jueves, 12 de agosto de 2021

Visitando al diablo

 

Durante el mes de julio visitamos varias edificaciones antiguas del valle de Kuartango como casas de labranza, cabañas o iglesias para intentar localizar refugios de murciélagos que albergasen colonias de cría. Uno de estos lugares fue la ermita de la Santísima Trinidad de Guillarte. Posee la característica de estar construida sobre la misma boca de una cueva, concretamente es el muro que acoge el altar mayor el que cierra la cavidad, dejando únicamente una pequeña puerta para comunicar ermita y cueva. A esta peculiaridad se le suma un manantial que brota de la misma cueva, desaparece bajo las rocas que forman el suelo de la ermita y sale al exterior transformado en fuente sobre un abrupto regato.


Las primeras noticias que se tienen de esta ermita datan del siglo XVI, pero anteriormente y durante siglos tuvo que ser un conocido lugar de culto pagano relacionado con el mundo subterráneo y las aguas que el cristianismo se ocupó de transformar construyendo un templo para dirigir el fervor religioso hacia sus creencias e iconografía.

A la construcción del templo sobre una cueva se le suma otro elemento inquietante relacionado también con el inframundo: entre las figuras que adornan la iglesia se encuentra representado en una escena el mismísimo diablo. Posee un aspecto horrible, deforme, con cuernos y piel oscura e intenta alcanzar a un niño, pero lo impide el Ángel de la Guarda. Los cuernos que posee el diablo no son los originales, sino que tuvieron que ser sustituidos por otros después de que un niño, empujado por el miedo, arremetiese contra esta talla.


Los vecinos de más edad recuerdan que la ermita albergaba numerosos murciélagos, un grupo de fauna al que se le ha relacionado siempre con la oscuridad y el mundo subterráneo, y que incluso sigue despertando hoy día cierta repulsión en muchas personas.

Aunque nada de lo dicho hasta ahora impidió que para celebrar la fiesta del lugar le dedicasen ni más ni menos que tres días, concretamente tres domingos en torno al día del Corpus y que eran llamados Día de los Devotos, Día de los Locos y Día de los Perezosos. Una curiosidad de estas fiestas es que se levantan castillos humanos al estilo de los castells catalanes, quizá el único lugar del País Vasco donde se mantienen esta tradición.

De todo aquel pasado hoy sólo quedan vestigios: un murciélago pequeño de herradura como único testigo de la vieja colonia de cría, y el viejo ermitaño que cuidaba la ermita transformado en un lirón gris, aunque desde luego si realizamos una visita detenida y en soledad aún se puede volver a sentir la presencia de aquellos antiguos númenes que poblaron el lugar.








jueves, 29 de julio de 2021

Oxygastra curtisii y otras especies de libélulas en Retes de Llanteno

 

Oxygastra curtisii. Macho.

El pasado 17 de julio nos acercamos a Retes de Llanteno (Ayala) para intentar localizar a una libélula cuya presencia regular en Álava solamente está constatada en el río Herrerías o Ibaizabal. Se trata de la especie Oxygastra curtisii, denominada en castellano esmeralda moteada.

Como se observa en el primer mapa, esta libélula posee una distribución mundial que se concentra fundamentalmente en Alemania y Francia, y en menor medida en Italia, España y Portugal. El segundo mapa muestra los lugares de España en los que ha sido detectada según un estudio publicado en 2012 y, por lo tanto, sin datos actualizados que mostrarían la presencia actual en Cantabria, Gipuzkoa (Mendaro, Tolosa) y de nuevas localidades en Bizkaia (Cuencas del Butrón, Urko, Oka, Ega, Lea) y Álava, entre las que se encuentra el lugar que aquí nos interesa: el río Herrerías.

 

Infraestructura Mundial de Información en Biodiversidad

 

Torralba-Burrial, A., Ocharan, F.J., Outomuro, D., Azpilicueta Amorín M. y Cordero Rivera, A. 2012. Oxigastra curtisii. En: VV.AA., Bases ecológicas preliminares para la conservación de las especies de interés comunitario en España: Invertebrados. Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.Madrid.

