lunes, 21 de agosto de 2017

Las huertas, de lo tradicional y cotidiano a los nuevos paradigmas. - Baratzak. Egunerokotasunetatik eta aintzineko usadioetatik paradigma berrietara.

Siempre han formado parte del paisaje cotidiano de nuestros pueblos y caseríos.
Tradicionalmente la huerta, baratza, se ubica junto a la casa, para el consumo en la unidad de explotación tradicional de nuestras zonas rurales, el caserío. En los pueblos grandes e incluso en las ciudades las encontramos en lugares periféricos, donde el espacio urbano deja de serlo con intensidad o en esos sitios escondidos entre edificios, en solares no edificados todavía.


Con el despoblamiento del mundo rural de los años 60 y 70  muchos de los nuevos habitantes de pueblos y ciudades mantuvieron su vínculo rural con la tierra a través de las huertas, que proliferaban en cualquier espacio vacante cercano.

Gure herri eta baserrietako ohiko paisaiaren zatia izan dira betidanik. Tradizionalki, baratza etxearen ondoan kokatzen da, gure landa eremuko ustiapen unitate izan den baserriaren kontsumorako. Herrietan, kanpoaldean aurkitzen ditugu, hiri eremua amaitzen den lekuetan, edo eraikuntzen arteko eremu ezkutuetan, oraindik eraiki gabeko lurretan.

60 eta 70garren hamarkadetan emandako landa eremuaren despopulatzearekin batera, herri eta hirietako biztanle berri askok lurrarekin zuten nekazal lotura mantendu ahal izan zuten baratzei esker, inguruan hutsik zegoen edozein lekutan agertzen zirelarik.



La variedad de cultivos en nuestras huertas ha aumentado en los últimos años.

Las huertas proporcionan alimentos, de temporada, pero también con los que se elaboran conservas para el resto del año o de donde en el caserío se obtienen  los ingredientes necesarios para la txarriboda que llegará en los meses fríos.

Han sido y son lugares de ocio, para distraerse y de paso hacer ejercicio y obtener un preciado fruto, “saber lo que comes”. También han sido lugares de relación entre personas, vecinas o no, que compartían espacios de tierra contigüos, donde intercambiar impresiones y conocimientos, muchas veces con orígenes geográficos muy dispares.

Baratzek sasoiko elikagaiak eskaintzen dituzte, baina baita urte osorako kontserbak egiteko erabiliko direnak ere, edota hotzak datozenean baserrietako txarribodetan erabiliko diren osagaiak ere.

Izan dira, eta oraindik hala dira, aisiarako eremuak, entretenitzeko eta gainera ariketa apur bat egiteaz gain uzta preziatua jasotzeko, “zer jaten duzun jakiteko. Pertsonen arteko hartu-emanetarako lekuak izan dira ere, non auzokoak izanda nahiz izan gabe, elkarren ondoan zeuden lurrak partekatzen zituztenak, askotan jatorri geografiko oso desberdinak ziren ezagutzak eta usteak trukatzen zituzten



Tomates casi listos para ser cosechados



¿Hay algo más exquisito que comer un plato de verdura de temporada producida en nuestra huerta?

Su aspecto es variado, pero el espacio perfectamente planificado y ordenado de las alineaciones de pimientos, tomates, cebollas, vainas, lechugas, alubias, cebollas, etc., reunidas en paralelepípedos perfectamente delimitados por pasillos les dan un aire de jardín, de lugar para enseñar y mostrar orgulloso del trabajo realizado.

También las hay llenas de cualquier cachivache que se reutiliza para las más variadas funciones, bidones para recogida de agua para regar, botellas de plástico usadas como protectores, chapas, cuerdas, jergones…, 

Itxura anitza izan arren, tipula, babarrun, letxuga, leka, tomateen eta abarren errenkek sortzen duen eremu erabat planifikatu eta antolatuak, laukietan jasoa eta korridorez ederki mugatua, nolabaiteko lorategi ukitu bat lortzen du, egindako lanaz harro erakusteko dena.

