domingo, 16 de abril de 2017

¿Seremos capaces de mantener la población de grajillas de Vitoria-Gasteiz?

Grajillas en la plaza de la Virgen Blanca.
Cada día, poco después del amanecer, los reclamos y voces de las grajillas (Corvus monedula) se mezclan con el bullicio que llega de la Plaza de la Virgen Blanca y calles cercanas. Hay días en los que se pueden observar hasta cuarenta ejemplares juntos en esta parte de la ciudad: se persiguen por los tejados, buscan comida en la Plaza de los Fueros o simplemente descansan en alguna percha.




Grajillas en la Plaza de la Virgen Blanca
En una entrada anterior de este blog (La grajilla en Álava: a punto deextinguirse y especie cinegética) lamentábamos la pérdida de esta especie en la Sierra Salvada y señalábamos que no era el único lugar donde había desaparecido, al contrario, todas las montañas y comarcas alavesas donde fue detectada en las últimas décadas del siglo pasado como la Sierra Cantabria, Montes de Vitoria o Entzia habían sufrido la misma suerte y actualmente los últimos individuos se encontraban acantonados en Vitoria.

Estatua de la Independencia. Plaza de la Virgen Blanca.
Después de que la primavera pasada se detectasen grajillas en algunas sierras del occidente alavés, el mes pasado revisamos dichas zonas con el fin comprobar si están presentes este año y si podíamos hablar de una recolonización de la especie pero el resultado fue negativo por lo que probablemente se tratase de ejemplares divagantes que no llegaron a reproducirse, así que de momento la ciudad de Vitoria conservaría la última población conocida de grajillas del País Vasco.

Cigüeñas y grajillas flanquean el campanario.
A parte de estas y otras observaciones que podrían suponer el futuro regreso de la especie a enclaves de antigua ocupación, una nueva esperanza se ha abierto para la grajilla en Álava: gracias al informe realizado por Jose Antonio Gainzarain “Propuesta para la descatalogación de la grajilla como especie cinegética en el Territorio Histórico de Álava” (febrero 2016, pincha aquí para ver el documento), la grajilla ha sido finalmente excluida del listado de especies cinegéticas en la última orden de vedas de Álava (julio 2016).
Grajilla en la Catedral de Santa María
A partir de ahora nos enfrentamos al reto de su conservación en la propia ciudad ¿será capaz la Green Capital 2012 de mantener la colonia de grajillas? Su población parece estable pero no se sabe con exactitud ni el número de ejemplares que la componen ni la tendencia, elementos fundamentales para una gestión eficaz.
Buscando grajillas en el Parque Natural de Valderejo


Gustavo

miércoles, 5 de abril de 2017

Un árbol único: el tejo (parte I)

Se ha querido rescatar un trabajo que se hizo durante los años 2014-2015, para no olvidar la importancia cultural y social que tiene una especie de árbol en la comarca de Ayala / Aiara; el tejo (Taxus baccata). El trabajo consistió en realizar un inventario de los ejemplares de tejo en los municipios de Ayala / Aiara, Amurrio, Orduña / Urduña y algunas zonas limítrofes a dichos municipios.

Detalle madera. Foto Enrique Arberas
El tejo, es un árbol que siempre ha estado rodeado de leyendas, es una especie emblemática y simbólica en nuestra tierra, por su longevidad, por su utilización en rituales, por su presencia muchas veces unida a cementerios e iglesias, por sus usos terapéuticos. Pero sin duda las propiedades de la madera  (dura, resistente y flexible) ha hecho que se utilizara de manera frecuente en la fabricación de aperos de labranza, partes de máquinas que necesitaban consistencia, estacas, lanzas y arcos, etc., estando muy vinculada, por tanto, al ámbito rural.

