año se han llegado a contar bandos formados por un centenar de individuos y en la Sierra Salvada es fácil su observación mientras se alimentan de los frutos del majuelo.



Hegazti honen berezitasuna, izenak agerian uzten duena, 50 kg-tako presioa baino handiago egin dezakeen moko sendoa da. Zomorroz, eta zuhaitz eta zuhaixken kimuz elikatu daiteke, baina bere mokoaren indarrak, beste txori espezie txikiek erabili ezin ditzaketen baliabide berezia ahalbidetzen dio: azal gogorreko fruitu nahiz haziak, haritz, pago, elorri, lizarrek eta abarrek eskainiak. Egunetik egunera ugariagoa bihurtzen ari den baliabidea, azken hamarkadetakobaso eta sasitza azaleraren handitzearen ondorioa.


Lo que le hace peculiar a esta ave es, como indica su propio nombre, el robusto pico capaz de ejercer una presión superior a los 50 kilos. Se puede alimentar de insectos, brotes de árboles y arbustos pero la fuerza de su pico le permite acceder a recursos de difícil acceso para otros pájaros de pequeño tamaño: frutos y semillas de cáscara dura de robles, hayas, espinos albares, fresnos, etc.; un recurso cada día más frecuente dada la creciente matorralización y el aumento de la superficie forestal de las últimas décadas.

Picogordo en el comedero de la casa de Peru en el centro de Amurrio






miércoles, 17 de enero de 2018

IGEL JAUZKARIA LARRINZARREN.

Igel jauzkaria, Rana dalmatina

IGELA JAUZKARIA LARRINZARREN.
 
Gehitu epigrafea

Bitxia da. Odol hotzeko piztiak izanik, igel jauzkariek erraietako beroaldia negu betean sentitu izatea harritzekoa izango da, baia hala da, eta gurean hotza baino hezeagoa izan ohi den sasoi honetan ospatzen dituzte bere ezteiak. Eta horri esker, naturaren ikuskizun honen lekuko izan nahi dugunok, igelak biltzen diren putzuetara hurbiltzen garenean, Salbadaren gain elurtuak aurkitzen ditugu paisaiaren bigarren plano ezin hobe bezala, tarteka suertatzen diren goiz argitsu zoragarri horietako batean.



Estreinako aldiz Peruk “Larrinbeko arian” igela aurkitu zuenetik, hamabi bat urte daramazkigu igel jauzkariaren jarraipena egiten, bereziki bere ugaltzeko sasoian. Apurka apurka joan gara igelaren banaketa eta populazioa zehazten, errunaldietarako darabilten putzuak aurkitzen eta aztertzen… baina asko dira oraindik bere bizitzak sortzen dizkigun ezezagunak. Urteotan tamalez ikusi behar izan dugu nola ur putzu batzuk desagertzen ziren, garapen urbanistiko edo abelazkuntza intentsiboaren ondorioz, eta hala ere igelaren bizirauteko gaitasun izugarri eta moldagarriak pozez bete gaitu.



Igel jauzkaria babestutako espeziea da, estatuan “Arriskutan” bezala, eta Euskadin “Kaltebera” bezala aitortuta dago. Atlantiar Europan arrunta eta zabaldua izan arren, estatuko populazioak isolatuta daude eta ondorioz balio berezikoak dira. Basikoki Nafarroan, Araban, eta Urduñan aurkitu daitezke, hegoaldeen dauden igel jauzkariak direlarik. Jatorrizko igelaren bizilekua bailara azpiko hariztiak baziren (Orgikoa bezala, Ultzaman, Nafarroan), Euskadin inguru horiek erabat eraldatuak izan dira, gure igela nolabait eta ozta-ozta landa atlantiarrean bizitzera moldatu delarik. Aiaran landa paisaiaren egoera onak azalduko luke igelaren biziraupena gure eskualdean. Garapen urbanistikoek eta nekazal ustiapenen industrializazioak mehatxatutako landa, hain zuzen.


Aiarako populazioak hainbeste urteetan jarraitu eta gero, igel aleen kopurua nahiko egonkor ikusteak lasaitasun puntu bat ematen digu. Baina hala ere, gure igelaren etorkizuna kolokan darrai. Landa urbanizatzeko egindako egitasmoak, paisai honek berezkoa duen mosaiko egituraren kontrako ekintza oro (seto eta heskaien mozketa, linderoen “garbiketa”, ibaiertzetako basotxoen mozketa…), ur-putzuen degradazioak (eskonbrerak, purinak…), pestizida eta herbiziden erabilpena… Aiarako bioaniztasuna orokorrean eta bereziki igela bizi irauteko oztopoak dira. 

Duela zenbait urte Aranzadi Zientzi Elkartearekin elkarlanean hasi ginen. Horri esker, igel jauzkaria helburu bezala izan duten zenbait ikerketa eta ekintza egin ahal izan dira. Horien artean, agian arrakastatsuena eta gutxieneko ikusgarriena, Urduñako udalarekin sinatutako hitzarmena izan da, Larrinzarren maiz urgaineztatzen ziren zelaietan putzuak sortzeko. Urte batzuk pasata, lehen leku egokiaren faltan ugaldu ezin zitekeen igel populazioa ugaritu egin da, 500-dik gorako eme kopurua izatera. Era berean, behin-behineko putzu hauen sorrerak, eta berez dagozkien landaretzaren agerpenak, hegazti eta intsektuen aniztasuna biderkatu ditu, sorgin-orratzena bereziki (Odonatoak).