Fuente ornitho.eus (2012-2021)

Si atendemos a las citas colgadas en la página web Ornitho.eus podemos comprobar que aun siendo una especie poco frecuente, el número de citas en el País Vasco ha aumentado desde 2012, estando presente en los ríos Cadagua, Mercadillo, Estepona, Oka, Deba y Oria o en el vecino río Artziniega. Sobre todo parece que se distribuye por la vertiente cantábrica estando casi ausente de Alava.

Dada su rareza esta libélula se ha incluido en el Catálogo Español de Especies Amenazadas  y en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre y Marina en la categoría de “Vulnerable”. También se incluye en la Lista Roja de invertebrados amenazados de España como Vulnerable.

Se incluye también el Anexo II de la Directiva Hábitats en el grupo de especies animales y vegetales de interés comunitario para cuya conservación es necesario designar zonas especiales de conservación y en el anexo IV especies animales y vegetales de interés comunitario que requieren una protección estricta

 José Antonio Gainzarain en su libro Atlas de las libélulas de Álava (2018) indica que, aunque se conocen citas de esta especie en varios puntos de Álava, el único lugar con presencia regular de Oxygastra curtisii es el río Herrerías a su paso por Retes de Llanteno donde se la puede observar de julio a septiembre.

Mientras recorríamos el río fuimos detectando otras especies de libélulas como Cordulegaster boltonii, Boyeria Irene, Onychogomphus uncatus, Calopteryx virgo, Calopteryx xanthostoma, Pyrrhosoma nymphula, Platycnemis acutipenis y Platycnemis latipes; y al final logramos nuestro objetivo de observar la esmeralda moteada, localizándola en un pequeño remanso del río de suelo arenoso, allí donde los fresnos dejan un amplio claro que permite la entrada del sol al mediodía.

Onychogomphus uncatus. Macho.

Calopteryx virgo. Macho.

Cordulegaster boltonii. Macho.

Platycnemis acutipennis. Puesta.

Puesta de Platycnemis acutipennis y Platycnemis latipes a la derecha.

Boyeria irene. Hembra.

Se caracteriza por poseer ojos verdes brillantes y un color general verde oscuro casi negro con franjas amarillas. Aunque la primera pista para identificarla nos la dio su comportamiento ya que los machos patrullan incesantemente el mismo tramo del rio.

Mientras tomábamos fotografías, Carlos fue recogiendo en un saco toda la basura que iba encontrando a lo largo del río, la mayor parte eran cuerdas y plásticos de ensilar que se dejan allí donde se da de comer al ganado, un residuo cada vez más numeroso en nuestros campos. Otra parte de la basura eran las típicas bolsas y envases abandonados por las personas que acuden a bañarse al río, muchos de ellos siguiendo la localización de las mejores pozas que aparece en foros y redes sociales y obviando cualquier tipo de comportamiento cívico como no causar molestias a la fauna, aparcar en zonas permitidas o llevarse los desperdicios generados al contenedor más cercano.



Andoni volvió días más tarde a recorrer otros tramos del mismo río y, además de nuevas especies de libélulas no observadas el día anterior como Onychogomphus forcipatus, Orthetrum cancellatum, Crocothemis erythraea y Erythromma lindenii, volvió a detectar varios individuos más de Oxygastra curtisii, por lo que es posible que se halle en expansión.

Onychogomphus forcipatus. Macho

Erytromma lindenii. Macho.

Crocothemis erythraea. Macho.

Oxygastra curtisii necesita aguas limpias para desarrollarse por lo que parece poco probable que aguas abajo del barrio de Ureta en Llanteno esté presente ya que los vertidos de aguas fecales presentes en este barrio y la entrada del río Artziniega que recoge las aguas sin depurar de esta localidad degrada notablemente la calidad de las aguas del río Ibaizabal o Herrerías.



 Todas la fotografías han sido tomadas por Andoni Aldama.






lunes, 12 de julio de 2021

Falsas culebras, el eslizón tridáctilo y el lución. Sasi-sugeak, zirauna eta eskinko hiruhatza.