Semillas y hojas de tejo. Foto Enrique Arberas
Para localizar las zonas donde se ubicaban los tejos, hablamos con técnicos de la DFA, con guardas forestales, y con vecinos de los pueblos, conocedores de los montes. Los vecinos de estos municipios, tienen constancia de la existencia del tejo en la zona, ya sea porque lo han utilizado para elaborar herramientas, porque lo tienen plantado en sus tierras, algunas veces a modo de homenaje a difuntos, o porque existen algunos ejemplares que destacan en el paisaje, sobre todo los localizados en el altiplano de Sierra Salvada. Pero en cualquier caso, la gente con la que tuvimos la oportunidad de hablar, muestra un especial cariño por esta especie.

Tejo entre hayas. Foto Enrique Arberas
Cuando empezamos a ir al monte en busca de tejos, llevábamos un estadillo en el que apuntábamos algunos datos de los pies encontrados (diámetro, altura, si se encontraba ramoneado por el ganado, si tenia semillas germinadas a su alrededor, etc.) y tomábamos con GPS un punto, para tenerlo georeferenciado. Así hicimos una pequeña base de datos, que nos sirvió a posteriori, para sacar algunas conclusiones sobre la cantidad de ejemplares identificados,  amenazas, estado de conservación de la especie, etc. 

Tejo intensamente ramoneado entre piedras. Foto Enrique Arberas
Se localizaron un total de 850 ejemplares de tejo, repartidos en 7 poblaciones y el resto individuos aislados. Para considerar que un grupo de tejos formase una población, debían de estar a menos de 500 m de distancia unos de otros y que fuesen un número mínimo de 10 ejemplares.  De las 7 poblaciones que consideramos, 3 se encuentran en Sierra Salvada, en los términos de Campoverde (67 tejos),  Senda Ayala – Arranes (29 tejos) y La Tejera (181 tejos). Otra se ubica en el termino de San Vicente (76 tejos) (Sojo, Ayala / Aiara) y una quinta población alrededor del Pico del Fraile (27 tejos) (Tertanga, Amurrio). Las otras dos restantes se encontraron, una en el monte Zaballa en Artziniega (326 tejos) y otra, en el término de Angulo (83 tejos) en el Valle de Losa. El resto (61 tejos) se encontraban de manera dispersa y/o solitaria por la zona en donde encuadramos el estudio.  

Pie femenino de tejo Foto Enrique Arbeeras
Una de las poblaciones que aportó unas conclusiones muy interesantes, fue la denominada como La Tejera. Esta población abarca una superficie de unas 35 has. Se contabilizaron unos 181 tejos, pero conscientes de que nos dejamos muchos sin localizar, debido a la densa vegetación de espinar (Cratageus monogyna) existente en la zona. De hecho calculamos que casi el 80% de los tejos allí ubicados están bajo la protección del espino, dato, que empieza a darnos una idea de porque existen tantos ejemplares en una zona con bastante presencia de ganado (donde además, mas del 30% de los pies inventariados tienen signos evidentes de ramoneo). Los datos de las mediciones nos muestran que el 98% de la población, tiene un perímetro basal menor de 100 cm, por lo que se puede decir que es una población joven. 

Tejo protegido por espinos. Foto Enrique Arberas
Si comparamos la ortofotografia de 1956 y la del 2013, se ve como la zona se esta matorralizando poco a poco. Es esta la explicación de la abundante presencia de tejo en esta zona; el aumento de espinos, hacen que se genere una cubierta bajo la cual las semillas de tejo pueden germinar sin ser accesibles al diente del ganado. Además se da el hecho de que el espino (por sus frutos) atrae a distintas especies de aves, que a su vez ingieren también los frutos del tejo, y al pasar por sus estómagos, facilitan la germinación de la semilla una vez expulsadas. Por todo ello se puede decir que la matorralizacion en esta zona y el aumento de la población del tejo, van de la mano. 

Ortofotografía de 1956 sobre la zona de la Tejera 
Orotofotografía de 2013 sobre la zona de la Tejera
En una segunda entrada, contaremos más conclusiones del trabajo y algunas anécdotas culturales relacionadas con el tejo. 