Badira ere auskalo zein berrerabilpenerako balio duten trastuz beterik daudenak: ureztatzeko ura jasotzeko bidoiak, plastikozko botilak babes gisara, txapa zaharrak, sokak, jergoiak…

Las alineaciones perfectas de los distintos cultivos dan un aspecto de jardín a la huerta

Jardines comestibles




Hoy en día las huertas adquieren una nueva dimensión al hilo de nuevos paradigmas que surgen en nuestra sociedad cada vez más urbana y urbanita, sobre todo en los espacios periurbanos de las ciudades y pueblos grandes. La soberanía alimentaria que propugna una producción de alimentos justa, consciente y cercana. El slow food o “kilómetro cero”, que fomenta el consumo del producto local. La agricultura ecológica con sus formas de producción contrarias a la intensificación y al uso de agroquímicos perjudiciales. El fomento de los hábitos de vida saludables, de una forma de vida activa, practicando moderado ejercido físico, que tanto se promueve desde el mundo sanitario.

En fin, lo que siempre ha sido “la huerta de casa”.

Gaur egun, gero eta hiritarra eta “urbanita” den gure gizartean sortzen diren paradigma berrien harian, baratzak dimentsio berria bereganatzen ari dira. Janarien ekoizpen justua, gertukoa eta kontzientearen alde egiten duen elikagaien subironatasunak, slow food edo “zero kilometroak”, gertuko produktuen kontsumoa defendatzen duena. Nekazaritza ekologikoak, kaltegarriak diren agrokimikoen kontra eta intentsifikazioaren aurka bere ekoizpen moduak erakusten dituenak, Osasungarri diren bizi ohituren bultzadak, medikuntzatik hainbeste aipatzen dena, bizimodu aktiboa eta ariketa fisiko orekatuaz egina.

Azken finean, betidanik “etxeko baratza” izan dena.


Baratzak, aisialdia aktiboa

Surgen nuevos agricultores urbanos, que quieren dedicar parte de su ocio a obtener alimentos cerca de casa. Por eso algunos Ayuntamientos, desde hace años, han promovido la creación de huertos urbanos comunitarios, adecuando espacios con infraestructuras, como casetas de aperos o tomas de agua, y haciendo la preparación del terreno para el posterior cultivo. En ocasiones se acompañan de cursos sobre agricultura para quien este interesado, de agricultura ecológica, por supuesto.

También en numerosos centros educativos se han creado huertos escolares, para que los más pequeños tengan contacto con la agricultura desde la infancia, cosa que hace décadas sucedía en su casa.

En las nuevas Directrices de Ordenación Territorial que está elaborando el Gobierno Vasco, que van definir los usos del territorio del País Vasco en los próximos lustros, introducen la figura de los huertos de ocio o urbanos, considerándolos un uso recreativo, más que un uso agrario.

En fin, en este mundo tan global y globalizado las huertas y los huertos son un refugio de proximidad y localidad que es deseable que se mantenga y se fomente. 

Nekazari berriak sortzen dira eta zenbait udalek, badira urteak hiri baratz komunitarioen sorrera bultzatu dituztela, horretarako lurrak azpiegiturez egokituz (ur-hartuneak, tresneriarako txabolak) eta lurra prestatuz landaketarako. Batzuetan, prestaketa hauek ikastaroaz osatzen dira, nekazaritza ekologikoaz, noski.

Eusko Jaurlaritzak prestatzen ari den Lurralde-antolamenduaren Gidalerroetan ere, hiri baratzaren figura agertzen da. Euskadiren lurraldearen erabilpenak zehaztuko dituen agiri honek, baratzak aitortzen ditu beste edozein hiri erabilpen motaren antzera, baino aisiako ikuspuntutik bakarrik eta ez nekazari erabilpen moduan.

