miércoles, 24 de julio de 2019

II Noche de los murciélagos en Amurrio



El pasado día 19 de julio celebramos en Amurrio la II Noche de los murciélagos, siguiendo la iniciativa “Bat nights” de EUROBATS y con el apoyo del Ayuntamiento de Amurrio.

EUROBATS es un convenio a nivel europeo por la conservación y estudio de los murciélagos europeos. Una de las actividades más populares patrocinadas por EUROBATS es la de la Noche Internacional de los Murciélagos.

Se trata de una actividad divulgativa en la que se pretende dar a conocer a nivel popular este grupo faunístico que suele generar desconfianza por su desconocimiento entre la mayoría de las personas.



130 pertsona baino gehiago bildu ginen San Anton plazan saguzarren II gaua ospatzeko



El pasado viernes más de 130 personas, con gran afluencia de público infantil, nos reunimos  a las 21:30 en la plaza de la ermita de San Antón en el centro de Amurrio. Allí Peru y Gustavo nos dieron una breve explicación de las características principales de los murciélagos apoyados con una pequeña exposición sobre estos animales, material cedido por la SECEMU (Asociación Española para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos)  Además explicaron los métodos para estudiar estos mamíferos, la búsqueda de colonias en cavidades y edificios y los aparatos que detectan las emisiones de ultrasonidos que efectúan estos animales para ubicarse y cazar.




Tras la breve explicación y ya anocheciendo pudimos comprobar la presencia de la colonia de murciélago hortelano (Eptesicus serotinus) que habita en la ermita de San Antón y cómo a medida que oscurecía los individuos de la colonia salían para iniciar la caza nocturna para alimentarse. Enseñamos a los presentes el funcionamiento de los aparatos detectores de ultrasonidos y como identificar la especie.


Peru explicando el funcionamiento del detector de ultrasonidos mientras detectaba la presencia de los murciélagos hortelanos de la colonia de San Antón
Intentando localizar los murciélagos hortelanos
La siluetas se recortan sobre el cielo 

A continuación nos dirigimos caminando hasta el puente de las Monjas en el río Nervión para intentar localizar otras especies. En el camino pudimos observar y detectar especies como el común murciélago enano (Pipistrellus pipistrellus) y el murciélago de borde claro (Pipistrellus kulhi).

Ya sobre el puente del Nervión localizamos al murciélago ratonero ribereño (Myotis daubentonii) y al murciélago de Cabrera (Pipistrellus pygmaeus) maniobrando a ras de la lámina de agua cazando insectos.


Puente de Las Monjas en el río Nervión, es fácil observar al murciélago ratonero ribereño

A eso de las 23:00 dimos por finalizada la II Noche de los murciélagos de Amurrio; nos sorprendió la gran afluencia de personas, muchos niños y niñas, y el interés mostrado por los asistentes en conocer algo más de este fascinantes grupo de mamíferos.



viernes, 19 de julio de 2019

Jornada de trampeo de murciélagos en las proximidades de Garrastatxu

Murciélago ratonero forestal. Myotis bechsteinii.

La noche del pasado 11 de julio realizamos una jornada de captura de murciélagos mediante redes de niebla en las cercanías de la ermita de Garrastatxu (Baranbio), dentro del Parque Natural del Gorbeia. Esta jornada se enmarcaba dentro del estudio que la Asociación Salvagoro está llevando a cabo desde septiembre de 2018 y que finaliza a finales de este mes, titulado Colonias y principales refugios de quirópteros del Alto Nervión y Zona de Especial Protección para las Aves de Sierra Salvada. Este proyecto ha sido subvencionado por el Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco.

Toma de datos biométricos. Myotis bechsteinii.
Después de visitar e inspeccionar cuevas, caseríos, cabañas, molinos y puentes de la comarca para la localización de colonias y refugios de murciélagos, nos faltaba conocer la presencia de especies forestales y arborícolas, aquellas que se alimentan y encuentran refugio en masas boscosas de cierta entidad con pies maduros que posean suficientes agujeros y fisuras para poder refugiarse, y cuyo mejor método para detectarlas es capturando ejemplares mediante redes que, tras la toma de datos biométricos, son liberados nuevamente.