Enrique / Inés




lunes, 20 de marzo de 2017

Cabecera del río Altube, declarada Reserva Natural Fluvial / Altube ibaiaren goi-ibarra, Ibai-Natur Erreserba izendatua


Joan den abenduan Nerbioi ibaiaren agorraldiari buruzko sarrera bat argitaratu genuen blogean. Bertan azaldu genituen ibai honek uda partean jasatzen dituen arazoak, uren kutsadura edo bere emaria era esanguratsuan murrizten dituzten ur bilketak kasu. Oraingoan ordea, berri baikorrago batekin gatoz: joan den hilabetean Altube ibaiaren goi-ibarra Ibai-Natur Erreserva izendatua izan baita bere naturaltasun maila altua eta kontserbazio egoera egokia aitortuz.
El pasado mes de diciembre publicamos una entrada en el blog sobre el estiaje del río Nervión donde expusimos los problemas que aquejan a este río durante la época estival como la contaminación de sus aguas o las captaciones que reducen de manera importante el caudal. En esta ocasión traemos una noticia positiva sobre nuestros ríos: el mes pasado el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente declaró la cabecera del río Altube como Reserva Natural Fluvial en virtud de su alto grado de naturalidad y conservación.




Erreserba hauen helburua, “Plan Hidrológico Nacional” –ari dagokin legediaren arabera, giza eragina eskaseko edo gabeko ibai zatiak eraldaketarik gabe gordetzea da. Ingurune arrazoiengatik izendatzen diren Erreserba Hidrologikoen mota berezi bat da, delako Planak bere 25gn artikuluan arautzen  duena.
El objetivo de estas reservas, según la legislación que hace referencia al Plan Hidrológico Nacional, es preservar sin alteraciones aquellos tramos de ríos con escasa o nula intervención humana, siendo un subtipo de la más amplia categoría de reservas hidrológicas por motivos ambientales, que son reguladas en el artículo 25 de dicho plan.




Txertatzen dugu ondoren bere memoria deskriptibotik ateratako testu bat, Ibai-Natur Erreserbaren izendatzearen justifikazioa hain zuzen ere.
Altube ibaiaren goi-ibarra, Kantauriar Ekialde zonalde hidrografikoaren ibai ardatz kantauri-atlantiar txikien adibide bereizgarri eta paregabea da Arabako herrialdean. Jabetza publiko hidraulikozko ubideak ia ia ez du erakusten giza presiorik bere arroaren baitan, eta beraz bere natur prozesuetan jasandako eraldaketak urriak edo hutsalak dira. Bere erregimen hidrologikoa plubio-urterokoa da, urtaroen arabera, eraldaketarik gabekoa. Ibaiak uholde eremu hestu eta jarraipenik gabekoa erakusten du, ubidean arroka puskak nagusi direlarik. Ibilbidea bihurritsua da, ur-lasterrak eta urgeldiak tartekatuz. Ibaiertzeko landaretza sahats beltz eta urritzez osatutako sasitza sailez osaturik dago, inguruko pagadiarekin harreman hestuan. Ibai sistema, ur masen egoeraren diagnostikorako ezinbestezkoak izan daitezken espezie ugarientzat bizileku potentziala da, hala nola babesturiko espezieentzat. Laburbilduz, Altube ibaiaren goi-ibarrak, bere egoera naturala gordetzen duela eta bere gisako ibaiak ederki ordezkatzen dituela kontutan hartuz, Ibai-Natur Erreserba izendatzearen ohorea jaso du.

Recogemos a continuación la justificación de su declaración como reserva natural fluvial, texto extraído de su memoria descriptiva:

La cabecera del río Altube es un ejemplo singular y representativo de los pequeños ejes fluviales cantábrico-atlánticos calcáreos pertenecientes a la demarcación hidrográfica del Cantábrico Oriental de la provincia de Álava. El cauce de dominio público hidraúlico apenas presenta presiones antrópicas dentro de su cuenca, presentando por tanto nula o escasa alteración de sus procesos naturales. El régimen hidrológico es pluvio-anual, estacional, sin alteración. El río presenta una llanura de inundación estrecha y discontinua, con predominio de bloques rocosos en el lecho y un trazado sinuoso en el que alternan rápidos y remansos. La vegetación de ribera está constituida por bandas arbustivas de sauce negro y avellano, en estrecho contacto con el hayedo circundante. El sistema fluvial constituye el hábitat potencial de múltiples especies que pueden ser esenciales para el proceso de diagnóstico del estado de las masas de agua, así como de especies protegidas.En definitiva, se considera que la cabecera del río Altube ofrece una importante representatividad y mantiene su estado natural, lo que hace merecedor de ser declarado Reserva Natural Fluvial.