 

Blog honetako sarrera batzuetan salatu dugu zein ohikoa izaten den gure bide bazterretan hildako suge edo sugegorriak aurkitzea, kolpatuak izan ondoren. Zentzugabea, irrazionala, indiskriminatua eta kontserbazio erizpide ororen aurkakoa iruditzen zaigu jokaera hau. Baina are txarragoa sikiera sugerik ez diren bi espeziei eragiten dienean, nahiz eta antzeko itxura erakutsi, bere kalterako, eboluzio-bateratze baten ondorioz. Bi espezie hauek ezagutzera emateko asmoz Naturayalako sarrera honetan aurkeztuko ditugu: zirauna (Anguis fragilis) eta eskinko hiruhatza iberiarra (Chalcides striatus).

En varias entradas a este blog hemos denunciado lo habitual que resulta encontrarse en los caminos culebras o víboras muertas tras haber sido golpeadas. Siempre lo hemos considerado absurdo, indiscriminado, irracional y contrario a todo criterio de conservación. Y esta práctica es aún peor cuando se trata de dos especies que ni siquiera son ofidios, tienen las desgracia que, por convergencia evolutiva, han acabado poseyendo un aspecto similar. Para dar conocer a estas dos especies vamos a presentarlas en esta entrada al blog: el lución (Anguis fragilis) y el eslizón tridáctilo ibérico (Chalcides striatus).

Lución. Foto tomada en Murga

Zirauna soberan ezaguna da, leku bakoitzean izen berezia jasotzen duelarik: cillorto Amurrion, cilorto Urduñan, enanago Artziniegan, zirau Okondo eta Laudion, aguano Zuhatzan, sirón Losan… Nahiz eta ezaguna izan, eta jakina izan ez duela inongo pozoirik, maíz ageri da akabatuta bide bazterretan. Ziraunak ez dira ofidioak, “Anguidoak” baizik, narrazti familia bat hankarik gabeko musker luze itxurakoez osatuta. Buztanetik helduz gero askatu egiten dute, sugandilek egiten duten moduan (buztaneko autotomía)

El lución es un animal sobradamente conocido, hasta el punto de que recibe un nombre particular en cada zona: cillorto en Amurrio, cilorto en Orduña, enánago en Artziniega, sirau en Okendo y Laudio, aguano en Zuaza o sirón en Losa.  Y a pesar de que es bien conocido y que se sabe que no posee veneno alguno aparece muerto frecuentemente en los caminos Los luciones no son ofidios sino Anguidae o Ánguidos, una familia de reptiles que podríamos calificar como lagartos de cuerpo alargado y sin patas, ya que incluso pierden la cola si se les coge de ella al igual que lo hacen las lagartijas (autotomía caudal).

Lución. Foto tomada en Delika.

Eskinko hiruhatz iberiarrari, gurean bizi den eskinko espezieari, aurkakoa gertatzen zaio: erabat ezezaguna da, gure faunan faltako balitz bezala. Aiaran  ez da Arabako beste eskualdeetan bezain arrunta, eta gainera oso diskretoa da eta abiadura handiz egiten du ihes. Nahiz eta ziraunekin antza izan, eskinkoak beste familia baten kideak dira, Eskinkidoak edo Scincidae, zeinen artean gutxi garatutako gorputzadarrak dituzten hainbat espezie dauden. Ofidioekin harremanik ez dutela esatea alperrikakoa da.

El eslizón tridáctilo ibérico, que es la especie de eslizón que habita en nuestra comarca, le pasa justo lo contrario: es completamente desconocido, hasta el punto de que diríamos que no forma parte de nuestra fauna. Es una especie que no resulta tan común como en la región subcantábrica o mediterránea alavesa y, por si fuera poco, es de hábitos discretos y huye con gran rapidez. A pesar del parecido con los luciones, los eslizones pertenecen a una familia diferente, a los Scincidae o Escíncidos, otro tipo de reptiles donde hay taxones con las extremidades poco desarrolladas, como es el caso de los eslizones. Sobra decir que tampoco son ofidios.

Eslizón tridáctilo ibérico. Foto tomada en la Sierra de Gibijo

Para mostrar el tamaño de la extremidades hemos copiado esta imagen de la página montesdevalsain.es

Gaurko gizarteak aintzinako aurreiritzi eta mitoak gainditzeko nahiko informazio badauka. Ingurunearen ezagutza eta babesari loturiko gaiek, eskolan lantzen direnak, gure semealabak hezteko nahi ditugun baloreen islada beharko lukete izan. Espero dezagun ikuskizun penagarri hauek laister gehiago ez ikustea, suge, sugegorri, ziraun eta eskinko akabatuak munduari mesede izugarria egingo balitzaio bezala arrisku handi batez libratuz.