Murciélago de bosque, Barbastella barbastellus.
Para ello se pidió la colaboración de Urtzi Goiti, investigador del Departamento de Zoología y Biología Celular Animal de la Facultad de Ciencias y Tecnología de la Universidad del País Vasco, experto en quirópteros que cuenta con los permisos necesarios de la Diputación de Álava para la captura de ejemplares con fines científicos.

Murciélago orejudo septentrional. Plecotus auritus.
En realidad, ese día era la tercera vez que se trampeaba, pero el que más sorpresas nos deparó. Para poder tener éxito en la captura de estas especies de murciélagos forestales es preciso ubicar las estaciones en lugares favorables: en este caso extensas masas forestales lo suficientemente maduras. Y esta zona de Gorbeia compuesta por un bosque de tocornos (Quercus pyrenaica) y robles albares (Quercus petraea) parecía idónea.

Toma de datos biométricos. Plecotus auritus.
Esa noche sólo se capturaron tres ejemplares desde las diez de la noche hasta la una de la madrugada pertenecientes a tres especies diferentes: murciélago ratonero forestal (Myotis becshteinii), murciélago de bosque (Barbastella barbastellus) y murciélago orejudo septentrional (Plecotus auritus), todos ellos machos. Los dos primeros se encuentran bajo la categoría de En peligro de extinción dentro del Catálogo Vasco de Especies Amenazadas y el tercero como De interés especial.

Murciélago de bosque. Barbastella barbastellus.
Gracias a esta jornada de trampeo pudimos confirmar la presencia de estos murciélagos amenazados, a la vez que llegábamos a las 15 especies detectadas a lo largo del estudio. Sólo faltaron tres más para llegar a las 18 citadas anteriormente en la zona de Ayala, una cifra elevada si tenemos en cuenta que en el País Vasco habitan 25 especies de quirópteros. Esto demuestra, una vez más, la importante diversidad que alberga nuestra comarca, en este caso, en lo concerniente a este grupo faunístico, en general, muy poco conocido.

Especies de quirópteros detectadas a lo largo del estudio:
-          Murciélago grande de herradura (Rhinolphus ferrumequeinum),
-          Murciélago pequeño de herradura (Rhinophus hipposideros),
-          Murciélago mediterráneo de herradura (Rhinolophus euryale),
-          Murciélago ratonero pardo (Myotis emarginatus),
-          Murciélago ratonero ribereño (Myotis daubentonii),
-          Murciélago ratonero forestal (Myotis bechsteinii),
-          Murciélago enano (Pipistrellus pipistrellus),
-          Murciélago de borde claro (Pipistrellus kulhi)
-          Murciélago de Cabrera (Pipistrellus pygmaeus),
-          Murciélago hortelano (Eptesicus serotinus),
-          Murciélago orejudo septentrional (Plecotus austriacus),
-          Murciélago orejudo meridional (Plecotus auritus),
-          Nóctulo pequeño (Nyctalus leisleri),
-          Murciélago de bosque (Barbastella barbastellus),
-          Murciélago de cueva (Miniopterus scheirbersii).


Alli estuvimos Unai, Urtzi, Enrique, Xabi y Gustavo

viernes, 28 de junio de 2019

Murciélagos ribereños, Eurobats y el plan de gestión de quirópteros del País Vasco


Cuando en alguna conversación surge el tema de los murciélagos una de las preguntas más habituales que nos trasladan los vecinos de la comarca es la de cuántas especies de murciélagos hay en la zona. La respuesta siempre sorprende ya que si sumamos las especies detectadas en los diferentes estudios realizados hasta la fecha en la Comarca Cantábrica Alavesa y Sierra Salvada, la cifra asciende a 18, un número elevado si tenemos en cuenta que el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas incluye a todas las especies presentes en Euskadi, o sea, 25.