La longitud de la reserva es de 3,98 kms.

lunes, 20 de febrero de 2017

La extinción del ciervo en Gorbea y Sierra Salvada / Oreina desagertzear Gorbeian eta Gorobel mendilerroan

A pesar del gran tamaño que posee el ciervo (Cervus elaphus) y de que formó parte de nuestra fauna hasta hace sólo algunos siglos, las referencias al mismo tanto en los documentos conservados en los archivos como en publicaciones de carácter geográfico o histórico son escasísimas hasta el punto de parecer que su extinción tuvo que ser mucho más antigua.
En 1957 el Icona introdujo los primeros ejemplares de ciervo procedentes de Toledo. Ciervo macho en la actualidad..
Vamos a tratar de establecer un relato plausible sobre la fecha de la extinción del ciervo en nuestra comarca a partir de unos pocos documentos asumiendo que pueda haber cierta imprecisión por tratarse en algunos casos de referencias basadas en testimonios de  terceros, de no precisarse la fecha con exactitud o de haberse empleado términos (venado, corzo, ciervo) que generan dudas de si se emplearon de manera correcta.
Cierva. Gorbea.
De las montañas que nos rodean fue en el Gorbea donde el ciervo logró sobrevivir más tiempo según se deduce de algunos documentos como el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz (1845-1850) en el que se cita todavía en esa primera mitad del siglo XIX la presencia del ciervo en dicha montaña, uno de los pocos lugares del territorio alavés donde este ungulado es citado:
“Gorbea. También se halla en él, tal cual abundancia de liebres, corzos y ciervos, pocos jabalíes, muchos zorros y lobos, y de vez en cuando suele aparecer alguna onza o pequeños tigres y osos”.
Cuernas de ciervo. Gorbea.
Probablemente el número de ejemplares en el siglo XIX tenía que ser reducido porque más adelante ya no se vuelven a encontrar nuevas referencias al ciervo, y porque además en la Historia general de Vizcaya escrita por Juan Ramón Iturriza y Zabala  escrita en 1785 (aunque no fue publicada hasta un siglo después) ya se indicada en ese final del siglo XVIII la escasez del ciervo en Gorbea y se apuntaban también los motivos que seguramente desencadenaron su extinción: los inviernos especialmente crudos de finales del citado siglo y la persecución por parte de los cazadores que contaban en esta época con armas más sofisticadas:
”También escaseaban los corzos o venados, y los pocos que quedaban solían andar en los montes de Gorbea y Albina de Ola, esta última del condado de Aramayona, habiéndose reducido considerablemente a consecuencia de las grandes nevadas y de la diligencia y actividad que empleaban los cazadores para extinguirlos”.
Asta en Sima Zarra. Grupo Espeleológico Takomano.
El capítulo 19 de las ordenanzas de Murgia de 1758 ejemplifica muy bien la persecución que mantenían los pueblos que circundan el Gorbea contra una serie de animales que se consideraban dañinos, uno de ellos el ciervo. Se trata de las recompensas a entregar por las alimañas cazadas durante las batidas al lobo:
“Se la han de aplicar, si fuese corzo o venado, cuatro reales si jabalí pequeño lo mismo, si fuese jabalí grande ocho reales, si fuese lobo, cincuenta reales, si fuese Oso o Tigre setenta reales”.
Asta en Sima Alterla. Grupo Espeleológico Takomano.
Y respecto a la Sierra Salvada y Ayala ¿cuándo se produjo la extinción? El Fuero de Ayala recopilado en 1373 por Fernán Pérez de Ayala y el aumento del mismo en 1469 menciona al ciervo en el capítulo LXXXV  de modo que vamos a suponer que estaba presente en Ayala en estos altos siglos medievales, de lo contrario no tendría sentido la inclusión de este precepto en el fuero.
“Si algunos caballeros o otros Monteros lebantaren puerco o venado, algún otro que no sea Montero non lo tomen mientras que aquellos que lo lebantaren fueren tras el, mas si el venado levantado fuera quito de ellos o fuere en su salvo maguer que sea llagado cualquier que lo matare puedalo aver”.
Huellas de ciervo. Gorbea.
Y aunque no tengamos más referencias al ciervo en fechas posteriores lo más posible es que sobreviviese en la Sierra Salvada hasta finales del siglo XVII e incluso hasta el siglo XVIII basándonos en la descripción que se hace de dicha sierra en un documento de 1630 conservado en Respaldiza como una montaña “brava y espesa”, de mucho arbolado, donde abundan osos, linces y lobos. Es decir, aún se conservan los mamíferos de gran tamaño y especialmente los carnívoros, animales a los que se les persigue con tenacidad y extermina primeramente.
Escodadura de ciervo. Gorbea.
También se explicaría así la cantidad de restos óseos y astas de ciervo hallados en cuevas y simas de la Sierra Salvada (Cueva de los Santos, Cueva del Puente, Sima de Altaria, Cueva Tiburcia, etc) por el Grupo Espeleológico Takomano.  