Beraz, mundu globala eta globalizatu honetan, etxeko eta auzoko baratzak gertutasun aterpea bihurtzen dira; hori mantentzea eta bultzatzea gauza ona eta desiragarria da. 


Huertos municipales en Amurrio con equipamiento para los hortelanos


Huertas en espacio periurbano en Amurrio


jueves, 10 de agosto de 2017

Presentación del libro "Maroño, un pueblo y un embalse", de Enrique Arberas


El pasado 29 de julio, aprovechando la celebración del 25 aniversario de la inauguración del embalse de Maroño, se presentó el libro de nuestro compañero Enrique Arberas Mendibil, Maroño, un pueblo y un embalse, una mirada a sus gentes, paisajes y animales, precisamente en el citado pueblo.
Iglesia de Maroño durante la presentación.
La presentación fue un rotundo éxito ya que asistieron unas 200 personas. En la misma, Enrique aprovechó para hablar del contenido del proyecto y de la importancia agroambiental del entorno del embalse de Maroño y difundir un vídeo con vuelos de dron y las fotos y dibujos del libro. Como colofón, a cada una de las 12 familias de Maroño se les regaló un libro.



El autor del libro, Enrique Arberas, durante la presentación de su obra
La obra consta de casi 400 páginas donde la imagen y los dibujos tienen, también, un especial protagonismo. Se compone de cuatro capítulos que pueden ser leídos de forma completamente independiente. El primero hace alusión al pueblo de Maroño: su ubicación, sus barrios, su historia, sus paisajes, sus gentes. El segundo recoge la historia de la construcción del embalse de Maroño y el estado actual de conservación; vegetación y fauna. El tercero recoge los datos de las 56 especies de aves acuáticas que han visitado el embalse en estos 25 años, mientras que el cuarto hace una descripción íntima y personal de las experiencias que vive el autor en el entorno de Maroño y su embalse, descritas mes a mes, que nos muestran su pasión y profundo conocimiento del paisaje, la naturaleza y el modo de vida rural de Maroño.

Este libro se puede adquirir por 30 euros en las librerías, oficinas de turismo y en los restaurantes de la zona o, se puede pedir al propio autor (616505076).

Algunas fotografías más sobre la presentación del libro se pueden ver pinchando este enlace de youtube.




domingo, 6 de agosto de 2017

Buitre negro en Menagarai

Buitre negro. Menagarai
El pasado 24 de junio un vecino de Menagarai, Luis Zaballa, observó en una campa de este pueblo un buitre negro (Aegypius monachus) alimentándose de una carroña junto a buitres leonados y alimoches y tomó las siguientes fotografías para dar testimonio de la observación.


El buitre negro roza los tres metros de envergadura
El principal núcleo reproductor de este gran buitre se encuentra muy alejado de nuestros valles, concretamente en el extremo suroccidental de la península Ibérica (Castilla la Mancha, Castilla y León, Extremadura, Andalucía y Madrid) y está compuesto por unas dos mil parejas, además de las reintroducciones que se están llevando a cabo actualmente en los Pirineos y la Sierra de la Demanda.


A pesar de su carácter sedentario y de que su hábitat de nidificación son bosques densos de encina y alcornoque, pino silvestre, pino resinero y negro, algunos individuos solitarios (rara vez pequeños grupos) suelen ser observados en el norte peninsular principalmente durante los meses de primavera y verano.

Buitre negro junto a un alimoche
En el libro sobre el pantano de Maroño que a finales del mes de julio presentó su autor, Enrique Arberas, se recogen citas sobre buitres negros en nuestra comarca: 20 de mayo de 2001 y 25 de mayo de 2011 (Israel Robles com. pers.) y 15 de mayo de 2016 (J. Ignacio Garcia Plazaola com. pers.), todas ellas en Sierra Salvada. Desde luego que esta no es la primera cita de buitre negro en Ayala pero seguramente sí que sean las primeras imágenes.