Murciélagos ribereños en Amurrio
Este desconocimiento se debe a las peculiaridades propias de este grupo faunístico. Son nocturnos, emiten sonidos que generalmente están por encima del umbral auditivo humano y se refugian durante el día en pequeñas fisuras, bajo tejas, en lugares inaccesibles de iglesias, en casas abandonadas… Si no fuese porque se les observa habitualmente cazando en torno a las farolas, aparte de algún que otro encontronazo al sustituir una teja rota o acceder a un olvidado desván se diría que son pequeños fantasmas.
Esta variedad de especies también comporta una variedad de estrategias de caza. Por ejemplo, el murciélago ribereño (Myotis daubentonii) está especializado en capturar insectos que se encuentran muy próximos a la superficie del agua ayudados por las patas posteriores y el uropatagio (la cola), método de caza denominado pesca de arrastre o trawling.


Murciélagos ribereños en Amurrio
Un buen lugar para observar a este pequeño murciélago es el pantano de Maroño. Si nos acercamos a la presa enseguida percibiremos la presencia de murciélagos enanos rondando las farolas y si miramos hacia el embalse en algún momento descubriremos en penumbra el vuelo rectilíneo y a escasos centímetros del agua del murciélago ratonero ribereño.


Si queremos seguir observando esta y otras especies de murciélagos es necesaria la colaboración de todos nosotros, principalmente de aquellos que albergan ejemplares en sus casas y cabañas, y la implicación de las administraciones. En este sentido, España a día de hoy sigue sin firmar Eurobats, un convenio bajo el auspicio del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente cuyo objetivo es la conservación de los murciélagos.

Aunque esto es ver la viga en el ojo ajeno... El pasado día 31 de mayo la Diputación Foral de Álava sacó a consulta pública el texto del el Plan conjunto de gestión de los Quirópteros que habitan refugios subterráneos y edificaciones en la Comunidad del País Vasco, suscrito por la Administración General del País Vasco y las Diputaciones Forales de Álava-Araba, Bizkaia y Gipuzkoa; una iniciativa vital para la conservación de las poblaciones de murciélagos presentes en la CAPV, pero que, de momento, solamente ha impulsado la Diputación Foral de Álava-Araba.  Esperemos que pronto hagan lo mismo las Diputaciones Forales de Bizkaia y Gipuzkoa...



martes, 4 de junio de 2019

Pico picapinos en Amurrio

Alumnos del Colegio Virgen Niña de Amurrio con el pico picapinos. Foto Enrique Arberas.
El día 23 de mayo un golpe seco, a la vez que extrañamente estruendoso, alteraba mi rutina de trabajo en el Colegio Virgen Niña. Estaba seguro de que debía haberse producido un choque  de un ave contra alguna de las ventanas del centro (una causa no natural de muerte frecuente en edificios, carreteras… se estima que cada año mueren más de 100 millones de aves por colisión contra las ventanas). Pero me descolocaba la intensidad del choque. Abrí rápidamente una ventana colindante y lo vi, allí abajo, en el frio patio del colegio. Mi sorpresa fue enorme. Era un macho adulto de pico picapinos. Todo tenía sentido, no era un pájaro cualquiera el que había sufrido el fatal accidente, sino una especie de la familia de los pájaros carpinteros, el robusto y precioso picarlin, como lo conocemos los ayaleses.


Pico picapinos. Foto Enrique Arberas.
Desgraciadamente, nada pude hacer por él. Sin embargo, al menos, aproveché su todavía caliente cuerpo para mostrarles a los alumnos algunos de los rasgos distintivos adaptativos de esta familia de aves (poderoso pico para martillear la corteza, lengua extremadamente larga para escudriñar los recovecos y agujeros de la madera con el objeto de poder acceder a todo tipo de insectos, larvas o gusanos, potentes y  rígidas plumas de una corta y apuntada cola, además  de uñas magníficamente desarrolladas  para adherirse a los verticales troncos de los árboles). Y, por otro lado, también me sirvió para reflexionar sobre dos cuestiones.