Excrementos de ciervo. Gorbea.
Además estaría en concordancia con los datos generales que se manejan sobre la distribución histórica del ciervo en el norte de la península Ibérica: su población va desapareciendo de valles y montañas de baja altitud a medida que crece la población y la actividad humana entre los siglos XVI-XVIII y para el XIX quedarían acantonados en las montañas más altas y boscosas, desapareciendo los últimos ejemplares a comienzos del siglo XX en sierras como la Demanda o la Cordillera Cantábrica.


Gustavo

miércoles, 25 de enero de 2017

El escurridizo caracol de Quimper en Llodio (Álava)/ Kinper barraskilo iheskorra Laudion


Kinperreko barraskiloa (Elona quimperiana) kantauriar itsasertzean eta Frantziar Bretainian baino agertzen ez den europar barraskilo espeziea da. Iberiar penintsulako iparraldeko haritzez, gaztainondoz edo pagadiz osaturiko baso hozpel hostogalkorretan ageri da bereziki Galiziatik hasi eta Nafarroaraino, non goroldio eta orbelaren artean, harripeetan eta hildako enborren azpietan aurkitu daiteken. Hezetasuna nahiko gordetzen duten beste zenbait lekutan ere ager daiteke: erribera basoak, kobazuloen sarrerak, ur korronteetatik hurbileko belar landak …

El caracol de Quimper (Elona quimperiana) es una especie de caracol europeo que sólo se distribuye por la cornisa cantábrica y la Bretaña francesa. Está presente principalmente en bosques umbríos caducifolios de robles, castaños o hayas de la zona norte de la Península Ibérica (de Galicia a Navarra) donde se le encuentra entre la hojarasca y el musgo o bajo piedras y troncos de árboles muertos; también es posible localizarlo en otros lugares con suficiente humedad como bosques de ribera, campiñas, herbáceas junto a cursos de agua o  entradas de cuevas.

Caracol de Quimper. Llodio.
Espezie honen biziraupenerako mehatxuak hain zuzen ere ingurune hauek atlantiar isurialdean jasan izan dituzten aldaketa eta degradazioarengatik datozkio: basoen zatikatzea, suteak, nekazaritza eta abelazkuntzaren intentsifikazioa, eta bereziki, pinu intsinis eta eukaliptoen baso landaketak.

Precisamente las amenazas para la supervivencia de esta especie se derivan de la alteración y degradación que estos hábitats han sufrido en la fachada atlántica: fragmentación de los bosques, incendios forestales, actividades agrícolas y ganaderas intensivas y, de manera especial, los cultivos forestales de pino insigne y eucalipto.