La sociedad actual tiene hoy suficiente información como para superar viejos prejuicios y mitos, y la materia relativa a la conservación del medio ambiente impartida en las escuelas es un reflejo de los valores con los que queremos que crezcan nuestros hijos, así que vamos a confiar que en un futuro no muy lejano dejemos de ver  estas lamentables escenas de culebras, víboras, luciones y eslizones apaleados como si se librase al mundo de un gran peligro, como si se estuviese haciendo una contribución social.

Lución muerto a golpes.




lunes, 5 de julio de 2021

Tórtola europea, la gran olvidada

Cantan las abubillas. Los abejarucos, con su particular y grácil vuelo aprovechan los primeros rayos de sol para cazar los primeros insectos del día, y mientras tanto, un corzo ladra en la lejanía.

Estamos en las inmediaciones del Ebro, en la parte suroeste de Álava. Los campos y cultivos están empezando a secarse por las escasas lluvias en la zona, y el paisaje va cogiendo ese color estival que certifica el fin de la primavera.

Como cada mañana, las tórtolas cantan desde sus posaderos favoritos, marcando el territorio a sus competidores o intentando atraer a alguna hembra. De hábitats cálidos, estas aves han llegado desde el trópico africano para realizar la cría de sus pollos y pasar el verano en Europa, y tenemos la suerte de poder disfrutar de ellas hasta el comienzo del otoño.


Esta bonita ave, sufre un fuerte declive poblacional por la destrucción y la alteración de hábitat de cría por la intensificación agrícola, así como las sequías y el sobrepastoreo en el continente africano.

A todo esto, hay que añadirle la enorme presión cinegética a la que se ve sometida esta ave.

Históricamente, ha sido un ave común en los campos ayaleses. Con áreas de cría por todo el territorio, la comarca ayalesa era un hábitat idóneo para la tórtola. Caseríos con sus cultivos de cereal, pequeñas huertas, maizales y patatales componían el paisaje de nuestro territorio. Hasta que la industrialización y el consecuente éxodo rural hacen que se pierdan en gran medida los cultivos y zonas agrícolas, dando paso a las grandes extensiones de campiña para las explotaciones ganaderas. Esto hizo que la tórtola europea fuera abandonando progresivamente la comarca, hasta el punto actual el cual ha dejado de criar en la zona, y solo es posible ver individuos de paso en la época de la migración.


El pasado febrero, la Comisión Estatal para el patrimonio Natural votó incluir al lobo en el listado de Protección Especial. Votación en la que también se denegó a la tórtola europea ser declarada como Vulnerable, decisión que, de ser aprobada, llevaría a esta ave de la retirada de las órdenes de vedas de todo el territorio.

Estos últimos días se ha especulado la retirada del orden de vedas de todo el Estado por la reconsideración científica de la situación actual de la tórtola. Debido a la situación crítica de la tórtola en la península Ibérica, su posible retirada como especie cinegética puede estar acercándose, ya que desde la Comisión Europea exige una mayor protección para los hábitats de esta especie. De lo contrario, se elevará el expediente al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, dando así continuidad al procedimiento de infracción que inició contra las autoridades españolas en el 2019, cuando estimó que no se habían adoptado las medidas necesarias para garantizar la protección de los hábitats y la caza sostenible de esta especie.

Xabi Ramos

 


miércoles, 23 de junio de 2021

El acónito, la planta más venenosa de Europa

Aconitum vulparia. Foto Xabi Iturrate.

La ausencia de la capacidad motora de las plantas las ha llevado a desarrollar a lo largo de la evolución diferentes estrategias para defenderse de posibles amenazas sin tener que recurrir al movimiento que las permitiría huir o esconderse. Entre estas estrategias se encuentra la capacidad de generar sustancias que resulten tóxicas para potenciales depredadores que intenten alimentarse de ellas como insectos, aves o, incluso, mamíferos. Algunas de ellas son también tóxicas para el ser humano, a veces en grado extremo, denominándolas entonces venenos; son bien conocidos el estramonio, la cicuta, el tejo o la belladona, pero ciertamente son muchas las plantas que contienen algún tipo de sustancia perjudicial para nuestro organismo: el bonetero, el aro, el muérdago, la nueza negra, la adelfa, la dedalera... En esta ocasión vamos a hablar del acónito, una de las plantas más venenosas de Europa.