Pico picapinos en uno de nuestros bosques. Foto Gustavo Abascal
La primera, proponer al claustro de profesores para que los chicos del colegio realicen diferentes siluetas adhesivas  de aves rapaces y las coloquen en las ventanas del citado centro con el fin de evitar en el futuro nuevas colisiones. De esta manera, aportaríamos nuestro granito de arena en la conservación de nuestra avifauna.
Y la segunda, escribir sobre el creciente incremento en general de las poblaciones de aves ligadas al medio forestal, como es el caso de los pícidos, y el progresivo deterioro, sin embargo,  de las ligadas a los medios abiertos agrícolas.


Paisaje de campiña en Ayala. Foto Enrique Arberas.
En este sentido, desde el año 2006 venimos haciendo un programa de seguimiento de las aves comunes centrado en los paisajes de campiña de la comarca de Ayala, incluyendo el municipio de Orduña. El objetivo principal de este estudio es conocer las tendencias y características de las poblaciones de aves comunes que utilizan el paisaje de campiña para reproducirse o en su ciclo vital.

Paisaje de campiña en Ayala. Foto Enrique Arberas.


La campiña atlántica constituye una tipología de paisaje típica de la cornisa cantábrica fruto de una explotación tradicional de los recursos naturales por el ser humano. El paisaje de campiña constituye, por tanto, un agrosistema directamente dependiente de la actividad agropecuaria que se viene desarrollando durante siglos en un territorio y que forma parte de los denominados “paisajes culturales”.

Paisaje de campiña en Ayala. Foto Enrique Arberas.
De momento, hemos analizado el periodo 2006-2013, teniendo en cuenta tres tipos de hábitats, agrícola ligada a la campila, forestal relacionado a las masas boscosas y el urbano, referido a los núcleos rurales (1). Aunque es una horquilla de tiempo corta para sacar conclusiones, el análisis realizado por grupos de especies según sus preferencias de hábitat podimos observar tendencias definidas. Según los resultados, uno de los tres grupos considerados (agrícola) presentaría un índice de cambio negativo, y el otro (forestal) experimentaría una evolución positiva.


Gráfico sacado del informe Red de seguimiento de las aves comunes reproductoras de las campiñas de Ayala. Periodo 2006-2013.

Comparando los resultados de este trabajo con otros realizados a mayor escala, se han podido observar algunos resultados similares en algunos apartados. Por ejemplo, según las conclusiones del programa SACRE deSEO/Birdlife durante el período 1998-2012 (SEO/Birdlife 2013b), la tendencia de las poblaciones de aves comunes durante ese periodo presenta un incremento fuerte para las especies asociadas a medios forestales y un declive moderado para las especies asociadas a medios agrarios, lo que coincide con los resultados obtenidos de nuestro estudio.


Bosque caducifolio en Ayala. Foto Enrique Arberas
Esta nueva situación tiene que ver con la evolución de las masas forestales. Tras un mínimo histórico de la superficie arbolada que pudo darse en nuestra comarca en las primeras décadas del siglo XX, el progresivo incremento de la superficie arbolada es un hecho notorio. Y no solo eso, que esos bosques, a su vez, son cada vez más maduros (sin apenas intervención humana) como lo demuestra el hecho de la presencia cada vez más consolidada de otro pajaro carpintero, el más grande y vistoso carpintero europeo, el picamaderos negro, desconocido en nuestro territorio hasta hace 10 años (http://naturayala.blogspot.com/2015/12/la-esperada-llegada-del-picamaderos.html).