Distribución del caracol de Quimper. Gómez, B. J. y Madeira, M. J. 2012. Elona quimperiana. En: VV.AA., Bases ecológicas preliminares para la conservación de las especies de interés comunitario en España: Invertebrados. Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Madrid.



Zentzu horretan, Laudion gertatu dena Euskadiko kantauriar isurialdeko gainerako udalerrien antzeko istorioa da. Udalerriko 3.741,80 ha-tatik, 1.885 ha (%50) koniferoz estalita daude, hau da, pinu intsiniz eginiko baso landaketez, eta 568 ha (% 15) baino ez dira hostozabalekoak. Landaretza mapetan ikus daiteken bezala, hostozabaleko baso hauek oso zatikatuta daude eta betetzen dituzte bereziki baso-ustiapen intentsiborako egokiak ez diren eremuak, aldapa handiegia dutelako edo lurzoru harritsuegia edo karstikoegia dutelako. Kinperreko barraskiloa Laudion geratzen den bertako landaretzako mantxa txiki horietako batean aurkitu izan da, haritzez eta artez inguraturik.

En este sentido Llodio no se diferencia del resto del territorio cantábrico vasco: de las 3.741,80 ha que comprende su municipio, 1.885 ha (50%) están ocupadas por coníferas que corresponden a cultivos forestales de pino insigne y tan sólo 568 ha (15%) pertenecen a frondosas, que, como puede observarse en los mapas de vegetación, se encuentran muy fragmentadas y ocupan principalmente lugares no idóneos para la explotación forestal intensiva como zonas de fuertes pendientes o de terreno pedregoso y kárstico. El caracol de Quimper fue hallado en una de las pocas manchas de vegetación autóctona de Llodio que se ha conservado, entre encinas y robles.

Distribución caracol de Quimper. Gómez, B. J. y Madeira, M. J. 2012. Elona quimperiana. En: VV.AA., Bases ecológicas preliminares para la conservación de las especies de interés comunitario en España: Invertebrados. Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Madrid. 
Pinu intsinis edo radiataren baso ustiapenetan, mozketa txanda batek irauten dituen 35-40 urteetan baso lan ezberdinak egiten dira. 10-15 urtetik behin mendira sartu beharra dago pinuak kimatzeko edo entresaka egiteko Eta askotan eskuhartze hauek tartean sortzen joan den bertako espeziez osatutako ohianpearen desagerketa ekartzen dute. Mozketa txandaren amaieran, pinuen azpian garatzen joan diren landaretza autoktonozko printza guztiak matarrasak erauziak izaten dira. Eta hurrengo landaketarako eginten den lurraren prestaketa, rozen bidez sasitza deuseztatzean datza, askotan lurzoruaren subsolado sakona eginez.

La explotación del pino insignis conlleva actuaciones en el monte durante los 35 ó 40 años que dura un turno de corta. Cada 10-15 años se entra en el monte para proceder a podar o entresacar. Muchas veces estas actuaciones conllevan la desaparición del sotobosque de especies autóctonas que se va desarrollando. El final del turno de corta con la tala a hecho o “matarrasa” generalmente se lleva por delante los retazos de vegetación autóctona que se van desarrollando bajo el dosel de pinos. La posterior preparación del terreno para la siguiente plantación se hace  eliminando la vegetación arbustiva mediante rozas y en muchas ocasiones se ha realizado un subsolado más o menos profundo del terreno.

Monocultivo forestal de pino insigne. Llodio.
Era honetako kudeaketak lur eremu zabaletan ingurunerako dituen eragin kaltegarriak anitzak dira: ur-dinamikaren aldaketa, hazi-bankuaren galera, lurzoruaren konpaktazioa, higadura…

Son muchas las consecuencias negativas para el medio ambiente que conlleva esta actividad sobre extensiones amplias de terreno como la alteración de la dinámica hídrica, la pérdida del banco de semillas, la compactación del suelo o la erosión.
Cortas a hecho.
Eta noski, landaketa egin aurretik, lurzoruaren prestaketarako lehen fase horretan, erauzi egin ditugu, bertako landaretzarekin batera, inguruneko baldintzetara ederki egokitutako lurzoruko mikrofauna zabal eta anitza: barraskilo, zizare, ehunzango, milazango, kakalardo, inurri, kilker, txitxar, kolenbolo… Eta mozketa txanda bakoitzeko, 35 urtetik behin, eraso bera sufrituko dute bai lurzoruak, baita basoak eta bere mikrofaunak ere.