Aconitum vulparia. Foto Xabi Iturrate.

Aunque para ser más precisos habría que hablar de acónitos, ya que el género Aconitum (dentro de la familia de las Ranunculáceas) está compuesto por más de tres centenares de especies en todo el mundo que se caracterizan, entre otras cosas, por contener el alcaloide denominado aconitina, un compuesto de gran toxicidad. De entre todos ellos destaca por su capacidad letal el acónito indio (Aconitum ferox), usado antiguamente en La India para envenenar flechas y lanzas.

Aconitum anthora. Sarra, Pirineos. Foto Patxi Aiaratik
Este género cuenta en la península Ibérica con cuatro especies y a este blog traemos dos de ellas que crecen en nuestro entorno: Aconitum napellus y Aconitum vulparia. El Aconitum napellus presenta flores de azul intenso y se denomina popularmente matalobos, quizá sea el acónito más conocido de la península. La fotografía siguiente la tomamos el año pasado en un bosque de ribera junto al río Baias, cerca del pueblo de Katadiano (municipio de Kuartango). Las proximidades de los arroyos suelen ser uno de los lugares donde crece esta especie, además de zonas de montaña, áreas nitrificadas y cercanías de apriscos.

Aconitum napellus. Katadiano. Foto Gustavo Abascal.

Aconitum napellus. Sarra, Pirineos. Foto Patxi Aiaratik.

Aconitum napellus. Katadiano. Foto Gustavo Abascal


El Aconitum vulparia presenta unas flores cilíndricas de color amarillo que le dan el nombre popular: acónito amarillo o de flor amarilla. Requiere lugares húmedos y sombríos y resulta frecuente en las laderas de la Sierra Salvada, en megaforbios al pie de los cantiles o en las ereas de la sierra, lugar donde se han tomado estas fotografías, concretamente en las proximidades del pico Iturrigorri.

Aconitum vulparia. Sierra Salvada. Foto Patxi Aiaratik.

Aconitum vulparia. Sierra Salvada. Foto Patxi Aiaratik.

Tanto un acónito como el otro poseen una capacidad toxicológica similar. El lugar de la planta donde existe más concentración de aconitina es en el tubérculo, pero también en tallos y hojas. Únicamente son suficientes 5 miligramos, lo que correspondería a 34 gramos del tubérculo, para matar a una persona en cuestión de pocas horas, si no mucho antes. Es tal letal este veneno que incluso el simple contacto con la piel produce anestesias regionales.

Aconitum vulparia. Sierra Salvada. Foto Xabi Iturrate.

A modo de ejemplo, esta sería una de las muchas descripciones de los síntomas de intoxicación. Aparece en La guía de Incafo de las plantas útiles y venenosas de la península ibérica y Baleares (1991) de D. Rivera y C. Obón:

La ingestión del acónito provoca un hormigueo y picazón en la boca, garganta y cara, seguido de una sensación de torpeza, hormigueo en la espalda y en los miembros, vértigo y debilitamiento del latido cardiaco. La víctima siente que la piel de la cara se encoge alrededor de la boca y que la cabeza se le agranda. Se observa una pérdida sensible de fuerza muscular y se producen convulsiones extremas, inflamaciones próximas al gangrenismo. Hace imposible la deglución de los alimentos a los animales que la comen, corroyendo sus partes internas, provocando vómitos y diarrea, acompañados de intensa sed. Ocasiona un grave peso en el estómago, naúseas y vómitos, hinchazón en el cuerpo y lágrimas en los ojos, dolor de cabeza y sensación de frío. La muerte se produce por parálisis de los músculos relacionados con la respiración a causa de un colapso cardíaco.

Aconitum vulparia. Sierra Salvada. Foto Patxi Aiaratik.

