lunes, 22 de agosto de 2022

La mariposa apolo y el cambio climático

 

Parnassius apollo en la Sierra Salvada. Foto Gustavo Abascal

El pasado verano Euskalmet, la Agencia Vasca de Meteorología, publicó un informe meteorológico en el que indicaba que las temperaturas medias del mes de julio de 2021 habían sido frías, hasta el punto de haber sido el cuarto julio más frío desde que comenzó el siglo. Entonces nos preguntábamos ¿quizá el cambio climático fuese más despacio de lo que pronosticaban los científicos? ¿quizá la situación no fuera tan preocupante? Los datos sobre las temperaturas del pasado mes de julio aportados por Euskalmet son muy diferente a los del año pasado: julio ha sido uno de los meses más cálidos y secos de los últimos 50 años. Se destacaba el episodio histórico de la ola de calor sucedida entre los días 11 y 18 de julio y los valores máximos recogidos en algunos lugares como la estación de Gardea donde se alcanzaron los 43’6º C, Saratxo con 42’9º C o Orozko con 42’4º C.

A los pies del Babio y Santa Cruz de Burubio


En una entrada de este blog publicada en 2016 ya habíamos dado cuenta del aumento generalizado de las temperaturas registrado también en nuestra comarca a partir de los datos proporcionados por la estación meteorológica de Amurrio, perteneciente a Aemet (Agencia Estatal de Meteorología) y en funcionamiento desde 1955. Además, señalábamos las temperaturas máximas que se alcanzaron el 10 de agosto de 2012 cuando los termómetros de las estaciones de Euskalmet en Saratxo y Gardea marcaron 44’2º C y 44’7º C respectivamente.

Río Nervión a su paso por Lamuera. Orduña.

Las altas temperaturas unidas a la fuerte sequía (pues la primavera ya fue seca y en lo que llevamos de verano a apenas ha llovido unos pocos litros) nos han dejado un paisaje seco: la falta de agua se hace patente en pozos, arroyos y ríos, pero también en una campiña de prados amarillentos que recuerdan a campos de cereal cosechados.Las cumbres de montes como Eskoritas o Pico Asnos donde el suelo es poco profundo muestran una hilera de quejigos marrones, y aquí y allá encontramos pies de serbales y majuelos de hojas amarillas y marchitas. Esta situación solía darse en años con veranos secos e inicio del otoño sin precipitaciones, sin embargo este año se ha adelantado al menos dos meses.

Pozo del Portillo de las Escalerillas. Sierra Salvada.

En julio también se puede contemplar en la Sierra Salvada una mariposa diurna muy especial: Parnassius apollo. Se encuentra distribuida por todo Eurasia y en nuestro territorio está considerada como una especie relicta de la época de las glaciaciones, es decir, ha sido capaz de sobrevivir al aumento de las temperaturas con la llegada del Holoceno ocupando áreas montañosas donde las temperaturas son más bajas y se producen precipitaciones en forma de nieve. Sería muy similar al caso del lagópodo alpino o del mochuelo boreal que habitan en Pirineos, por poner ejemplos cercanos. Esta es la razón por la que sus poblaciones se encuentren en muchas ocasiones alejadas y aisladas geográficamente.

Mariposa apolo en la Sierra Salvada

Como podemos imaginar, a medida que vayan aumentando las temperaturas a lo largo del siglo como consecuencia del calentamiento global los requerimientos climáticos de esta especie le obligarán a desplazarse a mayores altitudes, provocando consecuentemente la extinción en aquellas montañas de poca elevación. Es lo que ha podido ocurrir ya en Valderejo o Izki donde se ha dejado de observar a la Apollo, aunque en este caso la recolección de especímenes puede que haya sido también un factor determinante.

Mapa de la distribución de la mariposa apolo extraído de Mariposas diurnas de Euskadi de Yeray Monasterio y Ruth Escobés.

A lo largo del presente siglo seguiremos emitiendo a la atmósfera ingentes cantidades de gases de efecto invernadero que incrementarán aún más la temperatura del planeta así que la pregunta que nos surge lógicamente es la del momento en el que se produzca la extinción de esta mariposa en las sierras de Salvada, Gibijo o Arkamo. Sirva esta entrada como testimonio de la presencia de Parnassius apollo en nuestra comarca.

Pozo Kobata. Sierra Salvada.

El mes de julio no sólo ha sido sofocante en cuanto a las temperaturas sino a unos medios de comunicación que ocupaban titulares, portadas, programas, minutos y más minutos en radio y televisión sobre las altas temperaturas y las graves consecuencias derivadas de ello como los grandes incendios, las muertes por golpes de calor o los problemas que atraviesa la ganadería y la agricultura por la falta de agua. Esta sensación que nos ofrecen los medios de comunicación de estar viviendo una situación límite o los mensajes que emite la comunidad científica sobre los problemas a los que tendremos que enfrentarnos en el futuro contrastan enormemente con la tranquilidad del ciudadano que se adapta rápidamente desplazándose kilómetros para sumergirse en una playa o piscina o comprando equipos de aire acondicionado que aporten más gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Quejigos en la parte superior del pico Eskoritas

La mariposa apolo y las aves ligadas a la montaña como el acentor alpino no podrán adaptarse con esta rapidez, desaparecerán de nuestras montañas en sólo unos años.

miércoles, 27 de julio de 2022

Luciérnagas o larvas de luz

 

Las luciérnagas siempre han cautivado al ser humano por esa capacidad que poseen las hembras de generar luz y que las convierte en unos seres llamativos, inconfundibles, enigmáticos y, desde luego, mágicos. No tenemos más que observar la emoción que experimenta un niño la primera vez que encuentra una en el campo.