Bosque caducifolio en nuestra comarca. Foto Enrique Arberas.
Asimismo, aunque no hay ningún estudio que lo avale, o sea no hay números que lo confirmen, la impresión es que hay otros grupos de especies forestales que también están en expansión como, por ejemplo, la marta, el ciervo volante o el citado picamaderos negro. Sin olvidar que existe una colonia de murciélago ratonero forestal, catalogado en peligro. Es un murciélago escaso que requiere amplias zonas boscosas donde cazar y encontrar refugio, fundamentalmente de frondosas y elevado grado de madurez.
Agujeros realizados por pico picapinos. Foto Enrique Arberas.
El propio pico picapinos en el Atlas de vertebrados continentales de Castien del año 1986 se informa de que es una especie detectada en zonas de montaña y que de todas formas es escasa y muy diseminada.
Yunque utilizado por el pico picapinos para romper avellanas. Foto Enrique Arberas
Sin duda, aunque este pájaro es claramente forestal, es cierto que suele frecuentar parques y jardines, pero puede ser indicador de la tendecia positiva que, en general, están teniedo muchas aves forestales y, en parícular, la familia de los pícidos. De hecho, en el Colegio Virgen Niña desde el año 2014 venimos apuntando todas las especies de aves que vemos desde dentro del recinto del citado centro y nunca lo habíamos observado y eso que llevabamos en estos 6 años 50 especies diferentes detectadas.

(1)   Aunque el estudio de seguimiento de las campiñas, como ya hemos apuntado, se hace para ver la evolución de aves propias de este medio, la campiña atlántica de nuestra comarca tiene la característica de estar rodeada de numerosas masas boscosas de quejigos, pinares, hayedos, robledales, además del bosque de ribera de ríos y arroyos y los setos y los nucleos rurales dispersos. Este es el motivo por el que en nuestro estudio también salen aves forestales o ligadas a los núcleos de población.



Enrique


lunes, 20 de mayo de 2019

La culebra de Esculapio, tan grande como inofensiva.


Culebra de Esculapio en Menoio. Foto Enrique Arberas.

La distribución de la culebra de Esculapio (Zamenis longissimus) en la península Ibérica se caracteriza por ocupar únicamente una estrecha franja en la zona norte que va desde Cantabria hasta Cataluña aunque con una población bastante fragmentada como puede verse en el mapa adjunto.

Atlas y libro rojo de los reptiles y anfibios de España.
Dentro del País Vasco esta franja recorre los territorios vizcaínos y guipuzcoanos y sitúa a la Comarca Cantábrica Alavesa en su límite de distribución sur. Las últimas publicaciones como la de Herpetofauna del Territorio Histórico de Álava recogen citas también en el área subcantábrica alavesa e, incluso, más al sur por lo que seguramente su área de distribución sea mayor de lo que aparece en los mapas de distribución.

Culebra de Esculapio en Menoio. Foto Goretti Mendia.
En Navarra y Euskadi se describe como localmente abundante y éste es precisamente el caso de nuestra comarca. Aquí resulta frecuente su observación y las citas abarcan una amplia extensión: Menoio, Artziniega, Quejana, Amurrio, Zuaza, Okendo, Murga, etc.

Culebra de Esculapio durante una excursión del Colegio Virgen Niña de Amurrio. Foto Enrique Arberas.
Las observaciones de esta especie se ven facilitadas por el carácter diurno y sus costumbres arborícolas, es decir, además de descubrirla soleándose sobre unas rocas u oculta bajo una piedra tal y como encontramos a otras especies de culebras, no resulta raro localizarlas sobre árboles o cualquier zona elevada como muestra la foto siguiente en la que hallamos un ejemplar descansando bajo el tejado de una cabaña.


Cuelbra de Esculapio en Artziniega. Foto Gustavo Abascal.
Posee una coloración verde oliva sobre la que destaca el blanco brillante de los bordes de las escamas del dorso. Su longitud es otra de las características de esta culebra ya que puede alcanzar los dos metros, es el mayor de los ofidios europeos.
Culebra de Esculapio en Menoio. Foto Goretti Mendia.

Culebra de Esculapio en Menoio. Foto Goretti Mendia.
Lamentablemente una buena parte de las citas de esta especie en la comarca se deben a atropellos y a ejemplares hallados muertos en los caminos, víctimas de la creencia generalizada de que todas las culebras poseen veneno y, por tanto, son merecedoras de una muerte inmediata. Al igual que las aves, los murciélagos o las mariposas, las culebras son parte de nuestra rica biodiversidad. Si te encuentras con alguna, simplemente disfruta de su observación sin causarla molestias.

Culebra de Esculapio durante una excursión del Colegio Virgen Niña de Amurrio. Foto Enrique Arberas.