Y por supuesto, en esta fase previa de preparación del terreno para la plantación, hemos eliminado, junto con la vegetación presente, una amplia y variada cantidad de microfauna del suelo adaptada a las condiciones del entorno: caracoles, lombrices, milpiés, ciempiés, escarabajos, hormigas, grillos, chicharras, colémbolos…, alteración que vamos a repetir con cada turno de corta, en el caso del pino insigne cada 35 años aproximadamente.

Esan beharra dago interbentzio hauek are indartsuagoak izan ohi direla eukalipto landaketetan, gure eskualdean ere apurka apurka zabaltzen ari direlarik.

Estas actuaciones son aun más intensas en las plantaciones de eucalipto, que poco a poco van ganando terreno en nuestra comarca.  

Cortas a hecho.
Kinper lagunak ez du xarma berezirik: txikia, ezezaguna, kolore ilunekoa, ez da jende guztiak izena jartzen dion espezie horietako bat. Eta hala ere, lurzoruko biomasaren gehiengoa bera bezalako izakitxo niminoek osatzen dute, biosferako materia eta energiaren fluxuen erregulazioan esku-hartze erabakigarria dutelarik. Materia organikoaren deskonposaketan erabakigarriak dira, bere mineralizazioa errazten bait dute, lurzorua nahasiz, aireratuz eta azken finean bere emankortasuna mantenduz. Kinper iheskorra eta bere lurzoruko bizilagunak gehiago eta hobeto balioetsi beharko genituzke.

El amigo Quimper es un animal que no ofrece un atractivo especial: pequeño, colores crípticos, desconocido, no es de esas especies emblemáticas a las que todo el mundo pone nombre. Sin embargo una gran parte de la biomasa del suelo la componen estos seres diminutos, conformando una compleja red de relaciones entre especies, que intervienen decisivamente en la regulación de los flujos de materia y energía de la biosfera. Su papel es decisivo para descomponer la materia orgánica y favorecer su mineralización y adición al suelo, removerlo, airearlo y en fin, mantener su fertilidad. Tenemos que valorar más y mejor al escurridizo Quimper y sus vecinos del suelo.

El escurridizo caracol de Quimper
Zein gertakari bitxiek ekarri zuten barraskilo zeltiar hau gaur egungo banaketara? Noiz geratu ziren isolaturik bere bi populazioak, bretoniarra eta kantauriarra? Gaitasuna izango du, Asterixek bere galiar herrixkan bezala, elkarren ondoko matarrasa jarraituei aurre egiteko? Edo iraungitze lokalak jasaten hasiko da guztizko iraungitze baten sarrera moduan? Hala gertatuz gero, ez da izango espezie soil baten galera, iparraldeko basoen sinfoniak bere melodien artetik bitxienetariko bat galduko du, eta biolina eta gaiten doinua betirako isilduko da gero eta urriagoak diren gure mendien lainoen artean.


¿Qué extraños designios llevaron a este caracol céltico a su actual distribución? En qué momento quedaron sus dos poblaciones, la bretona y la cantábrica, aisladas? ¿Podrá resistir, como Asterix en su aldea gala, a las matarrasas sucesivas ininterrumpidamente? ¿O estará abocado a una sucesión de extinciones locales preludio de una total desaparición? En tal caso, no solo se perderá una especie, la sinfonía de los bosques del norte perderá una de sus más curiosas melodías, el sonido de las gaitas y violines se ocultará para siempre entre las cada vez más escasas nieblas de nuestros montes.