Igelak izutiak eta gautiarrak izanik ez dira ikusteko errazak. Baina neguko goiz argitsu batean Larrinzarrera hurbilduz gero, han ikusiko ditugu bere maitasun gauen ondorioa. Arrautzez osatutako multzo likatsu garden batzuk, maiz urpeko landaretzari itsatsiak. Bakoitzatik 600-700 zapaburu txiki aterako dira, bai, baina horietako gutxi batzuk baino ez dira helduak izatera iritsiko.


Urte guzti hauetan lagun taldetxo bat saiatu gara igelaren ugalketa sasoian putzu bakoitzaren errunaldien kopurua zenbatzen. Gure kabuz egiten dugu, gure aisialdian, inongo erakunderen laguntzarik gabe, nahiz eta gero emaitzen berri erakundeei jakinarazi. Garrantzitsua baita ezjakintasunak ez dadin aitzakia izan igela kaltetzeko. Baina putzu berriak aurkitu ahala (eta hori berri ona da), gero eta zailago zaigu guztien jarraipena egitea. Beraz, laguntza emateko prest egonez gero, jar zaitezke harremanetan blogarekin.


Es curioso. Ser una bestezuela de sangre fría y sentir calor en las entrañas en mitad del invierno es para asombrarse, pero es lo que hay. Así que la rana dalmatina celebra sus bodas en esta estación que acostumbra a ser más húmeda que fría. Gracias a ello, los que queremos ser testigos de ese evento, cuando nos acercamos a las charcas en las que se concentran las ranas en alguna de esas preciosas mañanas luminosas con que el invierno a veces nos regala, contemplamos las nevadas cimas de la Sierra Salbada como inmejorable telon de fondo. 


Desde que por priemera vez Peru se encontró con la rana ágil (Rana dalmatina) en el “Aria de Larrimbe”, llevamos unos doce años haciendo un seguimiento de la especie, sobre todo en su periodo reproductivo. Poco a poco hemos ido definiendo la población y distribución de la rana, localizando y caracterizando las charcas que usa para sus puestas… pero aun son muchas las incógnitas que nos plantea su ciclo vital. En estos años hemos asistido por desgracia a la desaparición de algunas de sus charcas como consecuencia de desarrollos urbanísticos y de la ganadería intensiva, y aun así la tremenda y adaptable capacidad de supervivencia de la rana nos llena de satisfacción.

La rana ágil es una especie protegida, catalogada como “En Peligro” en el estado y como “Vulnerable” en Euskadi. Aunque extendida y común en la Europa atlántica, las poblaciones del estado se hayan aisladas y en consecuencia tienen un valor especial. Se encuentra básicamente en Nafarroa, Araba y en Urduña, siendo las poblaciones más sureñas de la especie. Si bien el hábitat original de Rana dalmatina eran los robledales de fondo de valle (como en el robledal de Orgi, en Ultzama, Nafarroa), en Euskadi este hábitat ha sido profundamente alterado, y nuestra rana ha debido adaptarse de algún modo a vivir en la campiña atlántica. El buen estado en general de nuestra campiña explicaría la supervivencia de la rana en Ayala. Esta campiña amenazada por proyectos urbanísticos y por la industrialización de las actividades agropecuarias.

El constatar tras tantos años haciendo seguimiento de la especie que sus efectivos se mantienen relativamente estables nos da un punto de tranquilidad. Pero el futuro de nuestra rana sigue estando en cuestión. Cada proyecto para urbanizar la campiña, cada acción que empobrezca la estructura en mosaico propia de este paisaje (desbroce de setos, limpieza de linderos, tala de bosques de ribera…), cada charca degradada (vertidos de escombros, purines…), el uso de pesticidas y herbicidas… son tantos obstáculos para la supervivencia de la biodiversidad ayalesa en general y de la rana ágil en particular.

Hace ya varios años que empezamos a colaborar con la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Gracias a esa colaboración, se han realizado varios estudios y actuaciones centradas en la rana ágil. Entre ellas, tal vez la más exitosa, y en cualquier caso la más visible ha sido el convenio firmado con el ayuntamiento de Urduña para crear varias charcas en unas prados encharcadizos en Larrinzar. Pasados varios años, hemos visto cómo una población de rana ágil que apenas podía reproducirse por falta de lugares apropiados ha crecido hasta superar el número de 500 hembras. Simultáneamente, gracias a la creación de estas charcas temporales y a la aparición de su vegetación asociada la variedad de aves e insectos se ha multiplicado, en especial en el caso de las libélulas. 


Al ser nocturna y huidiza, la rana ágil no es fácil de ver. Pero si una mañana luminosa nos acercamos a Larrinzar, podremos contemplar sin problemas el fruto de sus noches de amor. Unas masas gelatinosas transparentes formadas por sus huevos, a menudo ensartadas en la vegetación sumergida. De cada puesta nacerán entre 600 y 700 renacuajos, sí, pero solo unos pocos de ellos llegarán a la vida adulta.

Todos estos años un pequeño grupo de amigos hemos intentado controlar el número de puestas de cada charca a lo largo del periodo reproductivo. Lo hacemos por nuestra cuenta, en nuestro tiempo libre, sin ayuda de ninguna institución, aunque luego las informamos de los resultados. Es importante que la ignorancia no sea excusa para acciones que puedan perjudicar a la especie. Pero a medida que encontramos más puntos de reproducción (lo cual es buena noticia), cada vez nos es más complicado llevar a cabo su seguimiento. Así que si alguien esta dispuesto a echar una mano, puede ponerse en contacto a traves del blog.


Patxi Aiaratik