Macho y hembra de luciernaga. Foto: Ludovico de la Vega.

Sin embargo, después de esa primera emoción surge la sorpresa al comprobar que las luciérnagas no poseen el aspecto que creíamos, quizá confundidos por ese nombre tan utilizado hoy día que es el de gusanos de luz. Lo primero que hay que aclarar es que las luciérnagas son coleópteros, escarabajos, algo de lo que no tendremos dudas si observamos a un macho de élitros marrones.


Macho y hembra de luciérnaga. Foto: Ludovico de la Vega

Pero las hembras, que como hemos dicho son las que emiten luz, no poseen el aspecto de un escarabajo, ni del típico gusano, sino de larva (pedomorfismo), con el tórax y el abdomen claramente segmentado, sin capacidad de vuelo y de color oscuro en este caso. Se trata de una estrategia evolutiva conocida como neotenia por la que una especie encontraría ventaja manteniendo características morfológicas de estados larvarios cuando ha alcanzado ya la madurez.

Larva de luciérnaga alimentándose de un limako, Foto: Ludovico de la Vega

Los medios de comunicación y las redes sociales se hacen eco de las noticias que alertan sobre la importante disminución de las luciérnagas, y muchas personas relacionadas con el entorno rural también aseguran que hace décadas el numero de ejemplares que se observaba era mucho mayor que ahora. Además, todo ello sería coherente con el drástico descenso de los insectos registrado desde mediados del siglo pasado. Pero de momento hemos de ser cautos ¿en qué datos objetivos nos basamos para decir que han disminuido?¿qué periodo de tiempo abarcan esos datos?¿en qué área geográfica y hábitat? Si hubo más luciérnagas en su día ¿fue así siempre o se debió a la influencia del hombre en el medio?

Luciérnaga en Murga.

De cualquier manera, si salimos a caminar una noche de verano por el campo, tarde o temprano, acabaremos descubriendo esa pequeña luz emitida por la parte final del abdomen de una hembra, como bien apunta su nombre en euskera ipurtargi.



domingo, 19 de junio de 2022

Jornada de trampeo de murciélagos con los alumnos del Instituto de Secundaria de Murgia

 


El viernes 17 de junio durante las primeras horas de la noche realizamos una jornada de trampeo de murciélagos con los alumnos del instituto de Murgia a la que se sumaron también algunos vecinos de Abecia, pues el lugar elegido para ello fue precisamente este pueblo perteneciente al municipio de Urkabustaiz. Esta actividad se enmarca bajo el proyecto llevado a cabo por la Asociación Salvagoro: Refugios y colonias de quirópteros de la ZEC Arkamo-Gibijo-Arrastaria y localidades adyacentes, estudio subvencionado por el Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente en la convocatoria para entidades privadas, organizaciones de voluntariado y fundaciones que realicen proyectos para la generación de conocimiento en la conservación del Patrimonio Natural para el año 2021.


Debido a que el instituto de Educación Secundaria de Murgia se encuentra próximo al área de estudio y se imparten módulos relacionados con el medio ambiente como Aprovechamiento y conservación del medio natural o Gestión forestal y del medio natural, se consideró oportuno realizar una serie de actividades para dar a conocer al alumnado los quirópteros que habitan la zona como una charla sobre cajas refugio impartida en Amurrio, la jornada de trampeo que comentamos aquí y algún itinerario nocturno con detectores de ultrasonidos que llevaremos a cabo más adelante, esperando también la colaboración por parte de los estudiantes en la localización de posibles refugios. Para ello contamos con inestimable  colaboración de Fernando Garitagoitia, profesor carismático del centro escolar y gran apasionado del oso pardo.

Nóctulo pequeño

La persona encargada del trampeo fue Urtzi Goiti profesor de la Universidad del País Vasco y experto en quirópteros, quien había solicitado previamente permiso al Servicio de Patrimonio Natural de la Diputación de Álava. Se colocaron tres redes de 12 metros junto a la charca de Langizano situada en el camino que sube a la Sierra de Gibijo desde el pueblo de Abecia.

Nócutlo pequeño

Tras un día caluroso y bajo el croar de las ranas, fueron cayendo hasta la una de la madrugada un total de seis ejemplares de murciélagos pertenecientes a dos especies: tres nóctulos pequeños (Nyctalus leisleri) y tres orejudos septentrionales (Plecotus auritus). Urtzi nos iba explicando las características de cada especie, su estrategia de caza, el tipo de ecolocación, la determinación del sexo o la elección de refugios para descansar. Nuestros detectores de ultrasonidos registraron también murciélagos enanos (Pipistrellus pipistrellus) y probablemente algún murciélago hortelano (Eptesicus serotinus) en las proximidades de la charca, pero no llegaron a caer en las redes.

 

Orejudo septentrional

La noche no sólo trajo murciélagos sino una variada fauna que nos acompañó durante esas horas: cárabos, corzos, sapos parteros y comunes, ranas comunes, tritones jaspeados y palmeados o un macho de ciervo volante.

Tritón jastpeado y sapo comun

 
Ciervo volante

Agradecer nuevamente  a Urtzi y a Fernando su colaboración y su compromiso con el proyecto y las actividades divulgativas.