El conocimiento de las plantas y el empleo de algunas de ellas con fines medicinales fue habitual antes del desarrollo de los medicamentos tal como los conocemos hoy, y el acónito era sobradamente conocido desde la Grecia clásica, sobre todo como veneno infalible. Fue uno de los venenos más empleados por los griegos y en el mundo romano fue tan popular que llegó a prohibirse su cultivo. Una búsqueda por internet nos muestra el triste historial de muerte por la ingestión del acónito, tanto de manera involuntaria al desconocer su toxicidad como de manera voluntaria para acabar de manera rápida y barata con la vida de una persona, o varias como demuestra su utilización por asesinos en serie.

Sobra decir que está completamente desaconsejado su cultivo, empleo en jardinería y, por supuesto, con fines medicinales.



viernes, 28 de mayo de 2021

Gran pavón en Lekamaña

La semana pasada Mara, una vecina de Lekamaña de 10 años y gran apasionada de la naturaleza, nos envió las siguientes fotos asombrada por el tamaño de la mariposa que encontró en su casa. Se trataba de un ejemplar de gran pavón (Saturnia pyri), el lepidóptero e insecto más grande de Europa ya que puede alcanzar en torno a los 15-16 cm de envergadura, precisamente el tamaño que poseía nuestra protagonista.


Es muy poco usual observar un ejemplar de esta especie debido a sus hábitos nocturnos y a su corta vida, pero realmente forman parte de nuestra fauna. Como se aprecia en la imagen siguiente, el gran pavón se distribuye en Europa por la zona central y la región mediterránea en la que se incluye la totalidad de la península Ibérica. La razón de que nos encontremos con estas enormes mariposas nocturnas en las casas de campo es que las hojas de los árboles frutales son parte de las plantas nutricias de las que se alimenta (en estado larvario) junto con las de otras familias arbóreas como Quercus, Salix o Fraxinus.


Ahora, en los meses primaverales, es cuando podemos observar al gran pavón como imago, es decir, como mariposa en fase adulta. Apenas viven una semana que la aprovechan para buscar pareja activamente y reproducirse, dejando la hembra, finalmente, una puesta de alrededor de 200 huevos que eclosionarán a finales de primavera. Las larvas que nazcan pasarán por cuatro estadios hasta alcanzar diez centímetros de longitud y transformarse a continuación en crisálida en el mes de agosto, estado en el que permanecerán todo el invierno hasta que llegue la primavera.


Esta especie ha desarrollado un tipo de estrategia de supervivencia a lo largo de la evolución llamada automimetismo, consistente, en este caso concreto, en desarrollar unos grandes ocelos en las alas muy similares a los ojos de una rapaz nocturna con el fin de evitar ser atacada por posibles depredadores. Aunque hoy sus mayores amenazadas, como podemos imaginar, están relacionadas con el hombre y el empleo de pesticidas.


También Mara nos envía fotos de otros animalillos que campan alrededor de su casa como topillos campestres, musarañas tricolor o lagartijas roqueras. Una felicitación desde aquí a todas las personas que como ella respeta a la fauna con la que convive, disfruta de su presencia y reconoce su valor medio ambiental. 





viernes, 21 de mayo de 2021

Aves mediterráneas en Ayala: la abubilla, la curruca cabecinegra, el gorrión chillón y la oropéndola.

 

A pesar de que las sierras de Gibijo, Arkamo o Salvada se encuentran dentro de lo que se conoce como región eurosiberiana desde el punto de vista biogeográfico, la proximidad con el mundo mediterráneo hace que en estos lugares todavía podamos observar ejemplares de especies asociadas a estos ambientes mediterráneos: uva de oso, víbora áspid, sapo corredor, murciélago rabudo o colirrojo real. Pero si continuamos sólo un poco más al norte, en la Comarca Cantábrica Alavesa, este tipo de taxones desaparecen por completo y solo en algunos casos volverán a aparecer en la zona costera al moderarse las temperaturas. Sin embargo, en los últimos años hemos detectado en Ayala algunas especies de aves de distribución mediterránea que comentaremos a continuación.

Guillomo. Sierra de Arkamo.

Víbora áspid. Sierra de Arkamo.

Sapo corredor. Sierra de Gibijo.

La abubilla es una de estas aves típicamente mediterráneas. Ocupa toda la península Ibérica excepto la fachada atlántica, situación que se reproduce en el País Vasco donde la abubilla está presente como reproductora en el área meridional y sólo puntualmente podemos hallarla en los territorios de Gipuzkoa y Bizkaia. Tampoco vamos a encontrar abubillas en Ayala a excepción de los momentos del paso migratorio, sobre todo en los meses primaverales cuando regresan de África y se disponen a ocupar los territorios para reproducirse. Sin embargo, desde hace 4 o 5 años llevamos observando ejemplares durante la primavera y el verano en el entorno de la ermita de Etxaurren, habiendo contado en agosto del año pasado hasta 6 individuos juntos lo que nos hizo suponer que se trataba de un grupo familiar y que la reproducción en esta zona es una realidad.

Abubilla fotografiada en menoio

La curruca cabecinegra es otra especie de distribución mediterránea. Se encuentra en toda la mitad sur de la península Ibérica, Levante y Valle del Ebro, mientras que evita el Sistema Ibérico, la Meseta Norte, la Cordillera Cantábrica y los Pirineos. En el País Vasco es bien conocida su presencia en el extremo más meridional de Álava y en la zona costera, es decir, allí donde las temperaturas son más acordes para una especie termófila como ésta. Jose Antonio Gainzarain en su libro Atlas de aves invernantes de Álava (2002-2005) recoge la cita de esta especie en Gordéliz (Artziniega), indicando que podría ser la primera señal de una futura expansión por los valles atlánticos alaveses. Por nuestra parte hemos recogido varias citas de esta curruca en el pico Montenegro (próximo a Retes de Tudela) en la época primaveral, sin poder confirmar hasta la fecha la reproducción, si bien su carácter sedentario y la observación de ejemplares de ambos sexos nos hace pensar que sí.


Curruca cabecinegra en Montenegro (Artziniega)

Según consta en la bibliografía, el área de distribución del gorrión chillón en la península ibérica coincide con la de la región mediterránea. De este modo, en los pueblos del Valle de Losa situados en las faldas de la Sierra Salvada no es raro observar aún ejemplares, pero al descender por la vertiente norte de esta montaña las citas de su presencia resultan excepcionales. Se había observado un pequeño bando en Erbi y en Tertanga teníamos constancia de varios ejemplares durante los meses primaverales; y a estas citas hay que añadir el nido que encontró el año pasado Patxi Urruela en un cobertizo ganadero situado en el pueblo de Respaldiza, en este caso se confirmó la reproducción de la especie. Este año volveremos al mismo lugar para comprobar si han vuelto a este mismo lugar para criar.


Cobertizo donde crío en verano de 2020 el gorrión chillón en Respaldiza.

Al igual que el resto de las especies tratadas aquí, la oropéndola posee una tendencia termófila y se encuentra extendida por toda la península Ibérica a excepción de la región eurosiberiana entre la que se encuentra la Comarca Cantábrica Alavesa. En 2012 la oropéndola fue protagonista de una entrada en este blog ya que oíamos su canto en un robledal de Murga cada primavera y ese mismo año seguimos escuchándola a principios de julio por lo que sospechamos que se estaba reproduciendo en la zona desde hacía unos años. El año pasado Juanma Pérez de Ana localizó en Orduña un nido con pollos confirmando definitivamente la reproducción de la oropéndola en la comarca.

Nido con pollos de oropéndola. Imagen extraída del blog de Juanma Pérez de Ana, Sierra Salvada.

Las citas de especies mediterráneas en la Comarca Cantábrica Alavesa podrían ser simplemente casos aislados que siempre se van a producir, sobre todo en el mundo de las aves ya que poseen una mayor movilidad que otros grupos faunísticos como los anfibios. Otra razón que podría estar detrás de estas citas sería el aumento de las temperaturas registrado también a nivel local, tal como ya indicamos en una entrada en este blog, o incluso la mayor naturalización del territorio después de la desaparición del paisaje agrícola a partir de la década de los años sesenta del siglo pasado y que ha permitido la formación de setos, el aumento de vegetación de ribera o la creación de amplias zonas de matorral. Aunque seguramente sea la suma de todas estas causas lo que esté originando la presencia de estas especies de carácter mediterráneo en nuestra comarca.

En la Sierra Salvada también nos encontramos con alguna sorpresa similar pues nos constan citas como la de ruiseñores comunes o currucas carrasqueñas de las que hablaremos en otra ocasión.